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Opinión

Editorial de La Voz de Bragado

La Calle

18|02|20 11:09 hs.

Editorial de La Voz de Bragado, en relación a la crisis en los medios gráficos el interior del país. Publicada el 18 de febrero de 2020.

Los diarios siguen luchando, mientras sacan cuentas que no cierran… 

Hay un diario con problemas económicos… En realidad, es un anticipo de lo que muchos otros todavía demoran en anunciar. Acostumbrados a las tormentas, todavía reman… 

Existe la idea qué, ”los diarios están viviendo tiempos de extinción…”.

No parece justo, cuando en muchos otros órdenes, hay convivencia entre los distintos sistemas. Debiera haber espacio para todos, a la hora de recibir los beneficios del sol, la sombra, el agua… 

Cuando fueron surgiendo las comunicaciones modernas, se inició este augurio pese a la historia de las páginas escritas, nacidas con las estrofas del Martín Fierro, leídas en las pulperías…, por quienes sabían hacerlo, para los que no habían ido a las escasas escuelas…

Los diarios se guarecieron en la seguridad: “A las palabras se las lleva el viento y las redes sociales dicen muchas cosas, sin tener firma responsable…”. 

Es inevitable comparar con los libros: Ellos siguen existiendo y no hay predicciones de su final. Los DIARIOS vienen escribiendo la historia de cada día, desde los tiempos de La Gazeta y es de allí de donde -salvo los relatos de ficción-, surgen los sucesos, que terminan en las páginas que abarrotan las librerías… 

El aumento constante del papel, es una de las alas del problema. La publicidad suele tener ofertas más vistosas y las suscripciones se reducen, cuando los ingresos se angostan, en el brete de los gastos más necesarios. 

Los diarios tienen obligaciones de servicio con la verdad; están para pintar el problema de los vecinos y, al mismo tiempo, trasladar la palabra oficial, para que se sepa qué se hace con la plata de todos. 

Como escribiera José Larralde, la prioridad es arrimar esperanza a los que menos tienen. Existe cansancio en sumar promesas y más promesas…, hasta que se convierten en desencanto… 

Desde lejanos tiempos, este diario y otros cientos, vienen esperando equidad en el reparto y ese mensaje no se negocia. Para eso, es necesario que la cadena no se corte; algo parecido a lo que decía Horacio Guarany con aquello de, ”si se calla el cantor…”. 

En un país marcado a fuego por la desunión histórica, es preciso llevar cada día un mensaje de unión. “Si los hermanos pelean…”, aunque primero hay que entender eso: Que tenemos reparo de la misma Bandera, con las mismas obligaciones e iguales derechos.

No está bueno que haya pocos que engordan, mientras otros no terminan de encontrarse con el puchero… Esto es sentimiento mayoritario de los diarios del interior, seguramente por conocer el rostro de la pobreza… 

La lucha es por tener futuro; a ese lugar llegarán los jóvenes. Es a ellos a los que hay que cuidar; no con demagogia, sino haciendo cumplir normas de protección, desterrando males sociales y asegurando el sustento a través del estudio y el trabajo. 

Entendemos el problema de los medios colegas, por la sencilla razón que se convive bajo el mismo techo con goteras. 

Los diarios -todos ellos-, queremos ser testigos del mejor futuro. Testigos de cuerpo presente, no saludando desde la banquina de la exclusión…