Nacho posa feliz con el diploma del premio “Agrarius”

La Ciudad

Ignacio Massigoge

Un agrónomo que sale del promedio

08|12|19 14:24 hs.

“Fue un lindo cierre para la carrera”, dice con sencillez Ignacio Massigoge con el diploma del premio “Agrarius” bajo el brazo. Flor de cierre… 


Se trata del reconocimiento que recibió por haber sido el mejor promedio del ciclo lectivo 2018/19 en la Facultad de Ciencias Agrarias de Balcarce de la Universidad Nacional de Mar del Plata. En su quinto año, Nacho rindió 11 finales y tuvo un promedio de 9,545. El último lo dio en febrero, en mayo finalizó la tesis y se recibió de ingeniero agrónomo. 

El tresarroyense de 23 años logró así el cuarto mejor promedio en un ciclo lectivo desde que se entrega el premio en 1995. La frutilla del postre llegó este jueves, cuando lo notificaron que le fue otorgada una de las 20 becas de posgrado para el Ciclo 2020 que la universidad entregó para los cerca de 70 alumnos que se postularon de todas las carreras. De Agronomía fue el único que ingresó.

El campo
Integrante de una familia de productores agropecuarios, Nacho va al campo desde siempre. Y aclara que también siempre le gustó. “Pero eso no quería decir que iba a ser mi vocación o que querría estudiar esto cuando fuera grande”, cuenta. 

Hay dos datos no menores en la vida de Ignacio. Uno, que sus padres (José y Ana Jensen) son ingenieros agrónomos. El segundo, que ellos nunca influenciaron para que el mayor de sus hijos eligiera la misma profesión. “Con el paso del tiempo me fui dando cuenta que me gustaba preguntarme cosas cuando estaba en el campo, por qué pasaban ciertas cosas con los cultivos, uno va viendo lo que ocurre en los lotes y es muy apasionante”, recuerda Nacho, quien hizo la primaria en las escuelas N°16 (primer grado) y N°54 (de segundo a sexto) y la secundaria en la EATA. 

“Ya en los últimos años de la Escuela Agropecuaria me gustaban mucho las materias. La verdad es que nunca consideré demasiado otra carrera. Pero hoy en día sé que esto es lo que me apasiona”, cuenta. 

Y aclara: “Mis viejos no pesaron en la decisión. Obviamente que cuando definí lo que quería seguir me apoyaron, primero como padres y después cuando arranqué ya como profesionales hechos”. 


Ignacio en el medio de un lote con las sierras de Balcarce de fondo. Desde chico le gustó el campo, con el paso del tiempo entendió que era su vocación


La carrera 
Nacho hizo el ingreso a la Facultad de Ciencias Agrarias en 2013 mientras cursaba sexto año en la EATA. De esa época le queda el recuerdo de los viajes de los sábados hasta Balcarce junto a otros compañeros que querían también ser agrónomos.

En 2014 se instaló en la ciudad serrana para cursar primer año. En esa etapa inicial fue cuando tuvo su único final desaprobado. El resto de la carrera lo completó con muy buenas notas, hasta llegar a su último año con el tremendo promedio de 9,545 en 11 finales. 

En mayo, una vez que aprobó la tesis, ya había logrado la beca de la Universidad Nacional de Mar del Plata para hacer la maestría en Producción Vegetal en el grupo de Ecofisiología de cultivos de la Unidad Integrada de Balcarce, compuesta por la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Mar del Plata y el INTA Balcarce.

“En febrero di el último final y mientras preparaba la tesis empecé a cursar libre materias del postgrado. Cuando di la tesis se dio el alta de la maestría. Estoy en el grupo de Fernando Andrade, mi director es Aníbal Cerrudo, mi codirectora es Laura Echarte y mi asesor del INTA Barrow es Fernando Ross”, explica Nacho. “Me quedan cursar materias el año que viene y otra parte de la maestría comprende la investigación. En mi caso es especialmente en macollaje en el cultivo de maíz, así que este verano estamos llevando a cabo los ensayos”, completa. 

Este jueves Ignacio fue notificado que le la UNMdP le otorgó la beca de graduados tipo A por espacio de tres años para poder finalizar su maestría. Hasta abril de 2020 tiene vigente la beca de estudiante avanzado que había alcanzado el año anterior. 

Investigación 
“Yo decidí hacer la maestría porque me está gustando la investigación, entonces quise probar si era realmente lo quería. Soy joven, no tengo un apuro urgente por tener trabajar, entonces me pareció una buena manera de formarme más en un tema específico, en el área de producción de cultivos, que es lo que me di cuenta que me gusta”, comenta. “Y el grupo de investigación en el que trabajo es espectacular. Lo disfruto mucho”, asegura. 

Más allá del presente en el que tiene los cañones apuntados a la maestría y la investigación, Nacho aclara que en un futuro no muy lejano le gustaría cambiar de aire o hacer alguna experiencia en el exterior. “La agronomía es una carrera muy amplia, lo de la investigación es una pequeña parte, yo lo hice porque encontré un camino que me pareció que me gustaba. Pero estoy abierto a varias posibilidades en el futuro”, dice el tresarroyense. 

Al margen del estudio, desde hace varios meses, Nacho está saliendo al campo y empezando a ver lo que es ejercer como agrónomo. “Estoy haciendo algunos ensayos para los grupos CREA de la región Mar y Sierras y empezando a capacitarme como tasador de la Mutual Dan”, comenta. 

Además, en lo que a CREA se refiere forma parte de un programa de capacitación para futuros asesores. “La idea es ir viendo cómo es el método, como se trabaja, por si el día de mañana está la posibilidad de entrar como asesor”, explica el ingeniero que se adaptó muy bien vivir en Balcarce. “Fue un honor recibir el premio, un momento muy lindo que compartir con mi familia, mis amigos, mi novia (trabaja en la parte de comunicación de la Facultad). Una muy buena manera de cerrar una etapa”, insiste Nacho. 

Aunque en realidad, está claro que para él esto más que un cierre en un comienzo de un recorrido que se adivina merecedor de nuevos reconocimientos. 

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Un premio de la Cooperadora
A partir de 1995 la Asociación Cooperadora de la Facultad creó el Premio “Agrarius”, tendiente a premiar a los alumnos más destacados por su rendimiento académico. 


El anuncio oficial que hizo la facultad en sus redes sociales


Los parámetros para seleccionar a los estudiantes son ausencia de aplazo en exámenes finales; mayor promedio durante dicho período y mayor número de exámenes rendidos, se toma el período del ciclo lectivo vigente. 

A partir del 2015, el Premio comenzó a entregarse en el Salón de la Cooperadora, ubicada en la ciudad de Balcarce. Finalmente desde el 2017, el reconocimiento a los estudiantes se comenzó a entregar en el marco de las Asambleas Anuales de Cooperadora. 

Así fue que días pasados se llevó a cabo la entrega del Premio y Certificados Agrarius 2018. Los estudiantes reconocidos para el ciclo lectivo 2018/2019 fueron:
- Ignacio Massigoge con un promedio de 9,545 puntos en la Carrera Ingeniería Agronómica, quien recibió el “Premio Agrarius”. 
- Francisco Possemato con un promedio de 9, en la Licenciatura en Ciencia y Tecnología de Alimentos, quien recibió una mención especial.
- María Paula Iglesias, con un promedio de 8,875 en la Carrera Ingeniería Agronómica, quien recibió una mención especial. 
- Manuel Simón Pífano con un promedio de 8,875 en la Carrera de Ingeniería Agronómica, quien recibió una mención especial.