Chaves

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En el Día del Maestro, homenajearon a las víctimas del accidente de 1988

12|09|19 18:04 hs.

La imposición de los nombres de las docentes y los choferes del micro, fallecidos en el accidente registrado en abril de 1988, fue uno de los aspectos centrales del acto por el Día del Maestro en Adolfo Gonzales Chaves. 


La Plaza 25 de Mayo fue el epicentro del homenaje que se inició a las 14, oportunidad en la que se depositó una ofrenda floral al pie del Monumento al Maestro por parte del intendente Marcelo Santillán y de la presidenta del Concejo Deliberante, Victoria Iribarne. 

Seguidamente, la docente jubilada Ethel Theaux, se dirigió a los presentes, destacando al 11 de septiembre como un día “especial para quienes elegimos una tarea tan amplia, tan difícil y tan comprometida como lo es ser guía de la educación de niños”. Recordó al respecto los dichos del poeta José Martí, al expresar: “Trabajemos para los niños, porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo”. Y sostuvo que “es realmente la verdad de ayer, de hoy y del mañana. Los tiempos van cambiando y ofreciendo una serie de problemas diversos a los que el maestro debe estar siempre alerta, porque somos los pilares de la construcción constante de dar a los niños el apoyo para que puedan sonreir frente a las dificultades que les tocan vivir. 



“Esto -agregó- suena a utópico, pero creo que si estamos comprometidos con nuestra vocación no debe resultarnos imposible lograrlo”. Y más adelante en su exposición apuntó: “Los estudiantes necesitan una mano cálida para que sepan que no están solos. La comprensión es una herramienta necesaria para que descubran y abran el conocimiento del mundo. Un mundo complejo, pero que debe ser sobrellevado con el cariño y el respecto de quienes tenemos la obligación de enseñar” 



También manifestó: “Nuestra realidad se ha convertido en tramas sociales complejas pero que en nada deben hacernos perder la fe en lo que debemos construir. No voy a enumerar los peligros a los que están expuestos los estudiantes, pero humildemente sigo sosteniendo que a pesar de esas dificultades, no debemos bajar los brazos y buscar luces, y no sombras, para lograr nuestra responsabilidad como educadores”.

Tras los dichos de Theaux, los presentes en el acto se trasladaron a las diferentes calles a las que se les impusieron los nombres de las docentes fallecidas en el accidente de abril de 1988 y de los choferes del micro que ocupaban. De tal forma, la calle N°1, entre Jujuy y Madariaga, pasa a llamarse Calle 1 Alicia Azqueta; la Calle 2 lleva el nombre de Rubén y Edgardo Carrera; la Calle 3 se denominará Elsa Raquel Marochi y la Calle 4 recibió el nombre de Ana María Tano (estas dos últimas pertenecen al barrio Parque Tantanauky).