El jueves se realizó el lanzamiento de la huerta en el CIC de Olimpo con el comienzo de la siembra (

La Ciudad

Huerta Agroecológica Comunitaria en el CIC de Olimpo

Manos a la huerta

31|05|20 09:51 hs.

Por Juan Berretta


“Los chicos terminan el secundario en diciembre, y el año que viene muchos se van, pero todos están entusiasmados con la posibilidad de dejar ‘algo’”, decía Juan Pablo Tappertti como cierre de la charla entre LA VOZ DEL PUEBLO y los alumnos de 6to 4ta de la Escuela Secundaria N°1 en octubre de 2019. 

Ese “algo” era un proyecto de huerta comunitaria agroecológica para abastecer los comedores barriales infantiles y que además sirviera como unidad demostrativa y de capacitación para quienes quisieran iniciarse en la producción de verduras y hortalizas.

El último jueves el “algo” dejó de ser una intención y empezó a transformarse en una realidad: con todas las medidas sanitarias de prevención, en el Centro Integrador Comunitario de Olimpo se plantaron las primeras lechugas que marcan que el proyecto ya está en marcha. 

Es cierto que mutó, que tiene algunos condimentos distintos a los pensados por los chicos, pero la esencia es la misma. “Para nosotros es un día muy importante”, dice Tappertti con una sonrisa tapada por el barbijo. 

Junto a él están Florencia Ottaviano y Thiago Benítez, dos de sus ex alumnos, que cargan felices los plantines que serán plantados en un rato por Marcelo y Cristian, los dos empleados que aporta el municipio gracias a la gestión hecha por el secretario de Desarrollo Social, Marcelo León. 


Varios de los alumnos de la Escuela Secundaria N°1, autores del proyecto, junto a Marcelo León, secretario de Desarrollo Social; el profesor Juan Pablo Tappertti y la ingeniera Natalia Carrasco, referente del Pro Huerta del INTA en la Chacra de Barrow, en el CIC de Olimpo. La imagen es de diciembre de 2019


Fue el funcionario también quien propuso que la huerta, que en un principio los chicos habían pensado realizarla en el Parque Cabañas, se hiciera en el CIC de Olimpo. Con las manos llenas de barro, y tan feliz como Tappertti, se muestra Natalia Carrasco. 

La referente del programa Pro Huerta en la Chacra Experimental Integrada Barrow, es la directora técnica de la plantación y otra pieza clave para que el “algo” se hiciera realidad. 

La ingeniera del INTA se enamoró del proyecto cuando fue consultada por los chicos en 2019 y trabajó codo a codo con Juan Pablo para poner en marcha la huerta. 

Unos metros más allá, respetando el distanciamiento social, se muestran Carlos Appathie, jefe de Area de Tecnologías de los Alimentos, y Josefina Conde, profesora de Geografía, ambos de la Escuela Técnica, y actores de la versión 2020 del proyecto Huerta Agroecológica Comunitaria “Dar vida a la vida”. 

La Escuela Técnica se mostró interesada en la propuesta para trabajarla desde las diferentes orientaciones que tiene y por eso los docentes se acercaron a dar una mano en el primer día de trabajo. 

Año nuevo
“Después de haber terminado 2019 con mucho trabajo, porque los chicos presentaron el proyecto en la Banca Ciudadana del Concejo Deliberante y conversaron con cada bloque, no queríamos que terminara en nada. Así que en enero yo organicé otra reunión con los concejales, y con Natalia. Y fue ella el nexo con Desarrollo Social, y de esa gestión surgió el terreno en el CIC de Olimpo, el personal para trabajar la huerta y también la cantidad necesaria de tierra buena para sumarle al terreno y que puedan cultivarse verduras y hortalizas". 

A principios de marzo, se realizó una reunión en la Escuela Técnica con todos los involucrados y se terminó de organizar el proyecto versión 2020. Ahí se oficializó que el INTA aportaría las semillas, las herramientas y la asistencia técnica; el municipio la mano de obra, y la Escuela Técnica estaría presente por medio de alumnos de la Tecnicatura en Tecnología de los Alimentos y de las Tecnicaturas en Electromecánica y Energías Renovables, quienes junto con sus respectivos docentes realizarán trabajos de logística y equipamiento, así como tareas de control de calidad y producción. Y se puso fecha de inicio de las actividades: el miércoles 18 de marzo.


Florencia Ottaviano y Thiago Benítez muestran orgullosos sus plantines. Ellos fueron quienes defendieron el proyecto en la Banca Ciudadana y el jueves se acercaron al CIC de Olimpo a colaborar


Todo iba muy bien hasta que el coronavirus metió la cola y debió suspenderse el lanzamiento. El viernes 20 comenzó la cuarentena y eso hizo que todo quedara en pausa. 

