116 años junto a cada tresarroyense

ST 7. 6°
Cielo cubierto

La Ciudad

Investigadoras hallaron señales del animal

Tras el rastro de la ardilla de panza roja, en Claromecó

16|05|19 09:52 hs.

Hace días que llegó a Claromecó la doctora en Biología de la Universidad de Luján, Mariela Borgnia, quien se encarga de llevar adelante una investigación para controlar la proliferación de las ardillas de panza roja. Después de haber recibido las primeras denuncias de su aparición en Claromecó hace unos dos años, llegó a la localidad para extender el radio de búsqueda que además componen otros sectores de la provincia de Buenos Aires, y también otras provincias como Córdoba y Santa Fe. 


“Estamos acá hace un par de días. Todo surgió hace dos años más o menos cuando nos llegó el aviso por mail de que había empezado a haber ardillas por la zona y una de las cosas que hacemos con nuestro grupo es seguir las poblaciones de ardillas que empiezan a aparecer lamentablemente porque las personas las trasladan de un lado al otro y entonces las liberan al medio ambiente y se empiezan a reproducir en el lugar”, contó la investigadora.


“Hemos encontrado rastros del descortezado que hacen en los árboles, seguimos tratando de ver dónde están”, contó la investigadora


Origen y arribo 
La ardilla de panza roja pertenece al sur de Asia, y sólo la acción humana pudo haberlas traído a estas latitudes. “Fueron adquiridas en Europa por lo que sabemos y se introdujeron en el país en el año 70, más o menos, en el partido de Luján. Y ahí empezó a expandirse, a crecer la población, y ése es el principal foco de invasión que está hace más de 40 años”, indicó Borgnia. 

Producto de la búsqueda de información y rastros de la especie, también pudo confirmar que “de allí han salido ejemplares a diferentes zonas de Buenos Aires, y ya tenemos identificados más de veinte lugares, veinte focos, que serían liberaciones independientes. O sea, veinte veces en que personas trasladaron ardillas, las liberaron al ambiente, empiezan a crecer y a ocasionar algunos problemas”. 

La especialista contó que este tipo de ardillas tienen hábitos arborícolas. “Pasan casi todo el tiempo en los árboles, se alimentan de ellos, hacen nidos para criar en la época reproductiva y por eso descortezan los árboles y causan problemas para la producción forestal y de frutales; y también puede haber competencia con las aves”, según describió. 



Transmite enfermedades 
Asimismo consideró que por ser un roedor tiene la facultad de transmitir enfermedades. “Producto de algunas investigaciones que hicimos al respecto, serían portadoras de la bacteria de la leptospira, así que es importante tener en cuenta esto y poder tener precauciones a la hora de estar en contacto con las ardillas, no querer tocarlas si las empiezan a ver, o no querer capturarlas”, sostuvo, aunque aclaró que todavía no se ha comprobado que ninguna persona se haya contagiado de leptospira por una ardilla, tema que de todas maneras sigue siendo investigado como una posibilidad. 

También señaló que en caso de observarse, se trataría de la única especie de ardilla en Claromecó debido a que el animal en ninguna de sus versiones nace por estos lugares. Sólo hay ardillas nativas en el norte argentino, en provincias como Salta, Jujuy y Misiones. 



Efecto urbano 
La especie asiática que desde hace años estaría adaptada al hábitat claromequense, tiene comportamientos que representarían ciertas molestias para las áreas urbanas. Según Borgnia, “al menos en otros lugares donde están cerca de la zona urbana, al ser roedores, destruyen los cables de telefonía, de luz, roen las mangueras de riego, son un inconveniente para algunos servicios urbanos”. 

En cuanto a su presencia en la localidad balnearia precisó que si bien no está documentada ni en fotografías ni en filmaciones, sí han podido hallar indicios de su presencia. “Hemos encontrado rastros del descortezado que hacen en los árboles, de algunos frutos comidos, seguimos tratando de ver dónde están o dónde han estado porque también esto de que ha habido incendios seguramente ha mermado la población, o se han trasladado y se han ido para otros lugares arbolados”, manifestó. 

Contó además que “hacen un descortezamiento bien profundo, destruyen los tejidos vivos, queda la madera expuesta y suelen descortezar varias especies. Eso lo tenemos bastante estudiado en otra zona”, afirmó. 


La ardilla de panza roja es nativa del sur del continente asiático


No se deja ver 
Entiende también que a pesar de haber recibido las primeras denuncias de apariciones, hace dos años, están en la zona desde “varios años antes”. Acerca del medio ambiente en el que se estaría desarrollando en Claromecó, y que no conocía, consideró que “tiene una arboleda inmensa”. 

Y añadió que imagina que “antes del incendio tuvo mucho más arbolado y posiblemente no se verían las ardillas porque no suelen estar cerca de las personas. Con el incendio -al mermar la zona de árboles- es posible que ahora se estén viendo más, pero son animales muy rápidos y están muy alto en los árboles, no es tan fácil verlas”. 


Florencia Miranda, Mariela Borgnia, Costanza Báez y Abigail Avalos; del grupo de trabajo de Mamíferos Introducidos, de la Universidad Nacional de Luján


Recomendaciones 
En el cierre de sus dichos, Borgnia apeló a que la comunidad y turistas “nos ayuden a saber dónde están”. Después de haber recorrido la zona de Dunamar se habría descartado su presencia por ese sector del poblado. 

De todas maneras la investigación busca establecer si la presencia de la ardilla de panza roja sólo se acota al Vivero, o también se ha establecido en otras zonas arboladas. Y para recibir la colaboración pidió que quien tenga información la de a conocer al Facebook de Grupo de trabajo - Ecología de Mamíferos Introducidos – UNLu, o a COA Cauquenes Claromecó. 

Y también pidió aplicar la prevención, al solicitar que la gente trate de “no estar en contacto y evitar el traslado de animales porque son muy simpáticos y lo que ocurre es que muchas veces las personas las quieren tener de mascotas o se las llevan a otra zona. Eso es lo que hay que tratar de avisar para que no se siga expandiendo a otros sitios”, dijo al concluir.