La Ciudad

Con ocho emprendimientos

Dejando Huellas en el turismo rural

15|12|19 02:35 hs.


El grupo Dejando Huellas ha logrado consolidarse y desarrolla una valiosa tarea en turismo rural. Depende de la Chacra Experimental Integrada de Barrow, bajo el programa Cambio Rural. 

Una de las referentes de turismo rural en la Chacra Barrow, Natalia Cubiatebehere, visitó La Voz del Pueblo junto a parte de los integrantes de Dejando Huellas: Lorena Irigoin, de la granja educativa Casita del Hornero; César Hernández, de la agrupación El Zorro; y Stella Franco, de la cabaña Ruka Mapu. 

También son miembros María José González de Momentos Cocina Rural, de Micaela Cascallares; Beatriz Flensborg, con el establecimiento Aíta en la zona de Cascallares y por la Escuela Secundaria Agraria Nº1 (ex Colegio Argentino Danés); Evelyn Alcetegaray, del camping Martín Reta; y Lucas Menna, de Vivero La Arboleda. 

Natalia Cubiatebehere explicó que “antes existían diferentes grupos en el área de la Experimental de Barrow con temáticas vinculadas a la agricultura y la ganadería. Después se empezó a ampliar, hasta que se incorporó turismo rural en 2006”. El área que abarca la Chacra comprende cuatro partidos que son Tres Arroyos, Coronel Dorrego, San Cayetano y Adolfo Gonzales Chaves. 

Dejando Huellas tuvo su aprobación definitiva el 1º de abril de 2018. “Funciona durante tres años bajo el asesoramiento de un técnico que en este caso soy yo. Y venimos desarrollando diferentes actividades”, explicó. 

Podría tener continuidad, una vez que se cumpla el mencionado período, para lo cual debe haber una reformulación. No obstante, aclaró que “eso depende de la gestión del gobierno de ese momento, del interés de cada uno en seguir”.

Diversidad 
Ocho emprendimientos le dan impulso al grupo. Lorena Irigoin dijo sobre la granja educativa La Casita del Hornero, que lleva adelante junto a su esposo Pablo Prinzen, que “nosotros veníamos con un perfil productivo hace bastante tiempo. El año pasado fue que oficialmente arrancamos con lo que es turismo rural, recibiendo durante el año muchas escuelas tanto jardines de infantes, como Primaria y Secundaria. Los fines de semana nos visita público en general”. 

Observó que la cantidad de asistentes “nos ha sorprendido muchísimo” y puntualizó: “Este año superamos las 2500 personas. Estamos muy contentos”. 

Al describir lo que ofrecen, afirmó que “organizamos un recorrido guiado, contando todas las actividades del lugar. Que la gente pueda interactuar con los animales, que los chicos conozcan sus características. También le damos mucha importancia a la ecología”. 

En este sentido, señaló que “el año pasado estudié una Diplomatura en Conservación del Territorio, trabajo mucho en este tema. También en recuperar animales que están en cautiverio, tratar de devolverlos a la naturaleza”. 

En este contexto, Natalia Cubiatebehere indicó que “buscamos que la producción agroecológica y el cuidado del medio ambiente sean nuestro eje transversal. Más allá de todo lo que significa el turismo rural en el rescate de lo cultural. Pero también nos interesa mucho el patrimonio natural”. 

El 2 de diciembre la agrupación El Zorro cumplió cuatro años. César Hernández comentó que “hemos ido trabajando en lo tradicional. Hacemos cabalgatas que es el fuerte nuestro y participamos en los distintos desfiles que hay en la región”. 

La cuarta edición de la cabalgata y peña de El Zorro reunió a centenares de personas, en el predio de la Sociedad Rural. “Según los que saben, había entre 800 y 1000 personas. Es una satisfacción muy grande, empezamos esto humildemente entre amigos. Hemos trabajado mucho”, destacó. 

