Cristian Okmaca

La Ciudad

InfoSalud

Monóxido de carbono, un riesgo que todos debemos prevenir

13|06|20 09:24 hs.

El monóxido de carbono (CO) es un gas tóxico, menos denso que el aire y que se dispersa con facilidad. No tiene color ni olor, por lo que se lo conoce como “el asesino invisible” No irrita mucosas y así no nos damos cuenta que estamos inhalando una sustancia toxica. Se produce cuando la cantidad de oxigeno es insuficiente para la combustión completa de los artefactos. 


¿Cuáles son las precauciones que se deben tomar y cuando se debe consultar? En este sentido, dialogamos con el doctor Cristian Okmaca, quien se desempeña como médico generalista en el Centro de Atención Primaria de Santa Teresita. 

En primer lugar lo consultamos sobre su realidad cotidiana para luego profundizar en los riesgos que presenta el monóxido de carbono. 

Al Iniciar la entrevista contó que “hace aproximadamente 4 años que concurro al CAPS Santa Teresita. El área programática del CAPS está delimitada por la calle Mendoza, zona de las quintas (cuartel IV), y las avenidas San Martin y Lisandro de la Torre. Viven en esta área programática alrededor de 2500 personas que componen 606 familias aproximadamente. Esta zona está ubicada detrás de la ruta Nacional 3 y su acceso a los servicios de infraestructura urbana es dispar porque algunos de sus vecinos cuentan con gas natural, cloacas, también en algunos sectores hay cordón cuneta”.

En el invierno 
Como es habitual, en época invernal hay una mayor afluencia de consultas por patologías respiratorias. Si bien, este año han disminuido notoriamente en su número, dadas las medidas de prevención y cuidados que se toman por el Covid – 19. Muchos de los virus que causan enfermedades respiratorias se transmiten a través de las gotitas provenientes de la tos y los estornudos.

Estos microbios por lo general se transmiten de persona a persona cuando las que no están infectadas tienen contacto cercano con alguien enfermo. Algunas personas pueden contagiarse al tocar algo contaminado y luego tocarse la boca o la nariz. 

Con la llegada del invierno debemos controlar la correcta instalación de los artefactos a gas, junto con su limpieza. Otro punto muy importante a tener en cuenta es la ventilación adecuada


“En general, la mejor manera de ayudar a prevenir las enfermedades respiratorias es evitar el contacto con gotitas o secreciones de saliva, mucosidad y lágrimas. Por lo cual las medidas tomadas en el contexto de la pandemia han favorecido la reducción de otras patologías del mismo origen. Minimizar el contacto cercano, la distancia social es una de las medidas más eficaces para la higiene respiratoria, también lavarse las manos regularmente, evitar compartir artículos de uso personal, como utensilios para comer o beber y toallas y también es importante mantener un entorno limpio”, subrayó el doctor Okmaca. 

El cuidado del hogar 
Sin embargo, todos los inviernos debemos ser responsables en cuanto al cuidado de la salud en el hogar. Las intoxicaciones con monóxido de carbono, pueden llegar a ser mortales ya que la inhalación e Intoxicación produce que se reemplace al oxígeno en el torrente sanguíneo por este gas. En consecuencia, la falta de oxígeno daña el corazón, el cerebro y otras partes del cuerpo. Sin embargo, son prevenibles.



Por su parte, el doctor Cristian Okmaca manifestó que el monóxido de carbono (CO) es un gas tóxico, menos denso que el aire y que se dispersa con facilidad. Es incoloro, inodoro, insípido y no irrita mucosas. Se produce cuando la cantidad de oxigeno es insuficiente para la combustión completa de los artefactos. 

Este gas es nocivo para la salud ya que cuando hay una cantidad excesiva en el aire que respiras, el cuerpo reemplaza el oxígeno en los glóbulos rojos por CO. Esto evita que el oxígeno llegue a los tejidos y órganos lo que conlleva el sufrimiento del corazón y el cerebro, entre otras partes del cuerpo. 

En Santa Teresita, en el barrio donde se desempeña el doctor, los métodos de calefacción más utilizados son estufas a leña (salamandras) y gas envasado. Por lo cual recomienda a la comunidad tomar ciertas precauciones, que aunque parezcan reiteradas es importante siempre tener en cuenta. “Estos controles los debemos realizar todos los años”, aconsejó. 

Precauciones que salvan vidas 
Las precauciones que se deben tomar para mantener aptos a los artefactos es su limpieza, su mantenimiento y su ventilación periódica. Se debe observar el color de la llama de los artefactos; ésta debe ser de color azul que es lo normal. Si el artefacto presenta algún desperfecto la llama se observa como amarilla o naranja. 

