Cascallares y Copetonas

Recibieron la visita de Edgar De la Fuente

Una tarde especial para el Jardín 907

01|12|19 13:04 hs.

“Edgar De la Fuente cumplió su promesa y recibimos su visita en el jardín. Fue una tarde hermosa para los chicos”, contó con satisfacción la maestra Mariela Di Luca, la docente del Jardín 907 de Cascallares e impulsora del trabajo que sus pequeños alumnos realizaron con la ayuda de Edgar sobre la historia del edificio del establecimiento y con el que se clasificaron a la instancia regional de la Feria de Ciencias. 


“Los chicos estaban felices con la visita, lo escucharon con mucha atención, le mostraron el stand que presentamos en la Feria de Ciencias y le contaron todo lo que trabajaron”, agregó Mariela. 

Hasta el último jueves, la relación entre Edgar, un antiguo vecino de Cascallares que hoy reside en Suardi, una ciudad del oeste de la provincia de Santa Fe, había sido virtual. El hoy juez de Faltas, les había contado a los chicos con audios de Whatsapp todo lo que sabía sobre la historia del edificio donde hoy funciona el Jardín 907. Y su testimonio fue enriquecedor porque él vivió en esa esquina cuando se mudó a Cascallares, ya que allí décadas atrás había un hotel y también cursó su Primaria, porque en el edificio funcionaba la desaparecida Escuela Nacional N° 67. Así fue que con mucho cariño y pasión, De la Fuente aceptó aportarles sus recuerdos a los chicos para ayudarlos a armar el rompecabezas de la historia del edificio. “Si bien la idea era hacer una videoconferencia, como no nos daban los horarios, terminamos comunicándonos por audios de whatsapp. 

Así fue que los chicos le consultaban las inquietudes, y el respondía esos audios. Y yo se los hacía escuchar al otro día”, recordó Mariela. 

“La escuela funcionaba donde hoy está el Jardín. No sólo eso, yo viví en una de sus habitaciones cuando llegué a Cascallares con mi madre y mi hermana, porque allí antes de concretarse la mudanza del Jardín, funcionaba el Hotel Vasconia”, relató Edgard. 

Los chicos quedaron muy enganchados con todo lo que les contó Edgar en su momento y sobre todo muy ilusionados con conocerlo, un compromiso que él asumió cuando terminaron el trabajo. El abogado hace un par de días vino a visitar a algunos familiares y amigos en Cascallares y Reta, y se hizo un rato para pasar por el jardín, donde fue recibido con mucho cariño y admiración. 

“Les contó a los chicos que nuestra sala ‘celeste’ fue el salón donde él cursó el cuarto grado, y además recorrió el Jardín con los chicos recordando su historia. Se llevó un librito que le hicieron los nenes como agradecimiento”, indicó Mariela. 

La experiencia fue enriquecedora para todos. “Fue un rato muy gratificante y en verdad lo disfruté mucho”, aseguró Edgar.