Claro, Reta y Orense

Claromecó

Temporada dispar para los comerciantes

27|02|20 18:15 hs.

La temporada en Claromecó se está despidiendo y dejó los análisis que realizan los comerciantes, muchos de ellos con una mirada positiva; otros, no cumplieron las expectativas que deseaban. Con varios eventos y actividades que invitaron al movimiento turístico, en algunos casos no alcanzó y los visitantes se cuidaron en cuanto a los gastos posiblemente debido a la situación económica difícil que atraviesa el país y la incertidumbre con el cambio de gobierno. 


En una recorrida, la mayoría coincidió en que el tiempo no ayudó, percibiendo la gente con menos entusiasmo y menos ganas de recorrer; por otro lado, los horarios más fuertes de las ventas ocurrieron por la tarde. Para los días lindos el momento elegido fue después de la cena, cuando aprovechan para dar un paseo por las cuadras céntricas de la localidad. 

Enero por su parte terminó con un buen balance por parte de los operadores turísticos, que sin tener en algunos casos los números finos pudieron hacer una previa a lo que fueron las ventas. En ese momento habían planteado que podrían mejorarse, pero la reacción final no había sido negativa. 

Coincidieron en que se vio mucha gente durante toda la temporada, pero los rubros más fuertes, tal cual se mencionó en el anterior relevamiento que realizó LA VOZ DEL PUEBLO, se dio en los locales gastronómicos. Fuertes por naturaleza, ya que representan una de las necesidades básicas del ser humano. Los veraneantes, no escatiman en ello. 

Fin de semana de Carnaval 
Sin duda fue el feriado más esperado por los comerciantes, pensando en realzar las ventas de lo que fue un febrero un tanto más tranquilo que por ejemplo, la segunda quincena de enero. Con mucho movimiento nocturno, festejos de todo tipo, múltiples actividades y espuma decorando el ambiente, Claromecó se preparó para ofrecer cuatro días inolvidables donde demostró que continúa siendo una de las grandes opciones para las personas de muchísimas provincias del país. Los veraneantes se dispusieron a pasear por el centro pero según los dueños de distintos locales no contaron con un boom en ventas que haya impactado de manera diferencial en la caja registradora de cada uno. Posiblemente por el tiempo que tampoco quiso acompañar, o porque aquellos que vienen de lejos escatiman en algunos gustos que en otro momento decidirían darse. 

Las expectativas que eran muy altas para esta fecha, se cumplieron en cuanto al nivel de alojamiento. Desde la oficina de Turismo indicaron que la ocupación fue de un cien por ciento y los rincones pudieron observarse con amplia presencia y muchos de ellos nuevos, que pedían indicaciones sobre direcciones y paseos.

La palabra 
Alejandra Metrailler del comercio “Sin excusas”, de calle 11 entre 26 y 28, coincidió en que la temporada no fue mala en niveles generales pero que “vamos a estar seguros cuando en marzo hilemos fino con los resultados”. 


Alejandra Metrailler (Sin Excusas) (Fotos: Carolina Mulder)


Indicó que el movimiento estuvo desde diciembre, con mucha gente que consumió y gastó. Referenció que cuando repuso mercadería y compró habían aumentado tanto los costos que “no sé si gane o perdí o cómo me fue exactamente”. 

El tiempo no fue el aliado de la temporada y eso empeoró la situación, “la gente venía y se iba, más que nada las familias que tienen hijos no encuentran atractivo”. Alejandra le encontró la vuelta y sacó las prendas de invierno lo que ayudó con las ventas “venían desesperados buscando cosas de abrigo, sweater, largos y térmicos y me llamó la atención”, mencionó. Contrastando con la temporada anterior, en la que los visitantes “estaban con otra onda porque ayudó bastante el clima, invita a mirar y preguntar”. 

Sobre el fin de semana último de Carnaval, dijo que “fue como uno más”, a pesar de haber vivenciado sábados y domingos muy buenos, éste no fue el caso. 

Marcos Lavarini es el dueño del comercio “Esencia”, ubicado en calle 28 entre 9 y 11, en el que ofrecen prendas playeras y bijouterie. Un punto estratégico en el que pudo percibir el movimiento constante de gente que no se vio reflejado en las compras, por lo menos en lo que a febrero respecta “de los años que hace que estoy, fue el más tranquilo y flojo”. Diferente fue enero, en el que indicó que se trabajó bastante bien. 


Marcos Lavarini (Esencia) (Fotos: Carolina Mulder)


Si bien contó con fines de semana “buenos y otros malos”, el de Carnaval no fue uno de los primeros como tampoco el del concurso de la corvina negra que “decayó mucho para el comerciante y se nota cada vez más” y aseguró que es un año distinto en todos los aspectos. 

Marcos dice que la situación es general, “hablando con otros comerciantes salvo las casas de comida, porque la gente tiene que comer, no ha sido bueno porque esto es de segunda necesidad”, sumado al factor climático que no puso una cuota de ayuda sino por el contrario “cuando están entusiasmados compran, en cambio si el día está triste, no”. 

El último local consultado fue “Lokos por la miga”, en la que Natalia Wethers también emitió su balance general coincidiendo en que ellos trabajan mucho con los días de playa “si hubiesen habido más, hubiésemos trabajado mejor”, en los que los veraneantes pasan de manera rápida para llevar algo para almorzar o degustar por la tarde cerca del mar. Por el lado del fin de semana de Carnaval, que tenían grandes expectativas, no ocurrió y nuevamente lo enmarcó en lo que fue el tiempo que solo dejó disfrutar el día domingo de un hermoso día de verano. 


Natalia Wethers (Lokos por la miga) (Fotos: Carolina Mulder)


Expresó además que el mes de enero estuvo bien con una primera quincena más tranquila para dar lugar a la segunda en la que “estuvo buenísima”. Febrero por su lado, no se quedó atrás “y tuvimos más movimiento que la temporada anterior”; lo que desencadenó en una alegría y una mirada positiva a lo que vendrá. Lokos por la Miga está desde el año 2015, y Natalia asegura que “esa temporada primera fue muy buena, las demás un desastre”.