Trabajo para el hogar 
“Nos dividimos las semillas entre todos los que podíamos hacer plantines y así empezar a trabajar. Se armó una red de voluntarios y fuimos armando plantines de acelga, lechuga, rabanito, arveja, y ahora empezamos a implantarlos”, cuenta Natalia Carrasco.

“El objetivo de eso fue avanzar, y no perder todas estas semanas que no pudimos trabajar en el terreno por la emergencia sanitaria. Así hemos podido arrancar con una base, con algo que está crecido”, agrega. 

Está pendiente el pedido de un rollo de nylon para poder hacer un invernáculo. “Eso nos permitiría comenzar a sembrar otras especies, como tomates, zapallos, zapallitos, porque bajo la cubierta todo crece mucho más rápido”, indica la ingeniera. 

Integración
“El nuestro es un proyecto integrador. Entramos en la huerta con la orientación en alimentos, que se van a encargar de dar una mano en el trabajo de los cultivos, y también con electromecánica, porque la idea es realizar la parte de automatización de riego y logística de un futuro invernadero”, comenta Appathie sobre la intervención de los alumnos de la Escuela Técnica. 

“Está buenísimo todo lo que se generó a partir del proyecto de los chicos, esto surgió de una escuela, y trascendió a otros ámbitos”, dice Tappertti. “Participan dos escuelas, el INTA, el municipio, el CIC de Olimpo… Se fue armando una red, que siempre es mucho más fructífero y sostiene más una propuesta que cuando sólo la impulsa una personas o un solo grupo”, destaca Carrasco.


En octubre del año pasado los alumnos impulsores del proyecto de la huerta comunitaria “Dar vida a la vida” le contaron la idea a LA VOZ DEL PUEBLO


La producción que se obtenga de la huerta será destinada a comedores infantiles, tal lo pensaron los ideólogos del proyecto. “La idea es primero atender la necesidad del barrio Olimpo y después ir abarcando a otros sectores de la ciudad”, cuenta Thiago, uno de los ex alumnos que se mantuvo vinculado con el proyecto y hoy está a cargo de actualizar el Instagram (huertacomunitaria.ts.as.). 

“En mi caso personal, cuando se definió que el proyecto iba a apuntar a poder producir verduras para la gente que más lo necesita, me dieron más ganas de trabajar, sabiendo que esto iba a ayudar en serio a mucha gente”, cuenta. 

Expansión 
Si bien se están dando los primeros pasos, el norte del proyecto está definido y es muy ambicioso. “El objetivo es ir avanzando y poder replicar estas huertas en otros barrios y también en las casas de los vecinos, que sea un incentivo para las huertas familiares. La idea es que esta huerta sea un faro, que sirva para formar voluntarios e incentivar a que muchos se animen a cultivar”, se entusiasma Natalia. 

“Buscamos, además, que haya una interacción con educación, que vengan las escuelas a ver cómo se trabaja, que sea una huerta abierta a la comunidad en donde nosotros podamos hacer capacitaciones, intercambio de semillas y de saberes. Y sobre todo de generar lo que nosotros proponemos, que es la soberanía alimentaria”, agrega. 

El proyecto está servido y se nota que está riquísimo. Manos a la huerta entonces… 

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Un gran proyecto
Una huerta comunitaria agroecológica para abastecer los comedores barriales infantiles y que además sirva como unidad demostrativa y de capacitación para quien quiera iniciarse en la producción de verduras y hortalizas. 

El proyecto está buenísimo por donde se lo mire y fue ideado por los alumnos que en 2019 cursaron en 6to 4ta de la Escuela Secundaria N°1. 

En definitiva, un grupo jóvenes que se encolumnó detrás de una idea con una profunda mirada solidaria y que contempla el cuidado del medio ambiente. 

La propuesta nació en el marco de la materia Geografía e Investigación que está cargo del profesor Juan Pablo Tappertti, y llegaron a la huerta comunitaria luego de debatir otros proyectos. 

Fue determinante para que todos se pusieran de acuerdo en ir con esa propuesta como temática durante todo el año que se tratara de una producción saludable, ya que se apunta a un trabajo agroecológico, sin uso de agroquímicos, y que lo producido se destine a abastecer a los comedores barriales de la ciudad.

Hubo un tercer hecho que hizo que la idea tomara un impulso importantísimo y pasara a convertirse en un proyecto serio: la charla con Fernando Pluis, el vecino que junto a un grupo de personas cultiva una huerta en el Parque Cabañas y produce semillas sin alteraciones que regala en la plaza San Martín con el objetivo de estimular la generación de quintas naturales. 

Los alumnos presentaron el proyecto en la Banca Ciudadana del Concejo Deliberante a fines de octubre y tuvo muy buena aceptación. 

De hecho, entre fines del año pasado e inicios de este, Tappertti y algunos de los jóvenes se reunieron con algunos concejales que se mostraron interesados en darle forma a la idea para que se convierta en ordenanza.