La Ciudad

En Tres Arroyos

Mañana será la primera marcha del orgullo LGTB+

27|06|19 09:36 hs.

Por Fernando Catalano


Semanas atrás se dio un hecho de discriminación en un bar céntrico de la ciudad. A Cristian, que es asexual, le prohibieron la entrada. El hecho que en otras épocas pudo haber quedado invisibilizado por un silencio cómplice, hoy por el contrario corrió como reguero de pólvora y generó una reacción. 

Ese acto de marginación rápidamente fue condenado, y como consecuencia generó la propuesta para hacer en Tres Arroyos la primera marcha por el orgullo Orgullo LGTB+, que busca la igualdad de derechos para las personas lesbianas, gays, transgénero, bisexuales y +). 

Consecuencias 
Pero la historia de Cristian también tiene puntos de contacto con la de Horacio, ellos junto a Mila anunciaron en LA VOZ DEL PUEBLO que este viernes a las 20 se llevará a cabo la movilización desde la plaza San Martín con actividades que posteriormente se prolongarán durante la noche como en Ramé Jazz Club y en Casa Keh. 

Horacio debió abandonar sus estudios secundarios después de haber padecido el hostigamiento –por su condición de homosexual- durante cinco años. Esta situación lo sacó de las aulas por otros cuatro o cinco años. Ahora puede seguir sus estudios de noche y en un ámbito mucho mejor. 

Mientras sufrió las consecuencias de la discriminación, contó que hasta decidía entrar tarde al colegio para evitar mayores situaciones hostiles, cuando todo ocurría delante de profesores, docentes y directivos sin que –por entonces- haya una actitud de defensa en su favor. 

“No quise saber más nada, 7.25 tocaba el timbre y yo entraba 7.40, me intimidaban, los maestros no decían mucho y en las clases había un chico que iba todas las mañanas a decirme cosas, delante de todos. Un día dije: ‘Basta, hasta acá llegué!!’. Le respondí así y nunca más me jodió”, confió Horacio a La Voz del Pueblo. 

Ahora estudia de noche y está contento con el contexto en el que lo hace. Allí conoció a una amiga trans, Juana, y juntos comparten “un excelente grupo” que además incluye a maestros. “Voy con muchas ganas a estudiar”, dijo. 

Su caso es similar al de otra integrante de la comunidad que se encuentra organizando la marcha del viernes. Se trata de una joven de 20 años que no pudo terminar –al día de hoy- sus estudios secundarios producto de la segregación sufrida. 

Disparador
Pero fue sin dudas el caso de Cristian el que terminó sacudiendo a vecinos de nuestra ciudad que, por tener una elección sexual distinta a la del resto, sintieron la necesidad de salir a pedir respeto por la diversidad. 

Mila explicó que la manifestación en realidad “no tiene que ver en lo personal con el tener que aclarar qué te gusta o qué no; sino dejar de estar en la clandestinidad, que es una cosa bien distinta, creo”. 

Fue así como en la mesa de la redacción de este diario se habló de otras condiciones sexuales, que no fueran las descriptas como binarias; la heterosexual y la homosexual. El caso de Cristian responde a una persona asexual, por la que sabe que hasta el presente no tiene interés sexual ni por un hombre ni por una mujer. 

El pansexual, por el contrario, gusta de la variedad y puede comprender una relación entre un transexual con un homosexual, o un heterosexual. De todas maneras, Mila resaltó que en este tipo de manifestación que busca el respeto por la libre elección sexual, “hay términos que quedan chicos como los ‘queer’, de quienes hay una comunidad en Tres Arroyos de adolescentes, que incluso están organizados en un grupo de Instagram”. 

Acerca de los “queer”, Mila explicó que surgieron “como disidencia y con una identidad determinada”, cuando todavía no se habían hecho visibles los asexuales ni los pansexuales, por ejemplo. 

Rápido eco 
A partir del acto de discriminación sufrido por Cristian, la marcha que él mismo propuso, tuvo un inmediato eco entre otras organizaciones sociales locales y hasta de Tandil. El caso inicialmente se consideró en una reunión local de Ni Una Menos, mientras planeaban cómo hacer un mural en memoria de Nair Mustafá, por los 30 años de su asesinato. “De su femicidio, en ese momento esa carátula no existía”, corrigió Mila. Fue allí que se conoció con Cristian y conectaron. 

En sólo días han sumado diferentes colaboraciones, incluyendo un grupo de madres que se ofreció a coser la bandera; la comunicadora social Sofía Luppino y una estudiante de 15 años –Pili-, Ni Una Menos de nuestra ciudad, entre quienes ya están trabajando en la redacción del documento que será leído; y además se suman colaboradores de Socorro Rosa junto a Pan y Rosas de la ciudad de Tandil, donde recientemente se llevó a cabo –también- la primera marcha del Orgullo LGTB+.