Nicolás Marconi y Maximiliano Llanos hablaron de su vocación y valoraron el reconocimiento de los ve

La Ciudad

Día del Bombero Voluntario

Al servicio, en todo momento

02|06|20 09:07 hs.

En mayor medida se los convoca ante incendios sobre propiedades, terrenos baldíos y vehículos; pero la labor de bomberos en Tres Arroyos -por su preparación- es más extensa y abarca emergencias acuáticas, incendios forestales y acompañamiento institucional, entre tantas otras necesidades.


Sobre el atardecer del 1° de junio, horas antes de la celebración de un nuevo Día del Bombero Voluntario, Maximiliano Llanos y Nicolás Marconi (26) recibieron a La Voz del Pueblo para hablar un poco de la actividad, que hoy los tiene firmes en el marco de la cuarentena. 

Llanos suma 24 años de servicio y es el segundo jefe del cuartel que es conducido por Nazareno Pereyra. Marconi lleva nueve años de experiencia efectiva, pero a través de su padre -El Conejo Marconi- se puede decir que tiene un vínculo con la institución, desde la cuna.

Recuerda Llanos que ingresó a los 13 años de edad. Lo llevó un compañero de la escuela de entonces, y con el tiempo ese amigo dejó la actividad, pero él continuó. Sin otra obligación que la escuela a esa edad, encontró en el cuartel un lugar donde pasó horas aprendiendo el oficio de servidor público. 

En sus primeros años dentro del cuartel conoció cómo con la ambulancia se pudieron trasladar personas mayores al hospital, por ejemplo. También eran llevados los cadetes en esos tiempos a combatir las llamas en terrenos donde los incendios no suponían peligro. 


Maximiliano Llanos (segundo jefe) junto al ayudante de primera, Nicolás Marconi


Recuerda que esas participaciones dejaron de hacerse cuando ocurrió la tragedia de Puerto Madryn donde fallecieron cadetes en un incendio forestal. Ambos superaron con creces el inicio tradicional de los tres meses de prueba en los que están destinados a hacer tareas de orden interno como la limpieza de unidades, barrido, cebar mate en el descanso y la capacitación semanal.

En el caso de Nicolás, cuenta que ingresó en su adolescencia. Tiene recuerdos de niño y de sus primeros años en el servicio atacando el fuego con látigo, una técnica vigente para combatir ese tipo de siniestros. 

Lejos de todo caso particular, los dos sienten que su vida como bomberos es marcada por cada vez que se escucha la sirena. Entienden que en ese instante comienza la oportunidad de dar un servicio a la población, sea quien fuere el vecino que los esté necesitando en esa ocasión. 

El segundo jefe del cuartel tiene muy presente que para esta fecha -como también la del 12 de enero- reciben de la población el reconocimiento de la gente. “Cuando salimos en caravana salen a aplaudirnos, más de uno en el camino nos deja una torta o algún presente, dibujos, o se acercan al cuartel. Es una gran satisfacción”, dijo.

Servicio y sacrificio
“Uno deja mucho para estar acá. A veces cuando suena la sirena a las 3 de la mañana venimos y nunca es menos de una hora y media -o dos- que hay que trabajar. Pero se hace con gusto. Es cuando uno se da cuenta que lo hace por vocación”, sostuvo Llanos para ilustrar ocasiones en que una vez que suena y se declara la emergencia hasta han llegado a aparecer entre 20 y 30 bomberos para salir en la autobomba que sólo requiere de ocho servidores por dotación. 


En cualquier dia y a cualquier hora, los Bomberos están preparados para intervenir


Incluso Marconi apuntó que aún mientras andan de civil por la ciudad y los sorprende un incidente en la calle, no dejan de ser bomberos. “Si hay un accidente vas y hacés lo que podés, colaborás con la ambulancia o el tránsito”, dijo el también carpintero. “Si uno sabe que puede ayudar no mira para el costado”, acotó Llanos en referencia a los accidentes de tránsito donde intervienen hasta que llegue el médico que asista la emergencia. 

En cuarentena 
Desde que comenzó la cuarentena trabajan con grupos reducidos pero conservando la operatividad del plantel. “Siempre tenemos en cuenta que si llega el virus a la ciudad -y que cualquiera de nuestros bomberos se pueda contagiar- trabajamos en grupos reducidos por si hay que ponerlos en cuarentena”, describió el más experimentado, que además trabaja en seguridad vial. 

El servicio en estas circunstancias además contempla dos grupos para toques de sirena y dos grupos para el orden interno. “No se puede venir a pasar un rato a ver cómo está todo. Se suspendió el mate desde el primer día, y hay un protocolo para la llegada de la unidad después de cada servicio con hipoclorito y solución con jabón”, acotaron entre los dos. 

Será atípico 
El festejo de hoy para bomberos será atípico. No se escucharán las sirenas a lo largo del trayecto que los lleva siempre a recorrer la plaza Pellegrini (Del Arbol) y el cementerio. De todas maneras están programadas ambas ofrendas florales. En la actualidad el cuartel suma a 44 integrantes, 20 cadetes y 11 servidores jubilados de reserva, que pueden sumarse si son convocados. 

Además cuentan con doce autobombas, dos unidades de apoyo, una escalera mecánica y se encuentran a la espera de una nueva unidad de incendio forestal (Scania 4x4)