La Ciudad

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Protectores faciales contra el virus

30|03|20 09:03 hs.

Con 24 años de edad y recientemente egresado de la carrera de Comunicación Multimedial en el ISFDyT Nº 33, Blas Martínez decidió poner al servicio de la comunidad su emprendimiento laboral. 


Se trata de Blasfema Impresión 3D con el cual ya se encuentra confeccionando protectores faciales en forma de donación para el uso de personal público de salud y de seguridad abocado al tratamiento de la pandemia, en Tres Arroyos. 

Pero también los recomienda para su uso en comercios como farmacias o de cualquier otra índole. 

“Quisimos colaborar en la realización de protectores faciales primeramente para el sistema de salud local y luego para comercios y privados. Son de fácil armado y están realizadas en material plástico biodegradable (PLA)”, explicó por medio de un comunicado de prensa con el que dio a conocer su iniciativa. 

Consultado por LA VOZ DEL PUEBLO explicó que se comprometió con la idea “en los grupos de Facebook en los que estamos los que hacemos impresión 3D”. Cuenta que se generó “una movida para ayudar con la impresión de estás máscaras”. 



Al problema, una solución 
En su caso eligió trabajar con el proyecto de la firma Prusa, que socializó dos modelos de protectores faciales. “Como estaban preparados para unas planchas de PET que ya vienen troqueladas -y acá no sé consiguen- adapté el modelo para que quede un corte más fácil y con roscas, para que sea fácil cambiar las pantallas”, explicó Blas quien de ese modo le encontró la salida al problema de la falta de insumos. 

En su búsqueda local por resolver la falta de acceso a las planchas de PET, conocido por su uso en las botellas de plástico, halló en el acetato una alternativa que resulta igual de útil, aunque requiera de limpieza o reemplazo de planchas. 

“Se me ocurrió usar acetato transparente que es más fácil de conseguir en cualquier librería”, dijo Blas. 

Al sistema original de cuatro trabas oblicuas hechas por Prusa, lo modificó a tres trabas rectas con rosca, a las que les imprime tuercas pequeñas. Como el acetato no resiste a temperatura de la esterilización recomienda el recambio de las planchas o su efectiva limpieza. 

Dijo al respecto que a “las máscaras sugerimos que las laven y las desinfecten para poder reutilizarlas porque ahora con las librerías cerradas no se consigue acetato. Lo ideal es que las pantallas se re cambien constantemente”. 

Utilidad efectiva 
En cuanto a la utilización del protector facial, explicó que para quien usa regularmente barbijos mientras atiende a un paciente –o un cliente en un comercio- este puede llegar a estornudar, y si no logró taparse, “el virus puede entrar en contacto con los ojos, la nariz, o el estornudo puede quedar sobre el mostrador donde uno puede tocarlo y después se lleva, por hábito, la mano a la cara. En cambio con las máscaras no pasa, queda todo ahí”. 

Blas también contó que para poner en marcha la elaboración de los protectores trabaja –con la ayuda de su madre Karen- durante el día y la noche; y que cada impresión lleva un tiempo promedio de tres horas. 


Blas Martínez


Donación 
“Para el hospital, la policía y el sector público, es todo donación, para todo lo privado se vende al costo, sólo para recuperar el material”, indicó. Y agregó que habló con el doctor Gabriel Guerra, secretario de Salud del distrito; y con Eugenio Galilea de la comisión Amigos del Hospital. “Tengo compromiso de entregarle al hospital y estoy haciendo ahora unas para la policía”, apuntó el joven que además está confeccionando ejemplares para la clínica privada local. 

En tanto remarcó que “no es un momento para sacar rédito económico de esto. Las máquinas están a disposición del momento que se vive, de la situación actual. Tenemos que estar preparados”, remató. 

Los interesados en conocer más sobre las máscaras elaborada por Blasfema Impresión 3D, pueden comunicarse a los teléfonos 2983-411272 o 449021 o en www.facebook.com/Blasfemai3D