Policiales

Querían obligarla a pagar un whisky

Una policía de Claromecó denunció a su jefe por “hostigamiento laboral”

28|10|18 10:11 hs.

Una policía que hasta agosto cumplió funciones en Claromecó como jefe de turno, a cargo también de los sumarios administrativos, denunció en la Fiscalía a su superior por intentar obligarla a comprar una botella de whisky a miembros de la Jefatura Departamental que le habrían facilitado un trámite. 


Se trata de la oficial inspector Paula Mauro, quien en la actualidad se encuentra de licencia, tras haber denunciado a su jefe, el oficial Martín Barragán, por obligarla a pagar con dinero de su bolsillo el supuesto compromiso de una botella de whisky a cambio de la postergación de una sanción administrativa sobre un efectivo que, en caso de cumplir su castigo, dejaba a San Francisco de Bellocq sin personal de seguridad. 

El caso fue denunciado en julio por la mujer policía ante el fiscal José Bianconi, quien la desestimó por considerar que no estaba configurado ningún delito en la acusación, aunque la mujer se queja porque asegura que no fueron investigados los teléfonos de los que supuestamente fueron emitidos mensajes que constituyen un caso de hostigamiento laboral, y ahora aguarda una determinación de la Auditoría de Asuntos Internos del Ministerior de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires. 

Tal como se lo explicó la propia oficial Mauro a LA VOZ DEL PUEBLO, en ese mismo mes ingresó en su órbita una sanción del Ministerio de Seguridad para un oficial de policía que, según se indicaba, debía cumplirse en forma inmediata. El efectivo -en ese momento- cubría las vacaciones del encargado del destacamento de San Francisco de Bellocq.

La presencia de este sumario obligaba a cubrir nuevamente el cargo que el efectivo estaba supliendo en ese lugar o solicitar por nota a la Departamental una prórroga para la elevación de la sanción una vez finalizada la suplencia en el destacamento de Bellocq.


Uno de los chats en los que Mauro asegura que se comprueba el “hostigamiento” y la presunta irregularidad


Ante esta situación la oficial inspector Mauro notificó a su jefe subcomisario Martín Barragán- a cargo de la Comisaría de Claromecó - que había que cumplir con la sanción emanada del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires. Fue cuando él dijo, ”vamos a ver lo voy a consultar”. 


La denuncia. La Fiscalía dijo que no hay delito, pero Asuntos Internos aún no se manifestó al respecto


Más tarde Barragán le informó a Mauro que había solucionado el tema telefónicamente con el secretario de la Departamental -Walter Fernández-. “Cuando elevamos el sumario, el jefe me dijo que le habían avisado de la Departamental que el sumario había ido solo”, entonces pregunto, “¿Con qué tenía que ir?”, es ahí que Barragán agregó, “había que comprar un wisky” y, para colmo, debía pagarlo ella.. 

La demanda de ese presente a cambio de un favor detonó en un intercambio de mensajes y conversaciones entre la oficial inspector Mauro y su jefe. Toda la prueba escrita consta en la denuncia realizada en Fiscalía N°6 a cargo del doctor José Bianconi que fue en lo que culminó la situación descripta.

Hostigamiento laboral 
La oficial inspector manifestó en la redacción de LA VOZ DEL PUEBLO que “a partir de ese momento comenzó un acoso laboral, es más, en unos de los mensajes que me envía dice que él ve el compromiso que el personal tiene respecto al modo en que actúa”, en modo de amenaza. 

Durante un mes la oficial dice que sintió “el hostigamiento”, tanto es así que en una de sus últimas conversaciones le dijo “si yo no le sirvo ya sabe lo que tiene que hacer, si no puedo ser jefe de turno ¿por qué no me saca?”. 

Mauro refirió que en sucesivas charlas con Barragán él le dijo que no le convenía que lo sancionen porque quiere ascender, a lo que ella insistió, “que tenía que hacer las cosas como corresponden. Me siguió hostigando me cuestionaba cosas de la guardia, lo que hacía no le gustaba y me refutaba todo”. 

La oficial inspector se desempañaba en Claromecó como jefa de turno desde el viernes a las 20 horas hasta el lunes a las 12 del mediodía fin de semana por medio, “no tuve hechos y los oficiales siempre me respondían muy bien. Por eso cuando empezó a hostigarme le pregunté si tenía algún problema conmigo, pero está claro que no era así. El día que hice la denuncia fui a ver a la psicóloga y me llamaron en Sanidad de Bahía Blanca donde ratificaron la licencia”. 

En igual sentido amplió, “Barragán me dijo que a la larga me va a seguir pasando, entonces no me dan muchas ganas de volver. Siempre me manejo dentro de lo legal lo que cualquier persona común hace, pero en Policía cuando se hacen estas cosas te tildan de traidor y de no seguir la vía jerárquica”, concluyó preocupada, mientras aguarda con incertidumbre cómo y dónde continuará su carrera en la fuerza.