Dorrego y Oriente

Enrique Fernández

La carrera de su vida

20|09|19 13:24 hs.

A Enrique Fernández todavía se le cruzan los recuerdos de su primer desafío, unir el Puente Viejo con la casa de sus padres en Oriente. Pasaron más de 50 años de ese pequeño gran logro y hoy asegura que ése fue el impulso inicial que lo hizo querer superarse cada vez más. 


Y vaya si lo logró. Atleta amateur nacido y criado en Oriente, que hoy vive en Tres Arroyos, desde esa primera prueba que concretó sin ningún control ni trofeo en el medio, llevó a cabo numerosas aventuras. En el ‘85 recorrió en kayak junto a otras tres personas de Oriente el Quequén Salado durante nueve días. Más tarde corrió diversas carreras de resistencia, pero quizá el logro más importante llegó a los 60 años, cuando escaló hasta la base del Monte Everest, la montaña más alta del mundo. Claro que no conforme con esto, el año pasado subió al Kilimanjaro, el “techo de África”.



Humedad del 0 por ciento 
Si bien tiene en mente escalar otras montañas de importancia, este año el desafío que se planteó fue distinto, pero no menos sencillo. A comienzos del 2019 se propuso correr el ultramaratón de Atacama, uno de los cuatro ultramaratones más arduos del mundo. 

“El ultramaratón consiste en una prueba de 250 kilómetros, durante 7 días”, explicó Enrique, quien señaló que durante los primeros días se tienen que recorrer 40 kilómetros por día para llegar casi al final corriendo 80 por día y en el último día solo son algunos kilómetros para completar la competencia”, acotó. 

Más allá de lo impactante que significa transitar 250 kilómetros, la prueba es más ardua por el lugar donde se corre. “Salimos de un lugar con más de 3500 metros de altura”, señaló el atleta, pero lo más difícil tiene que ver con que el de Atacama, es el desierto más seco del mundo. Contó que “en el Valle de la Muerte hay 0 % de humedad, no hay flora ni fauna”, describió Enrique, quien agregó que durante el día suele hacer 45 grados, durante la noche la temperatura baja a 0 grados y encima tenés que llevarte todo lo que necesitás en tu mochila, que pesa alrededor de 12 kilos”. 

En este sentido, señaló que la carrera más allá de una alta exigencia de entrenamiento y alimentación, requiere una preparación mental. 



El único argentino 
Enrique será el único argentino que va a participar en la prueba que se inicia el domingo 29 de septiembre. “Soy el único que se anotó de nuestro país. En realidad, somos pocos los locos que vamos a correr esta ultramaratón, nos anotamos 88 participantes”, acotó entre risas. 

Respecto a sus expectativas, aclaró que no es profesional y que según la organización hay un 20 % de participantes que corren de forma continuada los 250 kilómetros, hay un 20 % que lo camina todo y hay un 60 % que lo camina y corre. Yo me quiero meter en ese 60 %. La estrategia es poder hacer 120 kilómetros corriendo, el resto caminando y, sobre todo, el objetivo es llegar”, resaltó Enrique ilusionado.