Evelina Soulé y sus vecinos Nico y Cristina en los balcones de la primera cuadra de calle 25 de Mayo

Sociales

Cómo pasar la cuarentena en tiempos de coronavirus

Entre la videollamada, el balcón y la máquina de coser

29|03|20 11:17 hs.

Días atrás a LA VOZ DEL PUEBLO le llamó la atención los carteles ubicados en los balcones de la primera cuadra de calle 25 de Mayo y por esto decidimos hacer contacto telefónico. Nos encontramos con la sorpresa que una de las habitantes del consorcio es Evelina Soulé a quien esta circunstancia del coronavirus como a todos le ha modificado su vida. Evelina es estudiante de la Escuela Provincial de Arte Orillas del Quequén de la ciudad de Necochea y “realmente está a orillas del río Quequén” cuenta. 


Actualmente está trabajando en el CRESTA como directora del elenco de teatro de Bienestar estudiantil y como profesora dando el Taller “El arte de contar historias” en el programa de PEMTA que funciona en el CRESTA a adultos mayores. Se trata de un taller de narrativa de arte escénica. 

Esta situación le resulta “una mezcla de sensaciones y lo bueno es que estoy conectada con los demás. Por momentos tenés ganas de hacer todo y por momentos nada que se yo. Tengo tres hijos adolescentes, dos viviendo conmigo de 16 y 17 –una nena y un varón- y el más grande de 19 vive con mi mamá”. 

Como madre tiene la suerte que la convivencia es muy buena porque tienen personalidades muy particulares, el de 17 está con la computadora, los juegos en línea y las actividades de la escuela. 

Mientras que la hija dibuja mucho, escucha música y con un grupo de otras dos amigas encontraron una app donde pueden en simultáneo mirando una serie en Netflix e ir comentándosela como si estuvieran juntas.

Inicio 
Evelina comenzó la cuarentena desde el primer día que sus hijos dejaron de ir a la escuela –el lunes 16-. Como su madre es “persona de riesgo” no sólo se tiene que cuidar por ella sino por los demás también. 

Entonces pensando en ellas “y diciéndole a mis hijos que también se tienen que cuidar es como sembramos conciencia. No tenemos que pensar que nos pase algo para hacer, así que bueno yo me recluí y ya una vez decretada la cuarentena obligatoria empezás a jugar con un montón de cosas y sentimientos. Lo bueno es que te reencontrás con un montón de amistades y todos estamos pasando por lo mismo. En mi caso mis compañeras de trabajo, algunas media bajón otras que terminaron tratamientos oncológicos y este año comenzaban a retomar sus actividades y justo esto de la cuarentena”. 

Esto es como una forma de ayudar y ayudarse a que ninguna caiga en una depresión decidieron ponerse un horario todos los días para hacerse una video llamada por Whatsapp entre cuatro con una temática. 

Evangelina cuenta que la primera “fue de crota. Entonces la consigna era que a todas nos tenía que faltar un diente, así nomás, despeinadas muy a la que te criaste. La segunda temática (del martes) fue ‘El malevo de arrabal’ así que teníamos que estar caracterizadas de hombre, el peinado a la gomina, el bigotito perfecto. Y la de hoy encontramos que alguna estaba medio bajón así que es cuando tenés que romper más los kinotos y hoy será ‘de glamour’ así que estaremos muy Amalita Fortabat”. 

Apoyo y ensayo en red 
Este tipo de cosas de hacerlo por videollamada surge por una necesidad del grupo que integra Evelina y como una forma de apoyo mutuo. 

Pues “en este grupo hay una persona que le ganó al cáncer con 30 años entonces la iniciativa fue qué hacemos porque a nosotros las mujeres nos agarra eso que somos muy hormonales, esa depresión, nos bajoneamos. Con esto nos autoayudamos mutuamente con este grupo cuando una no puede llamamos a otra que se engancha viste”. 