Dejó en claro que “tenemos que agradecerle a gente de otras agrupaciones, a los medios de comunicación que nos dan una mano importantísima. Y como recibimos ayuda de otras agrupaciones también ayudamos, colaboramos, participamos”. Enumeró que “estamos en la Fiesta del Trigo, en Entre Asados y Relinchos, en el Club 1º de Octubre de San Mayol, en los Reyes Magos de Tres Arroyos y San Mayol, en Entre Amigos y Baguales, siempre con el mismo amor a la tradición”. 

La próxima cabalgata está prevista para el 26 de abril. Con satisfacción, subrayó que “en Dejando Huellas hemos armado un lindo grupo”. 

Por su parte, Stella Franco señaló que “tengo una casita de campo que se llama Ruka Mapu, sobre la ruta 228, a cuatro kilómetros de la ciudad. Te podés alojar, ir a comer una comida típica, andar a caballo, en sulky”. 

Ella es artista, tiene en el campo un taller de arte donde trabaja. “Si se da la posibilidad y hay interés, quienes concurren pueden asistir a una clase de pintura”, agregó. 

En Ruka Mapu “se defiende la naturaleza, el amor a los caballos, a los animales. Los chicos y los grandes aprenden”. Al igual que sus compañeros, 

Stella se siente muy bien en el grupo. Argumentó que “es hermoso, somos todos buenos amigos. Nos queremos, eso es importante. Hoy como se está viviendo tan rápido, compartir este espacio es bueno, nos permite hacer una pausa”.

Intercambio 
Las experiencias propias enriquecen a los demás. “Hay un intercambio tendiente a ayudar a que el otro mejore, siempre desde una postura de crítica constructiva”, manifestó Natalia Cubiatebehere. 

Sobre el camping Martín Reta, recordó que “cuando tuvimos la oportunidad de ir a la Feria Internacional de Turismo, de Argentina y Latinoamérica, a exponer nuestro proyecto, se presentó una propuesta donde se integraban tanto la cultura rural con la posibilidad de visitar la playa”. 

De esta manera, “se generó un valor diferencial. Integramos dos paisajes. Para quienes viven en Buenos Aires es una forma de visitar algo rural, pero a su vez el contacto con la playa es muy anhelado. Armamos un programa de cuatro días, con la visita a emprendimientos. Algo intensivo, con la posibilidad de recorrer distintos puntos del distrito”. 

César Hernández expresó que “aprendemos todos” y citó como ejemplo que “en el caso de las redes sociales soy nulo. Nos están asesorando siempre sobre la manera de utilizarlas, es muy bueno”. Tener integrantes de edades distintas es favorable, hay conocimientos que son más comunes en los mayores y otros que pueden aportar los jóvenes. 

En la parte gastronómica, Dejando Huellas “se focaliza en la cultura criolla y también en lo danés. Tenemos el ex Colegio Argentino Danés como uno de los emprendimientos, es un atractivo especial”. 

Vivero La Arboleda fue el último en incorporarse y la idea es “poder empezar a hacer allí vistas temáticas. Reacondicionarlo y poner lo que se llama miradores de fauna”. 

La agenda 
Dejando Huellas participa en ferias y exposiciones de la Sociedad Rural, Expo Nómade Tour del Instituto 167, Expo Aire Libre, la Feria Internacional del Turismo. Además dispone de con una serie de capacitaciones internas y otras abiertas (Ver recuadro). 

Aún no posee una muestra grupal propia armada, pero sí se suma a muchos espacios institucionales. Lorena Irigoin señaló que “estuvimos acompañando la jornada que hicieron las escuelas secundarias agrarias en el Centro Cultural La Estación. Acompañamos al ex Colegio Argentino Danés que forma parte del grupo e hicimos un stand”. 

La gestión de recursos es otro de los aspectos importantes. Admitieron que “no hemos tenido demasiado éxito por la crisis, vamos a ver con la nueva gestión que pasa”. 

La inversión para realizar mejoras en instalaciones y pensar en expansiones, implica una erogación que no siempre pueden afrontar. Por esta razón, es fundamental cierto apoyo económico. 

Mientras tanto, planifican el año próximo y van a dar otro paso en un trabajo de equipo que está dando muy buenos resultados. 

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