Carlos Baffoni

Opinión

Psicoanálisis

Con rostro humano

23|08|19 17:22 hs.

Por Carlos Baffoni


David Hume, filósofo escocés, amigo de Adam Smith, el padre del liberalismo, también escocés, en 1780 dirigió un misil a la ética de su tiempo. 

De manera sencilla, preguntó:
“¿Qué libertad tiene el campesino galés para viajar a París?” (*). 

La clave está en la palabra “para”. Una cosa es tener la libertad “de” y otra “para”. Esto que parece complicado, es totalmente actual. Un jubilado tiene la libertad de comprar carne, pero ninguna para comprarla en este momento. Una familia tiene la libertad de pasar unas vacaciones en Mar del Plata. Pero casi nula posibilidad para viajar a dicha localidad. 

De esta manera, nuestras vidas se transforman súbitamente, en vidas de cuarta (*). 

Amartya Sen (**), matemático indio, premio Nobel, académico de Harvard, dice: “La economía tiende a ignorar la humanidad de los rostros involucrados”. Propone una economía con rostro humano. Sólo se busca el éxito de ella en la obtención de ganancias y plusvalía en la actual economía. Presenta esto como una tragedia. 

Para decirlo de una manera sencilla, la economía debe estar unida a la ética, o sea, la vida humana. Es lo que Hume cuestiona a lo que ya estaba viendo, una economía que se desvinculaba de la vida humana. 

Adam Smith, su amigo, en “La riqueza de las naciones” (no olvidemos que es el referente obligado de los economistas actuales neoliberales, el de la “Mano invisible” del mercado que todo lo ordena, sin intervención estatal), dice que para que una economía sea buena y exitosa, debe hacer dos cosas: 1) Generar ingresos para darle a las personas una mejor calidad de vida con sus necesidades satisfechas. Hacerles conseguir esto por sí mismas es el primer objetivo (**); 2) Generar ingresos suficientes para el gobierno. Para que este cumpla con su deber de proveer servicios públicos (Gas, luz, agua, salud, educación, etc.). 

Pero, el premio Nobel dice que algunos países, EE.UU. entre ellos, se “olvidan” de esto y tienden a recortar al máximo los servicios públicos (**). 

La avivada típica: tomamos del maestro lo que nos conviene, lo demás… 

El economista indio, que no tiene pelos en la lengua, dice que Smith se hubiera aterrado si se enterara que lo consideran el “gurú” de la economía de mercado actual. 

Para Smith, según Sen, la economía debe ser floreciente para proveer ingresos al Estado para cubrir todos los servicios públicos esenciales. Algo así como su gran preocupación. La vida y el bienestar del pueblo depende de esto. Una libertad “para”. 

La economía al servicio de la vida. La ética. Pero, enfatiza que todos debemos tener ingresos, o sea trabajar. El trabajo de los ciudadanos procura los ingresos del Estado, que devuelve en todos los servicios que hacen la vida más vivible. 

La ruptura de la promesa 
El psicoanálisis considera que la frustración sobreviene por la ruptura de una promesa.

Sen, insiste más adelante, en el comportamiento personal. La moral personal es lo que importa. Si alguien hace una promesa se espera que la cumpla. Si alguien dice “Lo siento, no he podido cumplir lo prometido”, hay un fracaso de la moral personal. No es sólo un fracaso “político”, donde lo personal queda sin afectarse, en un gobernante. Es lo novedoso que aporta Sen.

Ética personal, ética del comportamiento público, y del sistema institucional, son los ejes de la economía con rostro humano. Justamente, corrupción viene de romper. Ruptura, rompimiento de una promesa (Enrique Dussel), con la consecuencias de sus frutos amargos. Lo grave que presenta el neoliberalismo, que conviene más bien llamarlo retroliberalismo (*), destrucción del liberalismo, es la separación de la ética de la economía. 

Los economistas neoliberales no se hacen responsables de sus fracasos. Como dice con humor ácido un filósofo chileno, se parecen a ésos médicos que le dicen al paciente: “Mire, yo puedo curarle todas sus enfermedades… Claro, siempre y cuando no se enferme…”.

La ética del psicoanálisis consiste en que el sujeto viva conforme a sus deseos y goces más legítimos (Sergio Rodríguez, 2001). Cada cual interpretará esto como le guste. 

(*) Ricardo Gómez. Filósofo. Docente de la Universidad de California. Estados Unidos
(**) Amartya Sen. Matemático y filósofo hindú. Premio Nobel, docente de Berkeley, Harvard, y de universidades hindúes