La Ciudad

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“Son muertes cien por ciento evitables”

26|10|19 09:32 hs.

Las jornadas de prevención de consumo problemático, organizadas por la Asociación Mutual Dan, en forma conjunta con Educación del distrito, finalizaron anoche con dos disertaciones. Una para jóvenes, que brindó Martín Olesen en El Fanal, y otra para padres, con Federico Cajen en el Teatro Municipal. 


Las jornadas comenzaron el miércoles y de acuerdo a las estimaciones, durante tres días, mediante diversos encuentros en establecimientos escolares, se vieron alcanzados unos 4000 jóvenes. Tuvieron como lema “Sembrar conciencia para asegurar el futuro”.

“Intolerable” 
Martín Olesen explicó en el inicio de su charla los motivos que generan la necesidad de incorporar la seguridad vial en los contenidos curriculares, de educación primaria y secundaria. 

Relató una anécdota acerca de discusiones que mantenía con su madre, docente de Música, por el malestar que le provocaba tener que estudiar Matemática. La respuesta que recibió es que “está presente todos los días de tu vida”. En este sentido, expresó: “La seguridad vial también forma parte de todos los días de tu vida, te guste o no”. 

Subrayó que los siniestros viales son “cien por ciento evitables” y puntualizó que en promedio, desde 1990 a la fecha, mueren por día en nuestro país 21 personas por este motivo. Además hay más de 150 heridos diarios, personas a las que “su vida cambió rotundamente de un momento a otro”. 

En su argumentación, puso de manifiesto que “si tomáramos conciencia de que podemos estar dentro de los 21, adoptaríamos medidas”. En este sentido, expresó: “Pensamos que nunca nos va a pasar, pero todos tenemos posibilidades de que nos ocurra”. 



Mencionó el caso de Chile, un país con menos cantidad de habitantes, que tiene diez fallecimientos en promedio por día por siniestros viales; dejó en claro que igualmente “diez es mucho, uno es mucho”. 

Un aspecto central a tener en cuenta es que “se puede cambiar, otros países lo lograron” (Citó como ejemplo a Suecia, con menos de 200 vidas perdidas por año). La cantidad de muertes anuales en Argentina –siempre promedio- a raíz de los choques, vuelcos y otros siniestros similares es de 7665 y según afirmó, “mil se podrían salvar mediante el uso del cinturón de seguridad”. 

Preguntó cuántos de los asistentes habían llegado a El Fanal en automóvil y qué cantidad utilizó el cinturón. Una de las respuestas, entre quienes respondieron de manera negativa, es la falta de costumbre; “si lo utilizás quince veces seguidas, cada vez que subís al auto, después no vas a poder dejar de ponértelo. Sentirás que te falta algo”, sostuvo. 

Hizo referencia a la vacunación contra la poliomielitis, pese a que no hay decesos en Argentina por esta enfermedad, con un carácter preventivo, y se interrogó de modo retórico ante los estudiantes: “¿Por qué no usamos la vacuna de la educación vial?”.

Incluyó en su presentación los aspectos a considerar con el airbag y pidió aplicar el concepto de cabina segura en el auto, al igual que en un avión, sin situaciones que alteren el manejo o puedan llevar a una conducción que sea poco prudente. Por supuesto, una clave es no utilizar el teléfono celular, dejarlo apagado o en modo silencioso. 

Además observó que la moto es el vehículo más inseguro e indicó que “el casco debe ser de uso personal. No se puede prestar. Tiene que estar siempre puesto y abrochado”. 

Conversó con los adolescentes sobre el consumo de alcohol, sus hábitos y preferencias. Les describió las razones que llevan a generar un enorme riesgo si se conduce tras haber consumido bebidas alcohólicas: “se reduce el campo visual, hay un retraso en ver las señales de alerta, con el agravante que me encuentro desinhibido”.

Los siniestros viales son la primera causa de muerte de jóvenes y el alcohol tiene mucho que ver. 

“Es una absoluta tragedia. Debería ser intolerable”, señaló. 

Olesen, quien es pastor de la Iglesia Luterana, compartió luego un video con una canción en inglés subtitulada e imágenes de su hija Josefina, quien falleció en la madrugada del 21 de abril de 2013, en un siniestro vial en Tandil. 

Brindó más de 300 charlas en los años siguientes en forma gratuita. “Mi vida cambió. Tengo miedo de perder otro hijo. En realidad me di cuenta que no puedo tolerar que a más jóvenes les pueda pasar lo mismo. Ustedes son joyas valiosas inigualables, irrepetibles”, dijo con énfasis. 

Su testimonio además se hizo palabra escrita, con el libro “Día uno, nacer después de la muerte de un hijo”, y canción. “La única que escribí, que se llama ‘Cuídame de tu ausencia’, me la pidió el cantante de rap bahiense Matías Carrica para interpretarla en su género”, comentó. El video con la canción mencionada también fue observado durante la charla. 

En el cierre, cuando mencionó el día de fallecimiento de su hija, les pidió a los adolescentes que lo escuchaban “no le pongan una fecha así a sus papás”. 



En el Teatro 
Por su parte, Federico Cajen, tras dar desde el miércoles diez conferencias a jóvenes en escuelas del distrito, mantuvo ayer un encuentro con padres en el Teatro Municipal. 

Los puntos centrales fueron “las cuestiones que nos ayudan a alertar aquello que pueda estar afectando a nuestros chicos”, así como la manera de “hacer detección temprana”. 

También la manera de intervenir y acompañar, más allá de tener o no un hijo-familiar con problemas. Su disertación estuvo orientada a facilitar herramientas para cuidar a los hijos y “entenderlos cada vez un poquito mejor”. 

Federico Cajen consumió cocaína durante 32 años y logró superar esta adicción. Al contar su historia, reitera que “las sustancias no son lo que a veces se plantea desde algunos ámbitos, como recreativas o inspiradoras. Es mentira todo eso. Todas las drogas producen un daño irrecuperable”.