La Ciudad

Erosión costera

Claromecó: comienzan a verse los resultados de los enquinchados

15|07|18 10:22 hs.

Apoyado en los concejos del propietario del balneario de Villa Gesell, Noctiluca, Marcelo Centurión, pero también del geólogo Federico Ignacio Isla, el trabajador municipal de Claromecó, Néstor Zoquini, continúa firme en la colocación de enquinchados sobre los sectores más afectados por la erosión costera, en las playas céntricas claromequenses. 


La práctica que comenzó después del fuerte impacto que representó la gran cantidad piedra que asomó frente al parador Posta del Faro, y en dirección a los baños públicos durante el año pasado, no sólo se sostiene sino que se profundiza en su aplicación. Zoquini, que se desempeña como empleado de la Dirección de Turismo, se ha encargado en el último tramo de 2017 de fijar las barreras realizadas con ramas de pino, álamo, u otras especies, con el objetivo de atrapar arena.


Néstor Zoquini, colocando los primeros enquinchados


A la vista 
Recientes movimientos de una máquina del Ente Descentralizado Claromecó Servicios Turísticos, pero también la evidente acumulación del sedimento –delante y detrás del enramado- generaron la inquietud por consultar cómo marcha la experiencia que en otras playas ha tenido resultados exitosos. “Está dando muy buenos resultados”, afirmó Zoquini al ser consultado por LA VOZ DEL PUEBLO. 

El joven, cuya labor fue destacada en la pasada comisión municipal de Turismo por el concejal Martín Garrido (UC/PJ), no oculta su entusiasmo por los resultados que de a poco se observan –y demuestran- que está yendo por un buen camino en el que afirma sentirse acompañado desde el ente descentralizado. 


Los nuevos enquinchados están generando “muy buenos resultados”, según Zoquini


Zoquini, mientras aplica este tipo de prácticas, comenzó a formarse en la Diplomatura en Educación para la Conservación de Territorio que se dicta en el Centro Regional de Estudios Superiores de Tres Arroyos (CRESTA). La formación, pero sobre todo el trabajo de campo que desarrolla para que las playas de su pueblo dejen de perder arena, cierran el círculo de una experiencia que apunta a ser positiva.  

Un desparramo 
“Yo vengo de hace ya casi dos meses metiéndole, armé tres más, el doble de grande que los del año pasado. Y empezaron a dar un resultado más eficiente porque avanzamos en otra dimensión del espacio”, explicó para dejar en claro el porqué las nuevas barreras resultaron ser más efectivas. 



“Incluso el maquinista que está trabajando en la playa -pasó un mes de los nuevos enquinchados colocados- y usó la máquina para desparramar la arena. Eso significa que se había trabajo muy bien”, afirmó. Sobre la cantidad de enquinchados, dijo que se encuentran “en el promedio que estábamos pensando hacer. Tenemos tres y la idea es hacer -por lo menos- dos más en la zona esa, que es la que peor está”. 

También contó que en materia de recuperación de arena “se tiraron entre 80 y 90 camiones de arena acumulada en la costanera, en el transcurso de dos meses, y se tapó una gran parte de piedra que se había descubierto por el temporal de hace 15 o 20 días”. 

Fotos Carolina Mulder


La influencia de Isla 
Acerca de los enquinchados que fueron armados este año, indicó que fueron planteados “de acuerdo al viento que más predomina que es del sudoeste. Y destacó que para los buenos resultados que está obteniendo, tuvieron que ver mucho los consejos recibidos por Isla, quien le encargó puntualmente “tomar en cuenta hacer un ciclo de indagación varios días en la semana. Esto fue tomar los vientos más fuertes que soplan para tomar la referencia”, explicó. 

También resaltó algo que el mismo investigador le confió, y tiene que ver con que si bien en la actualidad los temporales de viento han dejado de extenderse por tres o cuatro días, y sólo son de uno, éstos resultan ser más intensos. Y queda reflejado en el avance de las aguas, según confió.