La Ciudad

Búsqueda de familiares

El que busca encuentra

08|09|19 13:04 hs.

Myriam Alonso vive en Madrid. Hace unos días se comunicó con LA VOZ DEL PUEBLO a través de Analía, una mujer que reside en General Pico, con la esperanza de completar su árbol genealógico, ese al que no sabe cuántas ramas le faltan. 


Es poco lo que Myriam conoce sobre los hermanos de su abuelo Juan. Se llamaban Angel, Santiago y Felipe Alonso Alonso (así, con doble apellido), y llegaron a esta zona a principios del siglo XX desde Molinaferrera, un pequeño pueblo ubicado a unos 34 kilómetros de la ciudad de Astorga, en la provincia de León, España. Su abuelo vivió siete años en Argentina y volvió a su país natal, perdiendo contacto con sus hermanos. 


Así luce hoy El Maragato. El lugar está ubicado en Bajo Hondo


Myriam sabe que Angel se casó en 1913 con la española Antonina Arce en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen de Tres Arroyos, unión de la que conserva el certificado. 

Quizás el dato más concreto que tiene, y con el que las probabilidades de encontrar familiares crece, es que los hermanos administraron durante varios años el almacén de ramos generales El Maragato, de la localidad de Bajo Hondo, ubicada entre Punta Alta y Bahía Blanca. Como muchos de los almacenes de esa época, el lugar funcionaba también como espacio de esparcimiento, con varias mesas y billar. Además, allí vendían maquinaria agrícola.

Asoman respuestas 
Myriam lleva mucho tiempo queriendo encontrar a su familia. Con la ayuda de Analía se comunicaron con varios tresarroyenses de apellido Alonso elegidos al azar en la guía telefónica. Su suerte en la búsqueda comenzó a cambiar cuando decidió hacer pública su búsqueda a través de La Voz del Pueblo. 

En algún momento le llegó el dato de que alguno de los hermanos de su abuelo residía en Oriente, pero tampoco pudo confirmarlo. 

Las respuestas comenzaron a generarse casi inmediatamente, una vez que la historia llegó desde la edición digital de esta nota a las redes sociales. 

Quienes pudieron conocer la historia de la búsqueda de Myriam fueron invitados a colaborar comunicándose a través del Whatsapp de este diario (2983 522898/ 2983 525707), o dejando un comentario al pie de la nota en la web. 

"Creo que si aparece uno de ellos, salen los otros dos", fue la frase con que se despidió una esperanzada Myriam. 

Entre los alrededor de cien mensajes que llegaron a la redacción de La Voz del Pueblo, a través de las diferentes vías de comunicación habilitadas, uno de ellos fue del actual propietario de El Maragato, quien se lo compró a las herederas de Alonso y Ballestero. 

Se trata de Diego Diomedi, un abogado oriundo de la localidad de Bajo Hondo, quien aseguró además tener contacto con una de las descendientes del antiguo propietario del almacén de ramos generales, una mujer de apellido Alonso que reside en Bahía Blanca, y sumó el dato de que “hay otras herederas que viven en Indio Rico”. 

Ante estos nuevos datos, este diario puso en contacto a Myriam con el actual propietario de El Maragato, dejando que de ahora en más sea la madrileña quien rastree a sus familiares, teniendo la certeza de que existen -y sobre todo- conociendo hasta las localidades en las que estarían residiendo.