Sociales

Por Agustina Ortiz (*)

Reflexiones sobre arte

12|01|20 18:54 hs.

Movimiento Espartaco o “Grupo Espartaco” (1954-1968), fue un movimiento de artistas argentinos que promovieron el arte social en la década del 60. 


Su mayor representante e iniciador fue el artista plástico Ricardo Carpani, muy comprometido políticamente con la causa de los trabajadores, a los cuales representó en sus obras.

Impulsó y fundó el Grupo Espartaco junto a un colectivo de artistas en 1959 (Sanchez y Mollari, a los cuales se les sumaron Juana Elena Diz, Raúl Lara Torres, joven pintor boliviano, Pascual Di Bianco, Carlos Sessano, Espirilio Bute y Franco Venturi, nacido en 1937 y desaparecido en 1976, influenciados sobre todo por el muralismo mexicano, y también por el artista ecuatoriano Guyasamín, y el brasileño Portinari. 



Juntos planteaban la necesidad de un arte con raíces nacionales contra la cultura de colonialismo y la dependencia nacional, y dedicado a las necesidades y luchas del pueblo trabajador. En el manifiesto del grupo Por un Arte Revolucionario, se define al arte como una “insustituible arma de combate, el instrumento precioso por medio del cual el artista se integra con la sociedad y la refleja, no pasiva sino activamente, no como un espejo sino como un modelador”.

En sus ideales unificaron arte y política, e indagaron sobre la función social del arte en la sociedad. En sus obras dejaron plasmados sus sentimientos americanistas, autóctonos, sus raíces, lo esencial que los definió y los reconoció en un mundo, que ya intentaba homogeneizar culturas y unificar ideales. 

Acciones de arte y política, o donde el arte ha intentado interferir en la política convirtiéndose en una herramienta de lucha social, se han dado y se dan en muy diferentes puntos del planeta. Allí donde se dan situaciones de injusticia y opresión y donde hay artistas conscientes de ser una parte de la sociedad y de su valor para traducir en imágenes y/o acciones esa lucha, aparecen este tipo de situaciones. 

Una forma más de ver y hacer arte, activo sin palabras con hechos, pero no la única forma, solamente otra dentro del infinito abanico de la creación artística.

(*) La autora es docente, artista plástica y publicista