La Ciudad

Lo afirmó Nicolás Ambrosius, sobre De la Iglesia

"Tuve que sacarlos porque iba a la ruina el frigorífico"

17|08|19 12:57 hs.


Una profusa deuda generada con proveedores, empleados y con el Sindicato de la Carne, puso al borde del abismo al histórico frigorífico Anselmo. En consecuencia, su propietario, Nicolás Ambrosius, decidió ponerle fin a un contrato de colaboración empresaria con Eduardo de la Iglesia, quien como representante de un grupo inversor pampeano, venía cumpliendo la función de administrador. 

En declaraciones a La Voz del Pueblo, el titular de la empresa local que da trabajo a 150 tresarroyenses, dijo que debió tomar esa determinación porque la fuente de trabajo se “iba a la ruina”. 

“Yo había hecho un convenio de colaboración empresaria con una gente de La Pampa y le había dado la administración. Incumplieron con todos los compromisos y yo les rescindí el contrato, como dueño del frigorífico”, afirmó en principio Ambrosius. 

Explicó que De la Iglesia –y a quienes éste representaba- “eran administradores y tenían la opción de compra de las acciones si, eventualmente, cumplían con los contratos. Pero no pudieron hacer uso de esa acción porque no cumplieron. Deben de todo. Personal, seguros, a productores, todo. Es un desastre. Tuve que sacarlos porque iba a la ruina el frigorífico”, resaltó. 

“Usurpadores” 
En respuesta a la denuncia que De la Iglesia hizo ayer por la mañana en la Fiscalía Nº 16 de Gabriel Lopazzo, cuando en horas tempranas le fue negado el ingreso a la empresa, Ambrosius dijo a este diario que “ellos dicen que nosotros somos ‘usurpadores’, pero yo soy el dueño. El dueño no puede ser usurpador, me parece. Soy el titular de las acciones. Lo puedo comprobar, de hecho lo hice con la Fiscalía. Llevé los libros y le mostré al fiscal que soy el dueño, cómo puedo ser usurpador”, dijo el empresario local en tono de pregunta. 

“Todo tranquilo” 
En relación a cómo impactó la medida, puertas adentro del frigorífico, Ambrosius aseguró que “está todo tranquilo, ya hablé con la gente, y están re contentos. Hubo apoyo total, estaban re asustados porque este hombre lo chocaba”. 

“No cumplió” 
Desde el sindicato de la Carne, el secretario general local, Néstor “Piwi” García, expresó a La Voz del Pueblo que habían empezado a tener problemas con los nuevos administradores porque “no cumplían con las obligaciones, como con los sueldos y los aportes”. 

Tras recordar que por eso mismo debieron llevar el reclamo al Ministerio de Trabajo de la Nación, García remarcó que el incumplimiento también ocurrió “entre empresarios”, al no haber cumplido el contrato firmado con Ambrosius. 

“Como veníamos no llegábamos a nada. No estábamos faenando nada, y un frigorífico que necesita de 150 o 200 animales diarios, estaba faenando entre 60 o 70, por semana”, describió. 

Contó el dirigente que a De la Iglesia y colaboradores no se lo dejó entrar. “Había un escribano que les leyó la revocación del contrato que tenían; y ellos fueron a hacer la denuncia por esa circunstancia, para que los dejen ingresar para buscar sus pertenencias”, indicó el sindicalista. Apuntó además que en consecuencia pudieron entrar –con la presencia de un escribano- para retirar sus efectos personales, y se retiraron. 

“Es lo mejor” 
Mientras esta situación se daba en el acceso a la empresa, el frigorífico funcionó con normalidad. “Esto fue meramente una cuestión entre empresarios. Creo que es lo mejor que le puede haber pasado a la empresa porque de la manera en que se venía no tenía mucho futuro”, afirmó García. 

Luego, y como lo ha manifestado anteriormente, ratificó que esta situación contribuye a generar –en un futuro- una nueva posibilidad de venta de la empresa. “Esperamos que los compradores vengan pronto para hacerse cargo y empezar a trabajar como queremos todos los trabajadores que pase”, sostuvo. 

Finalmente contó que el modo en que se resolvió ayer la salida del administrador De la Iglesia, “cayó muy bien entre el 98 por ciento de los empleados. El dos por ciento restante eran los que estaban al lado de ellos, los que habían ascendido, y que por un puestito le vendieron el alma al diablo”. 

La Fiscalía 
Desde la Fiscalía Nº 16 a cargo del fiscal Gabriel Lopazzo se informó a La Voz del Pueblo que su intervención se circunscribió a efectuar un “mandamiento de constatación”. 

Es decir que a partir de la denuncia presentada por De la Iglesia cuando le fue negado el ingreso, el ministerio público fue a constatar si en verdad ocurrió ese impedimento, cuestión que “sí se verificó”. 

En consecuencia ahora será la justicia de Garantías la que resuelva si es que existió “un estado antijurídico” en el marco de los hechos que ayer se desarrollaron desde horas tempranas en el ingreso al frigorífico. 

“Tal vez esté bien societariamente que se pueda revocar un contrato, no pareciera ser la forma al prohibir el ingreso y cambiar las cerraduras. Si se rescinde un contrato, se reúnen las partes, se anula y punto”, afirmaron fuentes de la instrucción judicial.                

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