El juez federal Bernardo Bibel habilitó la feria judicial para un caso de índole civil

La Ciudad

Generó antecedente

En plena cuarentena, rápido fallo de la justicia en favor de un niño autista

09|04|20 09:21 hs.

Una decisión del juez federal, Bernardo Bibel, generó un firme antecedente en materia de salud pública obligando a la obra social Osprera (de los trabajadores rurales) a garantizar la continuidad del tratamiento para un niño de Necochea de edad pre escolar, y que el mismo se adapte a los tiempos de la emergencia sanitaria, por la pandemia del coronavirus. 


Desde su ingreso a la Justicia, el amparo presentado por la madre, no demoró más de 24 horas, y para ello Bibel recurrió a la aplicación de la ley de discapacidad y la de protección de los derechos del menor. 

La resolución no sólo sorprende por su celeridad, sino también por tratarse de una medida considerada desde la propia Justicia como “muy excepcional”, y en un contexto donde el contacto persona a persona no puede darse. 

Fue estrictamente por razones de salud pública que el juez federal Bernardo Bibel habilitó la feria extraordinaria judicial, en esta ocasión para un caso de índole civil, en el marco de las medidas sanitarias de emergencia apoyadas en los decretos 260/2020 y 297/2020 y considerando que el caso puntual del menor en la ciudad de Necochea, “no admite demora”. 

La medida resultó en beneficio de un niño de 4 años de edad, quien además de poseer un certificado de discapacidad, posee la obra social del personal rural. 

Fundamentó Bibel en su resolución que “el delicado estado de salud del niño” para firmar la resolución de manera extraordinaria y excepcional, y en consecuencia intimar a la obra social de Personal Rural y Estibadores de la República Argentina –Osprera- “para que en forma urgente e inmediata y sin más dilaciones a partir de la recepción autorice, otorgue, concrete y efectivice, al niño, de modo permanente, regular y continuo las prestaciones cuyo incumplimiento se denunciaron y que forman parte del tratamiento interdisciplinario prescripto”. 

De acuerdo al documento firmado por el juez federal, se describe que las prácticas constan de la atención una vez a la semana de terapia ocupacional, fonoaudiología, dos veces por semana de psicopedagogía, y acompañante terapéutica durante cuatro horas en el jardín los días de semana. 

El tratamiento que fue prescripto medicamente obedece al diagnóstico de “Trastorno Generalizado del Desarrollo/ Trastorno del Espectro Autista, Alergia al Gluten y Alergia a la Proteína de la Leche de Vaca”.

Se expresa en la medida judicial que la terapia podrá extenderse “durante el tiempo que indiquen los profesionales mientras que exista prescripción médica que así lo indique, con la cobertura del 100 por ciento de su costo”. 

Incluso determina que a raíz de la declaración de emergencia sanitaria dispuesta por decreto “se impone la necesidad de adaptar las modalidades de prestación médico asistenciales respecto de aquellas que puedan ser suplidas por medios audiovisuales”. 

En tal sentido la obra social deberá “arbitrar los medios necesarios con los prestadores respectivos”, además de contar con diez días para poner en marcha el tratamiento una vez notificada. En el interín –además- deberá informar sobre “los pasos dados para su concreción”.