El licenciado Seggiaro, con el auspicio de Mutual Dan

El Campo

Escribe Carlos Seggiaro

Un cepo fuerte y escasez de dólares en todos los segmentos de negocios

15|11|19 18:21 hs.

Por Carlos Seggiaro*

Con una inflación que podría ubicarse entre el 55% y el 60% considerando todo el 2019, se entiende que la mayor parte de los gremios están esperando con cierta ansiedad la convocatoria prometida por Alberto Fernández para alcanzar un acuerdo de precios y salarios por 180 días, de cara al primer semestre del 2020. 

El futuro presidente pospuso la semana pasada una conferencia de prensa para plantear los lineamientos de su futura gestión, que ahora se promete para los primeros días de diciembre. 

En ese contexto, todo parece indicar que el nuevo gobierno le solicitará al Congreso de la Nación que habilite sesiones extraordinarias durante el mes de enero (en el que habitualmente está en receso) a los efectos de tratar un paquete de medidas, donde sobresalen desde el Presupuesto para 2020 y el programa “Argentina contra el hambre” hasta la creación del Consejo Económico y Social y del Consejo de Seguridad, al que sumarían proyectos sobre el abordaje de la deuda externa. 

El tema de la deuda requerirá de decisiones muy rápidas. Desde febrero los vencimientos en pesos pegan un fuerte salto, pasando de $50.000 millones a más de $160.000 millones y en marzo más de $215.000 millones y otro tanto en abril y mayo. 

Mientras tanto, los vencimientos en dólares saltan en abril y mayo a más de US$ 8.000 millones. Con relación a esto último cabe señalar que en mayo vence la última cuota del Club de París por casi US$ 2.000 millones. Por eso urge reestructurar la deuda y no hay mucho tiempo. 

Mientras tanto, también está claro que el escenario recesivo, que ya lleva dos años, continúa generando heridos, aún en los sectores considerados más consolidados. 

La semana pasada Arcor informó que en los primeros nueve meses del año registró pérdidas por 2.600 millones de pesos, mientras que La Serenísima informó que en el mismo período la empresa arrojó pérdidas por 553 millones de pesos. ¡Es lo que hay!

¿Qué pasa con el dólar?
Se ha producido una progresiva convergencia entre las distintas modalidades para acceder a divisas en la Argentina post-cepo. ¿Cuál es la explicación de lo que está ocurriendo? La mayoría de los analistas considera que el mercado está retrocediendo temporalmente frente a lo que fue una sobrecompra durante las semanas previas a las elecciones. 

Este tema ya lo habíamos tratado en anteriores informes. Un segmento de la sociedad se comportó como manada frente a la incertidumbre electoral hace algunas semanas, contexto en el cual circulaban todo tipo de comentarios apocalípticos sobre el país.

Tanto personas como también algunas empresas se lanzaron a la compra de dólares bajo cualquier modalidad, llegando incluso a utilizar recursos que necesitaban para su actividad cotidiana. En ese contexto, el dólar blue llegó a cotizar a $76 cuando a comienzos de esta semana se ubica en torno a los $64.

¿Cómo sigue esta película? Pues bien, el achatamiento de la brecha es transitorio, por lo ya explicado. La lógica indica que en los próximos meses el blue volverá a despegarse del dólar oficial.

En la Argentina de 2020 no sólo tendremos un cepo fuerte, también habrá escasez de dólares billetes en todos los segmentos de negocios. El Banco Central (BCRA) deberá absorber todos los dólares del comercio exterior para hacer frente a las obligaciones del pago de la deuda pública. 



Mercados agropecuarios 
Es la historia de nunca acabar, aunque ya nadie puede sorprenderse. Donald Trump volvió a hacer declaraciones que ponen en duda la relación comercial entre Estados Unidos y China, con lo cual los precios de los granos en Chicago arrancaron la semana con bajas generalizadas. 

El primer mandatario expresó que: “Nos interesa hacer un acuerdo, pero debe ser un acuerdo adecuado”. Mientras tanto, en la Argentina, la necesidad de originar mercadería ha venido sosteniendo los precios de la soja, tanto en el mercado disponible como futuro y también en parte para el maíz viejo.

Semejante coyuntura debería ser analizada con atención de parte de los productores. Es un dato concreto que hubo quienes dilataron ventas esperando un golpe devaluatorio que no se ha producido hasta el momento. De hecho, tenemos un tipo de cambio real bastante alto, medido en términos históricos. 

Todo indica que ni el Banco Central del actual Gobierno ni el del próximo están dispuestos a convalidar un golpe devaluatorio en las actuales circunstancias. Sin embargo sí está claro que es altamente probable que en el caso de la soja el próximo gobierno modifique el esquema de retenciones a las exportaciones. 

Sin golpe devaluatorio a la vista, pero con un tipo de cambio atractivo, y precios en dólares para los granos relativamente aceptables, el combo de elementos recomienda considerar si este no es un momento de vender en el disponible, y también si no conviene fijar posiciones en el mercado a término.

Por el lado del trigo, las noticias de la semana no fueron buenas. La semana pasada el gobierno brasilero anunció la implementación del compromiso asumido por la Organización Mundial del Comercio (OMC) para establecer una cuota de importación de 750.000 toneladas de trigo por año a tasa cero por un período indefinido. 

A lo que agregaba, en clara referencia al Mercosur, que las importaciones de todos los países se beneficiarán, excepto las de los países con los que Brasil tiene un acuerdo comercial que establece el libre comercio del producto (es el caso de Argentina). 

Mientras tanto y por el lado de las carnes, todos los elementos disponibles van convalidando la idea de una aceleración de los precios en los primeros meses del próximo año. 

El feedlot que en octubre ofertó el mismo número de cabezas que el año pasado, tiene un volumen de hacienda encerrada inferior a un año atrás y ha comenzado a vaciarse aceleradamente, lo que podría acentuar el faltante previsto para enero-febrero. 

Sobre este punto el analista Ignacio Iriarte expresó: “Operadores consideran que estos altos niveles de faena no se sostendrán en los próximos meses, aunque no se espera un faltante de hacienda de la magnitud suficiente como para gatillar una suba importante, y sostenida, en el precio del ganado”. 

* Licenciado y consultor económico. Especial para Mutual Dan y Campo Total