Policiales

Susto en el espacio público de la ciudad

Una nena se clavó una madera de 20 cm en un tobogán de Plaza Italia

01|03|19 09:34 hs.

Una nena de cinco años debió ser intervenida en una clínica de nuestra ciudad luego de clavarse una astilla de 20 centímetros en el glúteo cuando se tiró de un tobogán de Plaza Italia. El trozo de madera, que estaba desprendido en la zona de deslizamiento del juego, penetró hasta la cintura de la nena, ayudado por la fuerza del impulso descendente y generó pánico en su familia. 


El hecho ocurrió en las últimas horas de la tarde del martes, mientras Antonella Sánchez, la mamá de Milagros, cuidaba a su padre y abuelo de la nena a raíz de una convalecencia de salud. Para hacer tiempo, el papá y sus hijas, de 5 y 7 años, se fueron a la Plaza Italia para que Mili pase un rato entre las hamacas y los toboganes del espacio público.

“Cuando la nena se largó del tobogán, salió con la madera clavada en la cola y empezó a tocarse. Ella en ningún momento sintió la molestia, pero la otra nena (su hermana de siete años), la vio que tenía algo clavado”, recordó la mujer en diálogo con LA VOZ DEL PUEBLO.


Los médicos lograron extraerle la astilla tras anestesiar a la nena


Primero fue su marido quien intentó sacársela con sus manos y, en ese momento, notó que la situación era más grave, “cuando vio que no podía, salieron al sanatorio y, al verla los médicos, dijeron que había que llamar al cirujano”. 

En ese sentido, afortunadamente, después de anestesiar a la nena, la madera empezó a ceder y pudo ser retirada por los profesionales médicos sin necesidad de intervenirla quirúrgicamente, “fue un trabajo que tuvo que hacer un cirujano”, dijo la mamá.

La dramática experiencia fue vivida en lo que fue una de las pocas incursiones de la nena en una plaza, “yo jamás la llevo y menos la dejo tirarse del tobogán”, comentó Antonella, quien reconoce que (el tobogán) es un juego al que siempre le tuvo miedo, “se largan de cabeza, pueden hacer cualquier cosa. Uno nunca sabe lo que puede pasar”, comentó al respecto, “y me pasó esto justo a mí”, se lamentó.

Hasta la cintura
Tal como indicó la mamá de Milagros, la madera ingresó por el glúteo y llegó hasta la cintura de la nena, “los médicos me dijeron que tuvimos suerte de que no le alcanzó a tocar la panza. Yo le saqué fotos con la idea de llevarla mañana (por hoy) a la Municipalidad y mostrarle lo que me pasó a alguien que me preste atención”, adelantó la mujer. 


El tobogán donde ocurrió el accidente en la tarde del martes


De acuerdo a las estimaciones de la madre, confirmadas por los médicos que la atendieron, la contextura física de su hija menor fue clave para no lamentar una herida más grave, “anteriormente se había largado la otra (por su hija mayor), que es un palito vestido (por lo delgada), y no le pasó nada. Y ella (por Milagros), se salvó por ser más gordita, ya que la grasita le frenó el avance de la madera”, explicó. 

Por su parte, Lucas, el padre, estuvo con una crisis nerviosa que no le permitió dormir, “imaginate. Está todo el día trabajando y, una vez que puede compartir un rato con sus hija, le pasa esto”, comentó al referirse al mal momento vivido por su marido, quien se pasó el miércoles con nauseas y vómitos a raíz de lo vivido. 

Hoy, Antonella llevará su preocupación a la Municipalidad con la esperanza de que alguien le garantice la revisión y, en caso de ser necesario, la reparación de los juegos de las plazas de la ciudad en la que pasan sus horas a diario cientos de niños tresarroyenses.