El Campo

Exitosa 10ª edición en Tres Arroyos

No hay frío que frene a La Chocleada

13|08|19 21:24 hs.

Ni el intenso frío que se sintió esta mañana, ni la aguanieve que por momentos cayó sobre los casi 200 chicos que participaron, pudieron opacar la fiesta que fue esta 10ª edición de La Chocleada en nuestra ciudad. Es que eran las 8 de la mañana cuando los alumnos del Colegio Jesús Adolescente y de las escuelas secundarias N° 2 y N° 6 se reunieron en la plaza San Martín, para desde allí salir al campo arrendado por Jesús Héctor Goñi en el kilómetro 471 de la ruta, donde cosecharon la hectárea de maíz donada por el cerealista.


Casi 200 chicos participaron (Juan Berretta)


“Poné bien grande que es la Chocleada número 10”, dijo ayer Verónica Braceras. “No son muchas las Chocleadas que han llegado a los 10 años en forma ininterrumpida. Tres Arroyos, siempre lo digo, es muy especial para nosotros”, agrega Sebastián Deym, el creador de la movida solidaria que tiene a los choclos como protagonista.


Organizadores y docentes celebraron esta décima edición


El evento es impulsado por la ONG Movilizarse, promotora de esta iniciativa a nivel nacional, y cuyo director ejecutivo, Nicolás Boero, también participó. “No podíamos dejar de estar en ésta, que es la décima Chocleada”, indicó.



El dinero que se recaude por la venta simbólica de los choclos cosechados por los chicos será destinado al Hogar para Ancianos, que tiene el proyecto de poner cámaras de seguridad para evitar hechos de inseguridad y para protección de los abuelos; el Centro de Educación Complementario, que dispondrá la compra de elementos para que los chicos puedan realizar actividades deportivas, ya que si bien la institución cuenta con un playón, no posee ningún elemento para las prácticas de deportes; y la tercera ONG beneficiada será Caminemos Juntos, que tiene la intención de adquirir una APP que le será de suma utilidad para los jóvenes con serios problemas intelectuales.

Fotos Juan Berretta


Hoy el clima no fue un aliado pero eso no fue impedimento para la marea de jóvenes que, ansiosos por ayudar, se bancaron las condiciones adversas y volvieron a hacer de este evento solidario una verdadera fiesta.