Policiales

Inseguridad en la Zona Rural

Les faenan cinco novillos y aseguran: “el robo de hacienda es un flagelo”

22|03|19 09:27 hs.

Luego de sufrir el faenamiento de cinco animales en el establecimiento rural que arriendan en Coronel Dorrego, los productores Richard Griffioen y Maximiliano Ogallar, aseguran que “el robo de hacienda en el campo es un flagelo terrible”. 


Entre la noche del lunes y la madrugada del pasado martes, sujetos desconocidos les faenaron cinco animales de 300 kilos cada uno. Una labor que, de acuerdo a lo observado por Griffioen, fue llevado a cabo por una “banda organizada”. 

“Los carnearon completos, dejaron las vísceras en el campo y yo solo no las puedo alzar. Han actuado entre cinco y seis personas”, estimó el tresarroyense Griffioen, quien junto a su socio oriundo de Aparicio, también advierten que la carne robada “no está apta para consumo". 

“Estos terneros en particular, tenían un tratamiento iniciado hace 10 días, en el marco de los cuales les habían aplicado un medicamento que exige un retiro mínimo antes de ser faenados. No están en condiciones sanitarias de ser consumidos”, informó Ogallar ante la novedad detectada por su socio en el marco de los primeros resultados de una investigación doméstica iniciada por ellos mismos tras el hecho, “hoy nos enteramos que se vende carne barata por internet. Mientras la Justicia va con sus pasitos lentos, nosotros ya encontramos eso y se lo informamos”, dijo Griffioen. 


Desolador. El escenario hallado por los productores ganaderos


Después de reconocer el incremento de la inseguridad y los robos en la zona rural, “sobre todo en el último año”, Griffioen afirma convencido que en los establecimientos cercanos a Tres Arroyos no se puede tener cría de animales, “yo tengo amigos cerca del Parque Cabañas que ya hace varios años resolvieron no tener más animales. Les robaban con los animales pegados a su casa. Además, una vez que esta gente entra, pueden encontrarse en una situación con gente armada”, añadió. 

Entre los ejemplos mencionados para sostener su afirmación, el productor comentó que, en la zona de Las Vaquerías, varios vecinos tienen faltantes de entre 10 y 15 terneros, “en mi caso, el policía dice que pasó dos veces en la noche por la ruta y los ladrones estaban carneando adentro en el campo, a 600 metros de ahí, pero no puedo ver nada”.


Cinco novillos faenados


Pocas propuestas 
Después de observar que son pocas las propuestas a la hora de analizar una solución, también coinciden en que las actuales herramientas preventivas son escasas, “consideramos ineficiente el hecho de que haya una persona sola patrullando los campos. Si se encuentran frente a frente, los ladrones son más y es una situación en desventaja”, indicó Griffioen, antes de agregar, “además, el abigeato es un delito por el que te agarran y no vas preso”.

En ese contexto, no son pocos quienes “se resignan” ante las trabas burocráticas del sistema y terminan no denunciando, “hay una especie de resignación. En el campo se sabe que hay delincuentes de animales que se sabe quiénes son y la Justicia no procede hace años. A la Justicia le falta fuerza en el proceso, donde puede faltar una coma que frena todo y la causa no avanza”. 

El reciente robo en el campo arrendado por los productores, guarda un antecedente en agosto de 2018, “los chorros cortaron los siete alambres, entraron con vehículos, carnearon una vaca, se fueron y quedó el alambre abierto. Los 130 terneros se podrían haber ido a la ruta y provocado una tragedia”, una situación que los empujó a ampliar la cobertura de seguro y, por consiguiente, a incrementar sus costos de producción.   


Damnificados. Maximiliano Ogallar y Richard Griffioen en LA VOZ DEL PUEBLO compartiendo su experiencia en el campo


Desconfianzas y futuro 
Cuando entre las propuestas de solución surge la posibilidad de la seguridad privada, gana la desconfianza y Griffion explica por qué, “es algo que, cuando lo institucionalizas, después te da temor sacarlo. Además, empezás a ver con frecuencia a gente que no es del barrio. Es un tema complejo. No nos gusta que la seguridad la maneje gente que no es policía”. 

Así, cuando se mira hacia adelante, los damnificados confirman con cautela la continuidad de la actividad ganadera, “nosotros nos vamos a replantear el futuro con la ganadería. Somos arrendatarios y decidimos ir por un período más. Otro golpe como este puede hacernos desistir”, señaló Griffioen, antes de darle lugar a su socio, “lo nuestro es un emprendimiento medianamente pequeño que resulta importante porque todo lo hacemos a pulmón”. 

A raíz de este episodio, se iniciaron actuaciones judiciales por “abigeato” en la Ayundatía Fiscal de Coronel Dorrego, en base a las actuaciones realizadas por el CPR del vecino distrito.