Policiales

Alicia Ferreyra ya sufrió siete robos

“Santa Teresita y Ruta 3 Sur es tierra de él”

16|11|19 12:36 hs.

Con 80 años, Alicia Ferreya, ya cuenta siete robos en su casa sufridos en el último tiempo. Recuerda que los primeros ocurrieron mientras vivía su esposo, el recordado Ramón Ferretti, a quien además le habían sustraído los acordeones con lo que se hizo conocido en la ciudad. 


Pero recientemente no sólo ella sino vecinos de dos barrios están padeciendo el accionar de un sujeto identificado por la policía, pero al que no logran detener in fraganti, como única condición para que no recupere de inmediato su libertad.



“Es éste” 
“El mismo policía me dice ‘es este muchacho’”, dijo Alicia a LA VOZ DEL PUEBLO. Y coloca abierta la palma de su mano como quien está mirando una foto por el celular. “Lo tienen identificado, hace un ratito pasó por acá, anda pastoreando”, apuntó la mujer que a su edad no puede esquivar la sensación de desprotección, como vecina, y la de impunidad al ver cómo una sola persona tiene en vilo a una gran barriada. 

“Santa Teresita y Ruta 3 Sur es tierra de él, es el que manda y roba a cualquier hora. Mire que a mí me robó al mediodía y estoy rodeada de vecinos”, contó para referirse al hecho más reciente ocurrido este jueves. 

Pero su hija que vive a unas tres cuadras de su casa también fue víctima de robos. “Fue a llevar a la nena al colegio y cuando vino le habían roto la puerta, le llevaron la netbook, herramientas”, describió. Y recordó que días atrás el mismo sujeto era buscado por la policía entre los baldíos de ese sector de la ciudad después de que fuera visto cargando cosas en una bolsa. 

De arrastre
Con la sustracción de la que fue víctima durante el mediodía del jueves, Alicia ya cuenta siete robos en su casa ubicada en calle Godoy Cruz 151. Ocurrió mientras fue a almorzar a casa de su hija entre las 11.45 y las 13. 

“Cuando llegué a mi casa estaba la puerta del frente abierta. Habían entrado. Me habían revuelto todos los cajones, me habían tirado todo el ropero, revisado las carteras y en la mesa tenía una cartera con poca plata unos 400 o 500 pesos para ir a la farmacia”, relató la abuela con bronca y resignación. 

Ocurre que sólo unos días atrás también le había tocado volver a ser víctima de otro hecho. “La última vez que entraron fue hace 15 días, por la ventana de atrás. Al no poder entrar por el ventiluz del baño me rompieron el vidrio de la ventana”, dijo y al mismo tiempo recordó otro episodio en el que le robaron a su hija y su familia mientras dormían.

“En mi casa hasta se han llevado el televisor, después una garrafa, a los 10 días dinero y otra garrafa”, contó la octogenaria mujer que sólo denunció en un primer momento el robo del electrodoméstico, y no volvió a hacerlo con los demás episodios como consecuencia del desánimo y sensación de desprotección que le han generado la cantidad de ilícitos sufridos, y sobre todo teniendo –las fuerzas del orden- identificado al responsable de los hechos ocurridos en los dos barrios mencionados.