Deportes

En cancha de ACDC

Violencia luego del triunfo de Quilmes

30|04|19 09:52 hs.

Tras el partido en el que Quilmes venció 2-1 como visitante a la ACDC, el arquero local Erick Larsen saltó un alambrado y se dirigió en forma directa hacia el sector donde estaba la hinchada de Quilmes. Allí tomó del cuello a Martín Garrido, dirigente del mencionado club y concejal.


También, según se indicó a este diario, habría provocado en medio del tumulto una lastimadura en el labio de su señora. Por este motivo, se realizó una exposición policial. 

En redes sociales, Larsen dijo que en tales circunstancias fue golpeado por personas que intervinieron y negó haber agredido a una mujer.

Comunicado 
La ACDC entregó ayer por la tarde un comunicado en nuestra redacción. Indica lo siguiente: 

“Dados los hechos ocurridos en el día de ayer (por el domingo), en la cancha de nuestra entidad, cuando se desarrollaba el partido con el Club Quilmes, queremos dejar en claro que desde nuestra entidad repudiamos los actos de violencia dentro y fuera del campo de juego".

“En este comunicado queremos aclarar lo ocurrido. Desde el arranque del partido de Segunda División en el arco que defendía nuestro arquero Erick Larsen, detrás de este arco estaba la parcialidad de Quilmes y junto a ellos se encontraba el Sr. Martín Garrido, dirigente de Quilmes y concejal de nuestra ciudad, quien desde el minuto cero comenzó con insultos y agravios de todo tipo y de diferentes magnitudes contra nuestro arquero, que -en sus dichos- desestabilizaron desequilibrándolo anímica y emocionalmente". 

“Dichos actos son inadmisibles para un dirigente deportivo y más aún para un edil de nuestra ciudad, quien debería tener una conducta ejemplar dentro y fuera del campo de juego, dado que su comportamiento está reglamentado dentro de la Carta Orgánica de los municipios". 

“En este comunicado repudiamos plenamente todo lo realizado por el Sr. Martín Garrido, responsabilizándolo de lo que ocurrió y pudiese haber ocurrido si pasaba a mayores".

“Como entidad deportiva que le inculca a los chicos el buen comportamiento dentro y fuera del campo de juego, totalmente alejado de los actos de violencia, nos vemos obligados a darle curso legal por medio de los fueros que corresponda”.