La Ciudad

En el marco de la Exposición Rural

El desafío de instalar los cortes alternativos de carne

11|09|19 12:52 hs.

El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina viene estudiando desde hace 15 años en comportamiento del consumidor a partir de la demanda y la ingesta de esta proteína. El abanico estudiado es amplio, y en la última etapa se puso énfasis en las nuevas generaciones. En el marco de la 164 Exposición Rural, la licenciada Eugenia Brusca, miembro del departamento de Promoción Interna del IPCVA, se refirió al desafío que generan los nuevos consumidores en la cadena de ganados y carnes. 


“Como instituto estamos trabajando, en la utilización de cortes alternativos, desde hace tres años nos enfocamos en la publicidad y en las recetas de los cortes que no son tan conocidos. Y también descubrimos que esos mismos cortes son los que no conocen las generaciones más jóvenes y a su vez son los más baratos y sobre lo que más ofertas se pueden encontrar para su consumo”, explicó la licenciada antes de disertar en los galpones mellizos de la Sociedad Rural invitada por la Mutual Dan. 

“El desconocimiento de cortes alternativos es muy grande, la gente se queda siempre con el lomo, la bola de lomo, el asado, el vacío, la tapa de asado, y no experimenta y no consume por no saber cómo cocinarlo el chingolo, la palomita, el roast beef mismo, la tapa de nalga, la paleta, entre otros”, indicó. 

Brusca manifestó que la inclusión de esos cortes en la dieta de los consumidores “sería satisfactoria para toda la cadena de ganados y carnes para generar mayor valor agregado en la composición de la media res”.

Millennials y centennials 
La especialista explicó que el organismo viene cambiando sus estrategias para conocer a los consumidores de carne, y para eso tomaron al recambio generacional como pilar de análisis. De modo que están estudiando los comportamientos y preferencias de las nuevas generaciones: los millennials y centennials. 


La licenciada Eugenia Brusca miembro del departamento de Promoción Interna del IPCVA disertó en La Rural


Los nacidos entre 1980 y mediados de los 90 son los denominados millennials y quienes nacieron entre ese entonces y el año 2010, los centennials. Hace ya dos años que el IPCVA analiza cada un mes y medio el consumo de millennials, y en el último año iniciaron también estudios cualitativos y cuantitativos a través de focus group para el consumo tanto de éstos como de los centennials.  

Estos mostraron las diferentes formas que definen el consumo de ambas generaciones. Si bien se ven algunos indicios de cómo puede ser su demanda, arrojan que los centennials -en su mayoría- no son económicamente independientes y tercerizan su compra de carne en padres o mayores que sí lo sean. 

Sin embargo, en el caso de los millennials, se observa que prefieren siempre lo inmediato, lo rápido, el ahorro de tiempo. “Eligen el churrasco que puede hacerse vuelta y vuelta mientras pongo la mesa o las milanesas que vienen hasta empanadas y sólo hay que descongelar”, dijo Brusca. 

En cantidad, es posible que el millennial consuma menos carne vacuna. Sin embargo, pondrá especial foco en la calidad. “Nos gusta mucho saber de dónde proviene el producto, si es orgánico, si viene de animales criados a paso o a grano, somos mucho más exigentes, queremos ver cuánta proteína y calorías tiene, qué cantidad de grasa almacena, y otros detalles”, contó y agregó que eso se destaca aún con más fuerza en centennials. 

Mi carnicero 
De los distintos estudios que realiza el IPCVA también se observó que alrededor del 70% de las compras de carne vacuna se dan en carnicerías “y los jóvenes confían mucho en el carnicero. Por eso la carnicería en la Argentina tiene tanto éxito, porque existe una confianza, una relación de amistad entre el carnicero y la persona que compra”, analizó la licenciada.