(foto ilustrativa, tomada de Página12)

Carta de Lectores

Escribe Alicia Hurtado

De permisos, abuelos y otras burradas

18|04|20 08:58 hs.

Señora directora: 


Hasta hace unas horas, me felicitaba por no ser habitante de la ciudad de Buenos Aires ya que se le empezaría a exigir a los mayores de 70 años que solicitaran previo permiso para salir a hacer cualquier diligencia. Mi tranquilidad duró poco. La provincia resolvió hacer lo mismo. 

Convengamos que hay gente que sale innecesariamente, pero eso ocurre con los de cualquier edad, no solo con quienes superamos las siete décadas. Dicen, los que mandan, que es una forma de cuidarnos, aun no entiendo de qué. 

Personalmente, soy consciente de los riesgos que corremos en esta pandemia, hace más de veinte días que no salgo de mi casa (porque tengo la suerte de poder contar con afectos que me solucionan problemas externos, cosa a la que no todos puede acceder), y la mayoría de mis amigos también lo es. Pretender que cada vez que uno tenga que ir a comprar fruta, por dar un ejemplo, deba llamar a un determinado número, donde le recitarán los riesgos a los que está expuesto y le darán una especie de clave para autorizar esa salida puntual, se parece mucho a una pérdida de libertad, a una forma de menoscabarnos, a un decirnos que ya no estamos en condiciones de ser autosuficientes, a una falta de respeto. 

Tener 70 y más no significa que estemos lelos, incapaces o bobos. 

Somos gente grande, pero muchos aún trabajan activamente, disfrutamos de la vida, tenemos proyectos y esperanzas. 

Algunos somos abuelos, pero, ¡ojo!, no todos lo son, y a la mayoría nos encanta ser así llamados por nuestros propios nietos, pero detestamos que otros nos llamen así. 

Somos adultos, estamos lúcidos y no necesitamos ser cuidados de esa manera. La forma en la que nos sentiríamos cuidados y protegidos es si cada jubilado cobrara lo necesario para vivir dignamente, si no tuviéramos que hacer horas de cola para lograr pagar un impuesto, si nos llamaran por el nombre en lugar de generalizar hablando de los “pobres abuelos“. 

Como todo ser humano, necesitamos afecto y respeto, no lástima ni una inexplicable supuesta protección. Somos personas, sin importar cuántos años tenemos.

¡Ojalá nos entiendan! 

Alicia Hurtado