La Ciudad

Lo afirmó la directora de la Escuela Nº5

Raquel Gándara: “La solidaridad tapó un poco la angustia que teníamos”

03|03|20 10:43 hs.

Para la comunidad educativa de la Escuela Nº5 el de ayer fue un día especial, una vez comenzado el ciclo lectivo 2020 en el edificio del colegio ex Manuel Belgrano que actualmente es propiedad del Sindicato de Empleados de Comercio. Mientras aún se espera por el inicio de los trabajos en el edificio siniestrado de calle Lavalle 701, en el transcurso de la madrugada del 11 de noviembre del año pasado, los padres llevaron ayer a sus hijos al espacio que los albergará durante un tiempo que todavía es incierto, y que hasta es desconocido por las mismas autoridades educativas y de inspección del distrito. 


Sorprendida por el nivel de convocatoria de la jornada inaugural entre padres alumnos y funcionarios educativos y referentes políticos, la directora del nivel primario de la institución, Raquel Gándara, contó a La Voz del Pueblo que “hoy fueron 70 alumnos. Tenemos normalmente una matrícula de entre 110 y 120. Confío en que se van a seguir acercando”. 

Consultada al respecto, la directiva explicó que durante “los primeros días de clase es habitual que no venga toda la matrícula, de hecho soy docente por la mañana en la Escuela 24 y tuve pocos alumnos también. Por eso no estaría tan preocupada. Tenía miedo de que hubiera sido mucho menor la asistencia al primer día de clases. Pero me sorprendieron para bien”, afirmó. 


Raquel Gándara


“Todo encaminado” 
Sobre cuánto tiempo demandará ocupar un edificio que no es el propio, es información con la cual a nivel educativo, y que en la misma institución, se desconoce. “Seguramente será para todo el año”, dijo Gándara. 

En esa misma línea contó; “no tengo información de nada, me entero por los medios, sobre cuánto tiempo demandará la obra de la escuela”. 

De todas maneras expresó que tiene “entendido que va todo encaminado, los tiempos exceden a la gestión de Tres Arroyos –supongo- porque me han demostrado que trabajan con celeridad y acorde a los tiempos necesarios para nosotros. Se trabajó a pulmón y a contratiempo para poder abrir hoy la escuela”, apuntó. 

En tanto dijo que trató de llevarles “tranquilidad” a los padres en relación a cómo se organizarán las áreas en el interior del inmueble de calle Dorrego. “Cada año va a tener su espacio, que fue uno de los reclamos que hicieron el año pasado. Porque en la Escuela 21 estábamos con años fusionados, y esa era su mayor preocupación”, dijo en alusión a los progenitores. 

Al recordar la situación sobre fin de año, Gándara, remarcó que “el panorama en diciembre era muy desalentador porque todos pensábamos que íbamos a comenzar en la Escuela 21. Si bien el deseo era tener nuestro edificio como sea, se empezó a gestionar de parte del cuerpo de consejeros escolares como también de la inspectora de área Josefa Rulín, y distrital, Andrea Larrieu Lacoste, a través del municipio y surgió lo del sindicato de Comercio”, manifestó. 

“Muy cómodos” 
Afirmó la directora de la escuela que se encuentran “muy cómodos” en el edificio cedido donde cada grado tiene su aula, un espacio para la biblioteca, otro para el equipo de Orientación Escolar, como así también para la secretaria y la directora. A ello se le suma un SUM, dos patios, baños para docentes y dos para los alumnos. 



Solidaridad 
Un aspecto que sin embargo destacó de manera especial, tiene que ver con el efecto que generó en el cuerpo directivo y docente, la ayuda recibida. “La solidaridad de la gente nos sorprendió muchísimo y tapó un poco la angustia que teníamos”, sostuvo en alusión a las colectas y eventos organizados en ayuda de la institución. “Nos emociona porque es como que opaca todo lo malo que pasamos. Y terminás pensando que de lo malo algo nuevo surge”, subrayó. 

El futuro edificio 
Pensando a futuro la directiva también se ilusionó con el futuro edificio. La arquitecta Mariana Taraborelli –de Infraestructura Escolar- a fin de año mostró los planos donde se advierte que quedará dividido el sector de primaria, que no va a verse afectado por muchas reformas. “Todo el ala que da a Castelli quedaría para primaria, y todo el de Lavalle queda para secundaria. Ahí sí hay que hacer más construcción, aulas nuevas. Después quedaría solo compartir el SUM”, explicó Gándara no sin remarcar lo “importante” que resultan las reformas “porque compartir edificio dos niveles diferentes genera muchos conflictos”. 

Agradecimientos 
Sobre el cierre agradeció a sus cuerpos docente y de auxiliares, al sindicato de Empleados de Comercio, a la municipalidad de Tres Arroyos –“especialmente a las cuadrillas de Pisani y Civetta”, al cuerpo de consejeros escolares, inspectores de primaria, de las diferentes modalidades, y a la inspectora jefe distrital, Andrea Larrieu Lacoste. Los reconocimientos además fueron para el diputado provincial Pablo Garate (FR) y a la concejal del Frente de Todos, Tatiana Lescano, por haber donado las banderas de flameo de la provincia de Buenos Aires y de la Nación.