La Región

Claromecó

A pesar del “turismo gasolero”, enero dejó conformidad en comerciantes

03|02|19 18:17 hs.

Si hay un termómetro que indique el desarrollo de una temporada estival, es el que manejan los comerciantes y prestadores de un destino. Y esa regla también incluye a Claromecó. Terminó enero y exponentes de diferentes rubros sacaron papel y lápiz para hacer cuentas. “Estamos conformes, pero hasta ahí”, expresó Oscar Sacco, titular del maxikiosco Cruz Diablo, ubicado en 11 y 26, una de las esquinas más transitadas de la localidad. 


El diagnóstico del comerciante va en sintonía con el que realizaron colegas de otros rubros. Este diario efectuó un relevamiento y el resultado estuvo a tono con la evaluación realizada por Sacco. El balance es positivo, pero ninguno de los consultados derrochó elogios para el ya pasado enero, el mes esperado por quienes invierten en su emprendimiento. 

Saben que es “el más fuerte” de la temporada y por eso se apuestan todas las fichas. De la recorrida surgió un denominador en común: el factor clima. Pocos días de playa y una marcada inestabilidad en las condiciones climáticas fue celebrada por algunos y generó desencanto en otros.

Consultas 
El relevamiento realizado por LA VOZ DEL PUEBLO incluyó voces de distintos rubros: referentes de la gastronomía, indumentaria, alojamiento y accesorios fueron los consultados en la oportunidad. El podio fue encabezado por el gastronómico, un sector que, sobre todo en los últimos años, le sacó una importante ventaja al resto de los ámbitos comerciales en lo referido a intensidad de trabajo. “Nosotros hemos tenido mucha afluencia de gente y hemos trabajado muy parejo durante todos los días. Estamos muy conformes”, reflejó Pablo Martínez titular de Caídos Club Resto Bar, comercio ubicado en calle 11 entre 26 y 24. 


Pablo Martínez titular de Caídos Club Resto Bar


Se mostró más que satisfecho con la respuesta que tuvo del público. “Hubo gente que vino hasta tres o cuatro veces. Si volvió es porque comió bien. La temporada para nosotros empezó en Navidad y desde ahí no paramos. Esperemos que febrero se parezca a la segunda quincena de enero, que fue la que más rindió”, indicó. 

En Caídos Club hay platos para todos los bolsillos. “Tenemos una política de poner precios accesibles para que todos puedan venir a comer. Ofrecemos una carta muy variada y eso genera que la gente pueda elegir”, remarcó Martínez, quien agregó que “el pago en tarjeta fue similar al uso de dinero en efectivo”.

“Nunca nos planteamos un objetivo. Trabajamos. Si sale bien, mejor. Y si sale mal, afrontaremos un invierno como corresponde. No nos planteamos expectativas. La idea es no trabajar más que otros años, sino ofrecer mejor calidad de las producciones”, resaltó. 

En Blondy Calzados también efectuaron una evaluación positiva en torno a lo que dejó enero. “La primera quincena nos fue mejor. Suele pasar al revés. En la segunda tuvimos una merma pero de todas formas estamos conformes. Siempre tratamos de tener productos novedosos, que llamen la atención. Es por eso que en cada año vamos sumando nuevos clientes”, expresó Natasha Trybuchowicz, responsable del negocio dedicado a la venta indumentaria de playa, calzado y bolsos, entre otros productos. 


Natasha Trybuchowicz, de Blondy Calzados


En su evaluación, indicó que observó más prudencia en el público que llega a su local. “En vez de usar el efectivo, hace planes en cuotas y paga con tarjeta”, precisó. En tanto, indicó que su negocio se vio favorecido por la inestabilidad del clima, un factor que se dio durante todo enero. 

“Al haber días feos para la playa, la sube al centro y recorre. Eso generó que el consumo sea mayor. Hasta ahora se están cumpliendo las expectativas que teníamos”, subrayó Trybuchowicz, quien se mostró optimista con respecto a cómo puede continuar la temporada. “A febrero lo vemos bien. Se sabe que llega otro perfil de turista, que gasta un poco más. La gente de enero busca precios o prioriza lo que es gastronomía”, sostuvo.   

