La Región

Claromecó

El sector hotelero se amolda al bolsillo del turista

15|01|19 09:57 hs.

Agentes del sector hotelero de Claromecó mostraron similitudes en sus correspondientes análisis con respecto a aspectos centrales. La alta expectativa y el optimismo con vistas a la segunda quincena que se inicia mañana es el principal denominador común que pusieron de relieve los operadores consultados. 


Sin embargo, los prestadores coincidieron en señalar que, con vistas a la actual temporada, tuvieron que adaptarse a la coyuntura económica reinante. Y bajo ese contexto, expresaron que les resulta “imposible” trasladar a las tarifas el porcentaje de inflación que se registró durante 2018. Más allá de eso, y de acuerdo a lo manifestado por distintos prestadores, hubo cierta conformidad con el saldo que dejó la primera quincena en el sector hotelero. 

Este resultado parcial se acercó a las positivas expectativas que había en la previa al inicio de la temporada, siempre teniendo en cuenta que el “bolsillo” de los turistas no iba a ser el de otros veranos. Néstor Medel transita por su 29ª temporada al frente del ya tradicional Hostal Su Yay, ubicado en calle 11 entre 28 y 30. El prestador efectuó una extensa y rica evaluación en torno al desarrollo de la temporada. “Es un poco rara en algunos sentidos. La expectativa, según los medios de comunicación, indicaba que la costa iba a explotar de turistas, algo que por el momento no ha sido así”, observó. 


Néstor Medel


En ese sentido, puso de relieve que “se dice que hay mucha gente que no sale a veranear al extranjero por los costos, también hay que decir que también hay mucha gente que está pasando un momento delicado. Es gente que le cuesta cargar combustible y salir a vacaciones. Y si tiene la posibilidad de veranear, los períodos fueron acortados”. 

“Se está viendo un achicamiento de las vacaciones en mucha gente. Este año se acentuó muchísimo la tendencia de las minivacaciones de dos o tres días. En nuestro negocio eso se está viendo de forma muy notoria”, manifestó Medel, quien señaló que la inestabilidad del clima jugó en contra en la primera quincena. “La gente viene a Claromecó a disfrutar de la playa, y si no lo puede hacer cambia de rumbo”, dijo.

Principalmente, puso el acento en que “los fines de semana tenemos completa la capacidad de hospedaje, pero eso después merma con notoriedad en el resto de los días”. “A diferencia de otros años, vemos que la gente se cuida muchísimo en lo que son gastos. Se nota la falta de poder adquisitivo. Hay que replantearse muchas cosas. Nosotros, por ejemplo, apelamos a ofrecer promociones y tener precios razonables”, indicó. 

Sostuvo que “estamos pasando por un temporada muy especial. Hay gente con muchas ganas de salir pero el bolsillo dice otra cosa. Nosotros, por ejemplo, si trasladamos nuestros costos a las tarifas de hospedaje, cobraríamos mucho más de lo que estamos cobrando. Estamos absorbiendo costos y resignamos ganancia. Pero queremos seguir dando servicio, a pesar del contexto”. 

Con respecto a la temporada pasada, el incremento de la tarifa en Su Yay estuvo entre el 25 y 30 por ciento. “En Navidad hicimos el ajuste. Eso no nos cubre ni cerca del aumento que tuvimos en los costos”, remarcó. 

Con ese contexto de por medio, también tuvo en cuenta la coyuntura del veraneante promedio. “El turismo es más ‘gasolero’ que antes. Se nota la falta de poder adquisitivo y que la gente se mide muchísimo”, expresó Medel, quien en su análisis dejó en claro que tiene “buenas perspectivas para la segunda quincena”, aunque presume que “la temporada se va a acortar muy rápido. Hay muy pocas reservas para después del 15 de febrero”.

“No nos podemos quejar”
Jorge Di Plácido, referente de Aitén Có, admitió que “la temporada viene bien. No nos podemos quejar”. Dejó en claro que desde el hotel céntrico hay predisposición para “acomodar” los números con los turistas. Y en ese sentido, dijo: “El tema es no dejar ir a la gente, ni tampoco cobrarle disparates”. 


Jorge Di Plácido


Entre sus apreciaciones, puso de relieve que “durante la semana ofrecemos promociones y los fines de semana nos defendemos un poco más”. Di Plácido, en sintonía con Medel, describió que la capacidad de su hotel se completa durante sábado y domingo, una imagen que no se ve en el resto de la semana, “cuando se producen claros”. 

El prestador, en tanto, observó que “la gente busca y mira el precio”, una situación que la calificó como lógica al considerar “el problema económico que hay en el país. Eso no es ningún misterio”.

“Nosotros tenemos que adaptarnos a eso. Y con ese panorama tratamos de darle los mejores servicios posibles”, expresó el empresario, quien sostuvo: “La única contra que tenemos es el tiempo. Si el clima no nos ayuda, se complica. Claromecó lo único que tiene para brindar es la playa, la tranquilidad y la seguridad. Por eso creo que en lo sucesivo tenemos que apuntar a más. La gente exige cada vez más”. 

En Aitén Co, en relación a la temporada pasada, se hizo un ajuste del 25 por ciento en la tarifa. “La inflación que hubo no se puede trasladar a los valores que ofrecemos. Una habitación doble la cobramos dos mil pesos”, puntualizó.  

A tono 
Carlos Milani, titular de Posada Lunamar, calificó como “bueno” el desarrollo de la temporada, a pesar de los altibajos. “En las Fiestas trabajamos muy bien. Del 2 al 6 de enero estuvo muy tranquilo, pero ahora estamos repuntando”. 


Carlos Milani


El prestador subrayó que en su caso, tal como se dio en el resto de los consultados, el pico de afluencia turística se registró durante los fines de semana. “Llega mucha gente. Y nosotros logramos completar la capacidad de alojamiento. En la semana merma bastante. Esa tendencia que ya se vio otros años sigue en pie”, indicó. “Vemos que la gente se cuida más que antes; y que, a comparación de otros años, discute el precio final”, mencionó el titular de Posada Lunamar. 

Lejos de ir al ritmo de la inflación que se observó en 2018, Milani decidió incrementar el 10 por ciento de la tarifa. “Preferimos tener ocupación y asegurarnos cantidad de alojamiento”, manifestó el prestador, quien adelantó que, a excepción del primer fin de semana de marzo -coincidente con Carnaval-, la actividad en febrero la percibe “muy tranquila”.