Cascallares y Copetonas

Micaela Cascallares

Los chicos hicieron historia

22|09|19 12:00 hs.

Edgar de La Fuente volvió a hacer una de las cosas que más placer le dan en este mundo: hacer trascender el nombre de Micaela Cascallares, su lugar en el mundo por más que haga más de tres décadas que se haya ido. Esta vez, el juez y escritor, no fue el protagonista principal de la historia, pero sí un partícipe necesario. Su aporte fue clave para que los 20 chicos que del Jardín N° 907 de la localidad pudieran contar la historia del edificio al que concurren todos los días. El trabajo, conducido por la maestra Mariela Di Luca, se transformó en la primera participación de la institución en la Feria de Ciencias, certamen en el que lograron la clasificación regional, en la que recibieron un certificado por labor destacada. 


Si se trata de Edgar y Cascallares, no existen las casualidades. “Días antes de que la señorita Mariela se comunicara conmigo para ayudar con el trabajo de los chicos, recordé que el pasado 14 de agosto hubiera cumplido su centenario la desaparecida y querida Escuela Nacional N°67”, contó el juez que hoy reside en la localidad santafesina de Suardi. 

“La escuela funcionaba donde hoy está el Jardín. No sólo eso, yo viví en una de sus habitaciones cuando llegué a Cascallares con mi madre y mi hermana, porque allí antes de concretarse la mudanza del Jardín, funcionaba el Hotel Vasconia”, contó Edgar. 

Así fue que con mucho cariño y pasión, De La Fuente aceptó aportarles sus recuerdos a los chicos para ayudarlos a armar el rompecabezas de la historia del edificio del Jardín. “Si bien la idea era hacer una videoconferencia, como no nos daban los horarios, terminamos comunicándonos por audios de Whatsapp. Así que los chicos le consultaban las inquietudes, y el respondía esos audios. Y yo se los hacía escuchar al otro día”, explicó Mariela.


El certificado logrado en la Feria Regional de Ciencias en Laprida, donde el trabajo fue destacado


La experiencia fue enriquecedora para todos. Para Edgar, porque adora hablar de su Cascallares; para los chicos, porque se entusiasmaron y lograron descubrir cosas que ni siquiera sus padres sabían sobre el edificio, por ejemplo que antes había sido un hotel; y para la maestra, porque fue su primera participación con sus chicos en la Feria de Ciencias. 

También hubo un importante aporte de Susana Rodríguez, ex docente de la Escuela Nacional N° 67, que visitó a los chicos y les contó cómo era el edificio en sus días de trabajo. 

“Mucha gente del pueblo no conocía la historia, incluso muchos que habían ido a esa escuela no sabían que había sido un hotel, y otras cosas que descubrieron los chicos. Fue algo muy bueno para todos”, aseguró Mariela. 

“Los chicos se engancharon tanto que lo invitaron a Edgar para que venga a visitarlos, porque quieren conocerlo. Y es el día de hoy que siguen hablando de la historia del edificio, juegan a que están en el restaurante del hotel…”, agregó.


Edgard de La Fuente, aportó sus vivencias para el trabajo de los chicos


La Escuela 67 
A continuación, se transcribe un extracto de la nota publicada en LA VOZ DEL PUEBLO en la edición del sábado 16 de agosto de 1969 con motivo de haberse celebrado el 50 aniversario de la Escuela Nacional N° 67. 

“A comienzos de 1919 Micaela Cascallares se había convertido en un importante centro agrícola ganadero, con un elevado y activo número de pobladores. Existía una escuela provincial que resultaba insuficiente para dar cabida a la gran cantidad de niños que por aquel entonces tenía el pueblo. Recordemos que la mayoría de las familias eran numerosas. 

“Se vio entonces la necesidad de crear otra escuela que pudiera abastecer la demanda de enseñanza que se precisaba. Es por ello que merced a las gestiones realizadas por los señores Ezequiel García y Pío Ansa ante las autoridades del Consejo Nacional de Educación, este cuerpo despachó favorablemente el pedido, creándose con fecha 23 de mayo de 1919 la Escuela Nacional Nº 67 y nombrándose primera directora - maestra a la señorita Isabel Actis, el 28 de julio de ese año. 

“Actis abrió las puertas de la escuela el 14 de agosto de 1919, acontecimiento que contó con amplio auspicio popular. Los alumnos inscriptos fueron 63. 


Así luce hoy el histórico edificio en el que funciona el Jardín 907 (arriba). El artículo publicado por LA VOZ DEL PUEBLO al celebrarse el 50 aniversario de la Escuela Nacional N° 67 (abajo)



“La casa donde funcionó la escuela por primera vez cubría una superficie de 52,50 metros cuadrados y constaba de dos habitaciones: una muy amplia y ventilada, fue destinada para el aula, la otra más pequeña se destinó como vivienda de la directora. El edificio pertenecía al señor Estaquio Aldaz.

“En los primeros años no existía cooperadora escolar, sino que el Consejo Nacional de Educación, a propuesta de la dirección de la escuela, nombraba un encargado escolar, siendo el primero de ellos el señor Ezequiel García. 

El año de la fundación se cursó solamente el primer grado, creándose segundo, tercero y cuarto grado en los años sucesivos; quinto y sexto comenzaron a funcionar en forma oficial en los años 1949 y 1950 respectivamente.

“En 1925 se crea una comisión provisoria presidida por el señor Pedro Errazti, que tiene por objeto conseguir el edificio propio, hecho que recién se pudo concretar muchos años después. 


Los integrantes del Jardín N° 907 de cuatro y cinco años que realizaron el trabajo junto a la maestra Mariela Di Luca


“En 1939 se traslada la escuela a su actual edificio, donde hasta entonces fuera el Hotel Vasconia, de la señora Mariana A. viuda de Tellechea. En el año 1946 se crea la asociación de ex alumnos cuyo primer presidente fue el señor Alfredo Di Croce. El local de la escuela fue adquirido por la sociedad cooperadora en 1960. En 1956 se funda el club de madres, siendo su presidenta la señora Amelia de Exler. 

“Por disposición del gobierno nacional, las escuelas de la Ley Láinez que funcionaban en las provincias pasaron a depender de éstas, por lo tanto, la Escuela Nacional N° 67 pasó a llamarse Escuela Provincial N°52. 

“Es bueno recordar las directoras que han pasado por la institución: la señorita Isabel Actis permuta en 1924 con la señorita Adelina Sánchez, que es reemplazada al poco tiempo por el señor Nicolás Cancino. En 1925 se nombra a la señorita María Gregoria Chirino, quien fallece en diciembre de 1938. Ocupa su cargo su hermana, María Josefina Chirino, se jubila en 1960, después de 20 años ininterrumpidos como directora. La reemplaza la señorita Nora Lamfré, al año siguiente la reemplaza Sara C. de De Piero y luego Ercilia Oliver, más tarde la señora Benedicta de Fernández, hasta diciembre de 1967, en que volvió a ser nombrada Sara C. de De Piero”.