La Ciudad

Trabajadores de la ex Laso avanzan

Asoma Cereal Coop

08|02|20 10:13 hs.

Empleados de la ex Laso resolvieron en una asamblea quiénes serán los integrantes del Consejo de Administración de la futura cooperativa de trabajo que intentará volver productiva a las plantas de elaboración de alimentos que podrían dar trabajo a más de 100 familias, hoy desempleadas después del estado de abandono que padecen desde hace un año y medio. 


Hacia la concreción del proceso para crear la nueva modalidad de trabajo bajo las premisas del cooperativismo, el próximo martes un grupo de trabajadores serán recibidos junto al concejal Martín Garate –del bloque de Todos- y a abogados de la Asociación de Empresas Recuperadas, por la jueza del concurso de la empresa la Dra. María del Milagro Paz Posse. También esa misma jornada serán esperados desde las 8 en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES).

Nueva etapa 
Sebastián Anta, que hasta que la ex Laso entró en crisis se desempeñaba como auxiliar de planificación, fue elegido entre sus compañeros para presidir la cooperativa de trabajo. Contó a LA VOZ DEL PUEBLO que entre ellos mismos surgió el nombre con el cual se identificará a la cooperativa de trabajo como Cereal Coop.

Lo acompañan en las funciones de conducción, y quedará expresado en el acta de constitución que se firmará en los próximos días, María Laura Gutiérrez, Melisa Germain, Mauricio Irvaszkow, David Peralta, Javier Leguizamón, Belén Pereyra, Facundo Prados, Alex Danielsen, Ezequiel Arana y Ceferino Di Rocco. 

Operativas 
Consultado por si la planta ubicada en el Parque Industrial está en condiciones de ponerse operativa de inmediato, respondió que “sí, lo que necesitamos es obtener energía eléctrica y podemos arrancar tranquilamente. La última producción que hicimos fue a mediados de julio, así que lo que nos quedaría es fumigarla, hacer una limpieza preoperatoria para arrancar a producir y detalles que puedan surgir de algún rodamiento que haga ruido, pero la planta está en condiciones de comenzar a producir”, precisó. 



La última producción en esa planta fue de 25 toneladas, a fasón, es decir para terceros. Y anteriormente, en el mes de junio, se hicieron otras 50 toneladas. Actualmente no tiene electricidad.

En tanto la situación de la planta de calle Chaco no es tan distinta. Esta otra no cuenta con el servicio de gas que le fue cortado por una deuda de 800 mil pesos. 

“Lo que estamos haciendo hoy es guardias de la planta para evitar que nos sigan pasando cosas adentro porque en este tiempo principalmente en la de Chaco, que está en la ciudad, ha sufrido robos. Hemos hecho las denuncias. Como consecuencia de esos hechos nos ha debilitado la parte de cables de las zonas de producción”, explicó Anta para terminar por contar que ello generó formaciones de guardias. 



Sumar a todos 
El proyecto de Cereal Coop cuenta hasta el momento con poco más de 90 trabajadores interesados en ser parte de la recuperación de la fábrica de alimentos, gestionados desde un formato cooperativo. 

Según Anta, lo ideal es que se sume el resto de los trabajadores que han formado parte de la empresa. Desde que comenzó la crisis, hace dieciocho meses, “hay quienes ya consiguieron trabajo en relación de dependencia, pero la gran mayoría de la gente no tiene trabajo y hace changas para poder llevar alimento a su casa”. 

“De golpe y porrazo” 
Además del presidente, el resto de los integrantes del Consejo de Administración también se expresaron ante este diario en una rueda de conversación. 

Allí recordaron cómo era el clima antes de la crisis que los dejó en estado de abandono (no fueron echados ni indemnizados). “El ambiente laboral era bueno, pero siempre nos llamó la atención que uno o dos meses antes veníamos haciendo horas extras los fines de semana en las dos plantas. Había buena perspectiva de trabajo. Nunca nos imaginamos que de golpe empezaran a no pagar los sueldos y a cortar la entrada de insumos y que iba a pasar esto”, fueron apuntando. 

Coincidieron en remarcar que “se tenían buenas perspectivas para seguir produciendo”. 

El paso del tiempo sin trabajo estable y sin los beneficios de todo trabajador en blanco, hace que hoy observen con claridad que “no estábamos mal. Teníamos trabajo, no teníamos que estar preocupándonos por un montón de cosas, nos quedamos sin obra social, aportes jubilatorios, asignación familiar”, lamentaron. 

Cada uno de los presentes en la charla con La Voz del Pueblo cuenta en promedio más de 10 años de pertenencia a la ex Laso. Es decir que durante ese período de tiempo desarrollaron sus proyectos de vida y podían llevar adelante la economía y organización de un grupo familiar. “Pero de golpe y porrazo nos quedamos sin nada y tenemos que empezar de cero, de nuevo. Es muy complicado”, apuntaron. 

“Mentiras y maniobras” 
En un contexto en el que la gran mayoría de los trabajadores de la ex Laso no tiene trabajo estable, sobreviven con todo tipo de changas en pintura, herrería, corte de pasto, plomería, trabajos de gasista, electricista y de albañil. 

De todas maneras el proyecto de formar la cooperativa los une, en principio, a la mayor parte. Todos pudieron conocer en su momento a la fábrica de alimentos y confían en poder volverla productiva. Sólo queda que los “más desahuciados” tomen confianza y se sumen. 



Según Anta, es positivo contar con la experiencia de todos los que conocen cómo operar en cada puesto. Ocurre que hay quienes descreen de toda solución después de haber recibido de parte del antiguo empleador –en varias oportunidades- “mentiras y maniobras para dilatar la situación”, como por ejemplo con la presunta aparición de interesados en comprar las plantas, algo que nunca ocurrió. 

“Depende de nosotros” 
El proyecto es mirado de forma positiva por los integrantes de la futura Cereal Coop. “Es nuestro, vamos a buscar un mejor futuro para nosotros, no es que estamos esperando un posible comprador. Ahora depende de nosotros”, expresaron. 

También tienen en claro que podrán continuar produciendo los mismos productos. “Sabemos que es bueno, nosotros no tuvimos una pérdida de mercado, en realidad nos soltaron la mano desde la parte empresarial, los dueños, por problemas económicos y no buscan la forma de solucionarlo. La bola se hizo demasiado grande, ya pasó un año y seis meses”, comentaron sin dejar pasar por alto que les extraña que la ex Laso en concurso desde hace 18 meses, no haya llegado a la quiebra. Queremos indagar en qué situación está”, afirmaron sobre el cierre. 

Este –y otros puntos- serán tratados con la jueza María del Milagro Paz Posse en la reunión a la que asistirán acompañados de asesores legales y del concejal tresarroyense el próximo martes, en el Juzgado Nacional en lo Comercial Nº 29. 

Sobre el cierre los integrantes de la conducción de la futura cooperativa quisieron expresar su agradecimiento de manera especial con sus familias y con la comunidad, por el apoyo y la ayuda que han recibido. Pero también reconocieron el asesoramiento y acompañamiento que reciben de parte del concejal Martín Garate (Todos), y de su hermano el diputado (FR), Pablo Garate.