Juan Carlos Piazzolla, uno de los personajes de las videollamadas


Además de esto se encuentra ensayando una obra con una compañera de Gonzales Chaves, Marianina Antonini. Ella es profesora de teatro, “da clases en un montón de escuelas allá y asistente de teatro municipal. Nos conocimos el año pasado cuando estuve haciendo una suplencia en la Escuela de Educación Estética chavense, con ella hablando comenzamos los ensayos pero con esto de la cuarentena los seguimos por videollamada”.

La conexión a través de la videollamada no deja de ser un motivo diferente porque se pierda la cuestión espacial. En el caso de Evelina y Marianina les viene bien; “porque son una serie de monólogos que van a estar intercalados más allá que después le damos una unión al show. Entonces nos permitió trabajarlos y si era otra cosa lo íbamos a hacer igual porque el teatrero y la tecnología siempre tratamos de ir ganando tiempo” señala entre risas. 

En el final cuenta que el coronavirus no le da miedo, “da incertidumbre. Ahora el que le pase al alguien cercano me genera un miedo medio raro. Cómo una tristeza adelantada o una angustia adelantada más en mi caso que sé que tengo familiares de riesgo”. 

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Todas las tardes toman mate con sus vecinos del consorcio balcón por medio

Ayudar al otro y a los vecinos
 Otra de las cosas que surgió en cómo pasar la cuarentena es que vive en un edificio de pocos los vecinos, entonces “cuando queremos tomar mates nos sentamos en los balcones que dan a 25 de Mayo, somos cuatro. Salimos con una reposera, una silla, al balcón con su equipo de mate, entonces tenés esa sensación que no estás solo. Por más que no lo compartas nos permite saber cómo estas hoy, cómo lo estás llevando y está bueno porque es una ayuda. Además ponemos música pues cada uno me pasa cinco o seis temas que le gusta y así hacemos una playlist, porque también ese tema que te gusta mucho es lo que te mantiene arriba. Es una forma de compartir música, escuchar la música del otro y eso está bueno. Ayer lo hablábamos y decíamos que uno busca socializar de alguna manera y también ser solidario aunque sea virtualmente, esto gracias a Dios ocurre con mis amistades y con mis vecinos también”.


Coser barbijos para el grupo de Rotary Tres Arroyos es uno de las formas de ser solidaria


Costurera de barbijos 
También surgió la posibilidad de realizar barbijos pues en el grupo de asistentes que tienen en Cultura municipal solicitaron voluntarias que tuvieran máquina de coser para hacer barbijos. 

Evelina dice que “mi habilidad con la máquina de coser son muy limitadas. Yo a un barbijo me animaba, entonces nos dieron un número de teléfono y me anoté. Ya nos armaron un grupo y la gente del Rotary Club Tres Arroyos hizo un registro de los voluntarios, nos envían el kit con las telas cortadas y después una persona los retira por cada domicilio. Lo llevan al establecimiento de salud donde los esterilizan y distribuyen. También estuve blanqueando placas radiográficas porque como tengo bañera y en Cultura me preguntaron si podía. Las placas van a ser para confeccionar máscaras… todo lo que sume… Mis hijos me dicen ‘hay mamá’ pero yo les contesto ‘sabés lo que pasa esta máscara o este barbijo se puede usar. En caso que yo me llegue a enfermar, o vos o tu abuelo, Dios quiera que no pero si alguno de nosotros tiene que pasar por esa situación van a poder atendernos, no se van a enfermar. Es una mínima forma de cuidarlos y agradecerles lo que hacen sin que tengan riesgo”. 

"Fabiana Leguizamón del PEMTA está haciendo una movida excelente y todos les estamos mandando actividades por whatsapp inclusive con instructivos para usarlo. Me tengo que sacar el sombrero de lo que se están preocupando hasta psicológicamente también. Eso en estos momentos es muy importante porque indica que vamos por buen camino”.