Esta combustión de materiales con carbono se da en ambientes pobres en oxígeno, como ser, a nivel doméstico, artefactos que queman gas, carbón, leña, querosén, alcohol o cualquier otro combustible. El gas natural no contiene CO en su composición, pero su combustión incompleta es capaz de generarlo.

Entre los artefactos que queman gas y pueden producirlo, se pueden nombrar calefones, termotanques, cocinas, hornos y calefactores cuando no están correctamente instalados o la ventilación de los ambientes es escasa, explica el doctor Okmaca. 

La insuficiente entrada de oxígeno al quemador de una cocina, originado por el uso de un disipador de calor sobre la hornalla, constituye otro ejemplo de combustión incompleta. 

Otras fuentes son los braseros, los hogares a leña, las salamandras, las parrillas, las cocinas a leña o carbón y los faroles a gas. Por lo cual con la llegada del invierno debemos controlar la correcta instalación de los artefactos a gas, junto con su limpieza. 

Otro punto muy importante a tener en cuenta es la ventilación adecuada de los diferentes ambientes de la casa (además de ventilar toda la casa una vez por día, siempre mantener abierta una ventana o puerta en los ambientes aunque haga frío). Observar que la llama de gas sea siempre de color azul. 

Si usa braseros o estufas a querosén, apagarlos fuera de la casa antes de irse a dormir. No dormir con dichos artefactos encendidos. 

No instalar calefones en el baño, ni en espacios cerrados y mal ventilados. 

En baños, dormitorios y ambientes cerrados solamente instalar artefactos con salida al exterior (tiro balanceado). “Otra de las cosas a tener en cuenta y que no están demasiado difundidas -indicó el doctor- es nunca dejar en marcha el motor de un vehículo estacionado en un lugar cerrado (garaje). Este gas que se genera es altamente toxico y muchas veces dejamos el auto en marcha sobre todo en las mañanas muy frías y nos vamos un rato para después salir y se produce una inhalación de tóxicos que puede darnos síntomas, que no sabemos a que atribuir. Si esta es una práctica que se repite a diario se convierte en nociva”. 

Por lo tanto, los síntomas a los cuales hay que prestarle atención son cefalea, náuseas y/o vómitos, mareos (acompañados de cansancio), letargo o confusión, alteraciones visuales, desmayos o pérdida del conocimiento y convulsiones, por mencionar los más frecuentes. 

El médico generalista recalca que los riesgos de no controlar los artefactos son que justamente estos pueden estar produciendo una mala combustión y generar CO, con lo cual esto, a uno y a su familia, lo puede llevar al estado de coma y a la muerte. 

¿Cuándo consultar? 
A la consulta deben concurrir ante cualquier síntoma de intoxicación. Generalmente cuando se prolonga en el tiempo consultan por mareos, disnea, astenia, fatiga ante mínimos esfuerzos, dolor de pecho, taquicardia, hipotensión. 

Cuando la intoxicación es aguda generalmente los síntomas que presentan son cefalea, nauseas, vómitos, estado de somnolencia acompañado de movimientos torpes, alteración en el estado de conciencia, convulsiones.

Los lactantes suelen estar irritables, con llanto continuo y rechazo al alimento, seguido de obnubilación y depresión del Sistema Nervioso Central. 

Accidentes en niños
Por último, y no menos importante, consultamos al doctor sobre cuáles son los riesgos más frecuentes de accidentes en el hogar por calefacción, por los cuales llegan a la consulta en el CAPS de Santa Teresita. 

Puntualizó que son las quemaduras, principalmente en niños, en su mayoría por agua caliente, son termos, ollas o pavas que al acercarse los niños a la cocina, llegan a manipular y se produce el accidente. 

Estos se pueden prevenir protegiendo la fuente de calor, de forma que no quede al alcance de los niños anteponiendo algo o colocándolos en lugares inalcanzables para ellos. “Siempre es un buen consejo no utilizar las hornallas de adelante; tampoco deben ser utilizadas para calefaccionar, esto es muy riesgoso”, concluyó.

Establecer zonas prohibidas con los niños, cuando están en crecimiento, suele ser una buena estrategia; explicarles porque no deben acercarse y colocar barreras físicas para que no puedan llegar son formas de evitar una quemadura pero si ocurre se recomienda lavar con agua a temperatura ambiente, no aplicar hielo, no aplicar nada que no fuera indicado por el médico y concurrir de inmediato al servicio de emergencias, en nuestro caso al Centro Municipal de Salud.