La Ciudad

.

Expuso la escuela “olvidada”

22|11|19 11:16 hs.

El escultor cascallarense Alan Arias es uno de los profesores de la Escuela Secundaria de Enseñanza Artística Nº 1 de Tres Arroyos, que funciona en el edificio de la que la fue la Escuela Virgen de la Carreta. 


A cargo de tres horas semanales de Tridimensión, participó este miércoles de la exposición de la única escuela que el distrito tiene con esa orientación. Y en declaraciones a LA VOZ DEL PUEBLO mostró su satisfacción por el nivel de respuesta que obtiene de sus alumnos, que crecen en un contexto especial. Pero sobre todo se manifestó a favor de que el arte le quite el estigma a la institución, a la cual considera “olvidada”. 



Después de destacar el equipo de profesores con el que cuenta la institución, que además tiene hace semanas a un nuevo director (Andrés Ugalde), Arias explicó a este diario que la ESEA Nº 1 “tiene muchas carencias a nivel de infraestructura”.

Buscar recursos 
En ese sentido contó que comenzaron a buscarle una solución. “Una de las cosas que vamos a iniciar el año que viene es buscar recursos. Cada profe en su área verá qué es lo que necesita, desde muebles hasta dos postes de luz de la CELTA para el patio y chapas para hacer algún tinglado para tener un banco de trabajo con morsa para cortar una madera, por ejemplo”, describió. 



Alan Arias, que recientemente impulsó el encuentro de escultores en Copetonas para la Fiesta del Mate y la Torta Frita, con el que se construyeron enormes y sorprendentes figuras del ave que representa y da identidad a la localidad, dijo a este diario que “la escuela también necesita de la comunidad, no tiene por qué llegar a lo trágico de la Escuela 5”. 

Es necesaria 
En ésta misma línea afirmó que la ESEA Nº 1 “es una escuela olvidada de Tres Arroyos y sin embargo se trabaja muy bien. Hay un equipo de profes muy buenos en todo el sentido educativo sobre todo; y es una escuela que la ciudad necesita, que también necesita ser pintada”. 

Consideró además que la especialidad le haya dado otro perfil, puede contribuir a acabar “con ese estigma de la escuela de los Ranchos y todo el prejuicio en particular de ese barrio”. Por eso subrayó que “ya no es la escuela del barrio Ranchos de la Virgen de Luján, es la ESEA Nº 1”. 



Conmovido 
En respuesta a esta circunstancia manifestó que para una próxima oportunidad podría buscarse como alternativa que la escuela salga a la calle y que las exposiciones por ejemplo se compartan en el playón del barrio donde se logre reunir a la familia y vecinos, después de hacer notar que durante la experiencia del miércoles faltó ese acompañamiento. 

Remarcó Arias la necesidad de que el establecimiento deje de ser una institución “olvidada y sea respetada como tal, una escuela de arte”. Y agregó que por eso desde la dirección y el equipo docente trabajan para lograrlo. 



A diario en el aula rebotan las duras historias personales de alumnos. Afirma que hay “historias de estudiantes que son increíbles, y sin embargo a la hora de hacer una escultura les das un clavo, un serrucho y al toque se convierte en un taller y asoman las caras de felicidad y se pueden abstraer del mundo. Qué fuerte que es el arte para esos lugares, le agradezco a la vida poder estar ahí”, dijo el artista -y profesor- totalmente conmovido. 

“Meta martillo” 
El miércoles de ésta semana entre las 14 y las 19 se prolongó la exposición que fue abierta a la comunidad desde las 16.10. 



Arias expresó también el valor que le da a la manera en la que sus alumnos de la ESEA N° 1 deben emprender el aprendizaje, teniendo en cuenta el contexto en el que lo hacen. “Por ejemplo los materiales con los que se trabaja, son escuelas en las que no les podés pedir que compren. Entonces el recurso lo tienen que traer, conseguirlo, y en mi caso que soy profesor de taller de Tridimensión, tengo tres horas durante las que hacemos esculturas u objetos”. 

Tiene a cargo el primer año cuyos alumnos hicieron esculturas de aves y un cuadro objeto se 2,60 m. por 1,70 m. con pájaros de madera. “Les pedí maderas y se aparecieron con pallets en la clase, estuvimos meta martillo en la primera hora y a las dos últimas las dedicamos a la creación del diseño y la pintura”, contó entusiasmado.