La cotización del maíz es la más baja de los últimos 19 meses

El Campo

Informe de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca

Coronavirus: el impacto en los mercados granarios

27|03|20 09:37 hs.

Hacia fines de diciembre de 2019 se dieron las primeras alertas sanitarias por coronavirus en la ciudad china de Wuhan y llegado el 11 de enero se registró la primera muerte. De allí en más, el brote se propagó rápidamente por diferentes países. Tanto es así que el pasado 11 de marzo la OMS declaró al COVID-19 como pandemia. 


La Dirección de Estudios Económicos de la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca evaluó cómo ha repercutido la coyuntura imperante sobre las cotizaciones de los principales cultivos: soja, maíz y trigo. “El cierre de fronteras para evitar la mayor propagación del virus ha sido la medida adoptada por la mayoría de los países y, como consecuencia de ello se registra una merma en las actividades comerciales. Esta situación ha repercutido fuertemente sobre los principales indicadores mundiales, en particular, sobre las cotizaciones de los productos agrícolas”, indicaron los técnicos. 

"A los efectos adversos causados por la incertidumbre que genera la propagación del virus y sus potenciales consecuencias sobre las diferentes economías, se suma la fuerte caída en el valor del petróleo y los principales indicadores bursátiles, así como los intentos de algunas economías de mejorar su competitividad por medio de la depreciación de sus monedas. En particular, las economías de América Latina se están viendo fuertemente afectadas dada la dependencia económica que tienen con el país asiático, el cual actualmente está sufriendo una fuerte contracción de su demanda”, agregaron. 

En el caso del trigo, entre el primer mes de 2020 y lo que va de marzo, ha perdido más de US$/Tn 19, es decir, una caída superior al 9%, alcanzando así el valor más bajo desde octubre de 2019


A continuación, el análisis cultivo por cultivo:

Soja 
Al evaluar la evolución que ha tenido el valor de la soja en el mercado de Chicago en lo que va de 2020, puede observarse una clara tendencia negativa, donde la cotización de la oleaginosa ha perdido más del 12% si se consideran las puntas del período analizado. Pese a que las últimas jornadas fueron alcistas, su valor es el más bajo desde el piso del 13 de mayo de 2019. 

Al analizar las causas de la caída mencionada se destaca que, a pesar de la firma de la “fase 1” del acuerdo entre EE.UU. y China y el correspondiente compromiso por parte de este último de adquirir soja norteamericana, estas compras no se materializaron, al menos en los volúmenes esperados. 

A la delicada situación comercial entre los países mencionados, se sumó la incertidumbre global provocada por el Covid-19 sobre la demanda de granos y subproductos agrícolas, así como también el derrumbe en el valor del petróleo - hecho que afectó en mayor medida al aceite de soja, materia prima para la elaboración de biodiésel . 

Maíz 
Para analizar el caso del maíz, es necesario considerar con mayor detalle, además de la grave situación del brote de Covid-19, lo ocurrido con la cotización del petróleo en las últimas semanas. Esto se debe a que el maíz es el principal insumo para la industria del etanol, el cual a su vez se utiliza para realizar mezclas con gasolina. 

La abrupta caída de la cotización del crudo responde al shock de oferta que generaron los principales países productores -Arabia Saudita y Rusia-, la cual se conjugó con el freno de la demanda que impuso la pandemia. Tal es así que el valor del petróleo WTI perdió más de US$ 41,3 el barril desde fines de 2019. 

En tanto, la cotización del maíz en Chicago se mantuvo relativamente estable en torno a los US$/Tn 150/155 en los primeros dos meses del año. Sin embargo, y al igual que lo que ocurre para la soja, durante el mes de marzo se registraron las mayores caídas, con pérdidas de más de US$/Tn 15, es decir, mermas mayores al 10%.

De este modo, la cotización del cereal es la más baja de los últimos 19 meses. Resulta oportuno mencionar que EE.UU. es el principal productor y exportador mundial de maíz, con más del 30% de la producción global y de ese volumen destina aproximadamente el 40% a la producción de etanol. 

De prolongarse la caída en la cotización del crudo, podría agravarse la situación de la industria del etanol con las correspondientes consecuencias sobre el valor del maíz. 

Específicamente, la caída de la cotización de este cultivo en EE.UU. para el ciclo 2020/21, requeriría de medidas por parte de los países competidores -Brasil, Argentina y Ucrania- para balancear los términos de intercambio. 

Trigo 
Al analizar la evolución de la cotización del trigo en el mercado de Chicago, se observa que, al igual que en otras oportunidades, el cultivo de invierno ha tenido un comportamiento similar a la soja y el maíz. En particular, entre el primer mes de 2020 y lo que va de marzo, el cereal ha perdido más de US$/Tn 19, es decir, una caída superior al 9%, alcanzando así el valor más bajo desde octubre de 2019. 

La tendencia negativa se acentúa aún más en las últimas semanas, donde la pérdida asciende a US$/Tn 6,6. Luego de analizar las consecuencias de la coyuntura sobre la cotización de los tres principales cultivos, puede decirse que la tónica bajista registrada responde a un conjunto de factores que resultan exógenos al mercado granario, pero que tienen fuerte impacto sobre el mismo: la cotización de diferentes monedas, la caída del petróleo y los fondos de inversión y, fundamentalmente, la contracción de la demanda de alimentos de países importadores, tales como China. 

Monedas 
En lo referido a los vaivenes de las principales monedas, es notable el comportamiento que registra el real frente al dólar en las últimas jornadas. 

Dada la necesidad de Brasil de mejorar su competitividad comercial, es que se observa una devaluación de la mencionada moneda. Por el contrario, el dólar estadounidense muestra una progresiva apreciación, lo que se convierte en otro fundamento bajista para el precio de los granos. 

En el caso de Argentina, además de los efectos adversos de la caída en el precio de las commodities y la contracción en la demanda global a causa del Covid-19, debe considerarse el impacto negativo que las medidas de política económica implementadas por el gobierno nacional tendrían sobre el sector. 

A lo anterior, se suman las condiciones climáticas adversas, donde la falta de precipitaciones condiciona el normal desarrollo de los cultivos de gruesa, principalmente la soja.