“Dentro de todo, positivo” 
Oscar Sacco, al igual que los consultados, sabe que la situación económica no es la mejor. Y partió de esa base para dar su diagnóstico sobre el desarrollo de su actividad comercial. “Dentro de todo, positivo”, señaló el propietario del maxikiosco Cruz Diablo. “En relación al año pasado, se nota una merma. Si bien no te puedo decir un número exacto, calculo que en enero trabajamos un 30 por ciento menos que la temporada anterior”, puntualizó. 


Oscar Sacco, de maxiquiosco Cruz Diablo


En sus consideraciones, Sacco reconoció que tenía mejores expectativas en la previa al inicio del período estival. “Charlando con la gente, pensábamos que la temporada iba a ser mucho más positiva, pero tenemos que conformarnos con lo que hay”, admitió el comerciante, quien agregó que la cantidad de turistas que eligió Claromecó no fue de la mano con el nivel de consumo registrado. “Es un turismo gasolero”, apuntó. 

Más voces 
Marcos Lavarini lleva 15 años al frente de su negocio dedicado a la comercialización de accesorios, bijouterie e indumentaria de playa. Y de acuerdo a su experiencia, el titular de Esencia indicó que “año a año va rotando y la gente. A su vez, también va cambiando el bolsillo de los turistas”. 


Marcos Lavarini, de Esencia


En su caso particular, sostuvo que durante la primera quincena de enero “se trabajó pero no de la forma esperada”, un escenario que también observó en la segunda mitad del mes, la cual, históricamente, “siempre se la esperó por ser la más fuerte”. 

El rubro al que apuntó Lavarini con su emprendimiento no tiene como objetivo satisfacer una necesidad primaria. “Ponemos el foco en febrero. La primera quincena, creemos, va a ser muy buena. Sabemos que el bolsillo está muy duro, tanto para el turista de Tres Arroyos como de la zona”, expresó. 

Y en ese sentido, afirmó: “Vamos sacando cuentas y se nota que está difícil la situación. A eso lo vemos con la mercadería que sale en mayor medida. Por ejemplo: tenemos mucha variedad en precios y productos. Hay días que vendemos mucho lo que es bijouterie. Y el tema ropa, notamos que hay que hablar mucho con la gente para concretar la venta”. 

A modo de calificación, se mostró conforme con el transcurso de la temporada. “Haciendo el balance, podemos decir que el balance es positivo. Uno, año a año, siempre quiere mejorar lo que se hizo el verano anterior. Hasta ahora, estamos contentos porque vamos a poder pagar todo y sacar lo que se invirtió”, consideró Lavarini. 

A la hora de dar su diagnóstico, tuvo en cuenta el factor climático. “Los que somos comerciantes de arriba del pueblo, sabemos que las ventas son muy bajas cuando el clima es muy bueno. Pero este año eso no se dio y eso hizo que la actividad sea más importante”, indicó. 

Alojamiento 
En materia de alojamiento y ocupación, desde Klaromekó Inmobiliaria dieron su análisis y perspectiva en torno a lo que dejó el primer mes de 2019. “Enero fue intenso, con una cantidad de público bastante interesante”, señaló Eduardo Oscar, titular de la inmobiliaria ubicada en 26 y 15. 


Eduardo Oscar, de Klaromecó Inmobiliaria


No obstante, aclaró: “Si bien no está siendo la mejor temporada, el índice de ocupación fue alto en enero. El saldo es positivo, al menos desde nuestra mirada”. En promedio, sostuvo que, en promedio, tuvo “un 95 por ciento de ocupación” durante enero, mientras llegó a completar su capacidad de hospedaje en los fines de semana.

“Se están cumpliendo las expectativas que teníamos en la previa. Ya en septiembre empezamos a tener consultas firmes y en octubre se concretaron las operaciones. No fue un enero fantástico. Fue bueno”, remarcó Oscar, quien aseguró que la actividad en las dos quincenas de enero “fue pareja”. 

Con vistas a febrero, el referente inmobiliario dijo que “no hay muy buenas expectativas. Viene mucho más flojo hasta ahora. Veremos qué pasa sobre la marcha. Enero nos dejó conformes, pero en febrero la vamos a tener que pelear”.