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La Ciudad

Informe Especial

Un milagro para el Ceferino

10|06|18 10:02 hs.

“Señora Vidal, el pueblo entero le pide que no cierre nuestro instituto, el pueblo pide una solución, el pueblo pide que muchos chicos no se queden sin una educación digna, nuestro pueblo pide no al cierre...”. 


Este mensaje enviado a la dirección oficial de Facebook de la gobernadora María Eugenia Vidal, fue redactado y compartido en una red social por una madre que, al igual que otras personas en su misma circunstancia, desesperada por la situación del colegio donde estudian sus hijos, está haciendo oír su miedo, su reclamo, que hoy es el reclamo de buena parte del pueblo y de centenares de ex alumnos que han debido dejar Oriente por diversas razones, pero que tienen una marca común, haber pasado por las aulas del Instituto Ceferino Namuncurá (ICN). 

Todo comenzó cuando la Dirección de Educación Privada de la provincia de Buenos Aires, emitió los comunicados 75 y 127, por los cuales informaba que se les iba a sacar las subvenciones a los colegios privados de docentes con doble situación de revista (que fueran titulares en una escuela y provisionales en otra), que fueran jubilados, que tuvieran un cargo directivo o docentes que no tuvieran el tramo de formación docente terminado. 

“Señora Vidal, el pueblo entero le pide que no cierre nuestro instituto, el pueblo pide una solución, el pueblo pide que muchos chicos no se queden sin una educación digna, nuestro pueblo pide no al cierre...”. 


Como ocurre en la mayoría de los institutos secundarios ubicados en poblaciones pequeñas, alejadas de ciudades más grandes, en Oriente es muy difícil históricamente cubrir los cargos docentes con educadores que tengan todas esas condiciones, ya que no hay suficientes recursos humanos y es poco atractivo para los docentes de poblaciones alejadas llegar a las localidades teniendo en cuenta el magro salario docente y el alto costo de los viajes. 

Poco importaron esos argumentos, ya que semanas después de esos comunicados llegaron los primeros indicios de que no había marcha atrás, ya que varios docentes no empezaron a recibir las subvenciones y el colegio, apoyado por una asociación cooperadora que hace lo imposible para mantenerlo en una muy buena condición y pagar los servicios, tuvo que empezar a intentar hacerse cargo de los salarios, algo que parcialmente ha logrado, pero es una situación que parece -según las noticias que vienen de La Plata- va a empeorar y no es sustentable por mucho tiempo más.

El Ceferino hoy tiene 91 estudiantes y trabajan en sus instalaciones 34 personas


Problemas 
Nacido en 1960, como un colegio que dependía de Nación, el ICN fue la primera opción de estudios secundarios de Oriente y la única durante décadas, hasta que hace 11 años nació la Escuela Secundaria Nº 1. 

De gestión privada, pertenece al Arzobispado de Bahía Blanca, el Ceferino jamás cobró una cuota para ingresar, más allá de una mínima cuota de cooperadora, que muchos estudiantes por cuestiones económicas no abonan. 

Han pasado por sus aulas alrededor de 1000 alumnos, cientos de ellos han cursado con éxito sus estudios superiores, pero más allá de los logros académicos, todos tienen en su marca, haber pertenecido a un espacio común que los cobijó y les permitió crecer como personas en una etapa clave de su vida. 

El Ceferino hoy tiene 91 estudiantes y trabajan en sus instalaciones 34 personas. Dos de sus ex alumnas hoy son sus actuales directivas, Carmen Iribe, directora, y Pilar Andem, quien es secretaria de la institución desde 1994 y explica la situación. “Hoy tenemos un serio problema en el Instituto, nosotros fuimos alcanzados por los comunicados 75 y 127, desde la Diegep, por los cuales no solamente a nuestra escuela, sino a todas las escuelas privadas, nos provocaron recortes en ciertos docentes, que ya los vimos reflejados en el mes de marzo con cinco docentes con doble situación de revista (que sean titulares y provisionales), que vinieron dados de baja en las horas provisionales en la planilla de haberes, que son las que nosotros le decimos las mecanizadas”. 

Por suerte el pueblo ha respondido en forma fantástica, ha habido una alarma generalizada, esa alarma está buena, es una luz naranja y ante esto ya está movilizándose absolutamente toda la comunidad educativa.


“Mediante gestiones de la senadora (de Cambiemos, nacida en Oriente) Nidia Moirano viajamos a La Plata para interiorizarnos y ver cómo podíamos salvar esta situación, pero casi antes de llegar recibimos otro comunicado, que fue el 127, donde se agregaban otras situaciones que podían plantear bajas en las subvenciones, por ejemplo, que directivos con hora de clases tampoco podía ser subvencionados y como jubilados que trabajen en la institución”, relató Andem, quien resaltó: “Esto implicó una quita de subvenciones que va a seguir en aumento y que a la escuela le es imposible salvarlo, tanto económicamente como a través de los recursos humanos que podemos tener en la localidad”.  

El equipo 
En tanto, Carmen Iribe, quien es egresada 1986 del Ceferino, estudió Derecho en La Plata y cuando se recibió volvió a Oriente a dar clases en el ICN y desde hace algunos años es directora, destacó “el fantástico plantel docente que tenemos, porque a pesar de no haber venido los sueldos, ellos siguen dando clases. Los chicos no han tenido ni siquiera una sola hora sin clase”.

También valoró el “esfuerzo sobrehumano” de la cooperadora, que está afrontando parcialmente por el momento algunos de esos sueldos. Asimismo, Iribe subrayó que ésta “es una situación que tenemos que revertir a corto plazo”. 

Y aclaró que “en esta misma situación hay otras escuelas de gestión privada de la zona, como el Instituto Almafuerte de Copetonas, el Instituto Claromecó y el Verdier de Indio Rico”.

Y reveló: “estamos trabajando en forma solidaria entre todas las escuelas que estamos atravesando por esta misma realidad como para llegar a una solución en forma conjunta”.  

Alerta naranja 
Más allá del trabajo conjunto de las escuelas, la directora del ICN le otorgó relevancia al apoyo de Oriente ante esta delicada situación. “Por suerte el pueblo ha respondido en forma fantástica, ha habido una alarma generalizada, esa alarma está buena, es una luz naranja y ante esto ya está movilizándose absolutamente toda la comunidad educativa. Los padres que se han acercado, los chicos están muy preocupados, el grupo de ex alumnos que también está haciendo un trabajo, y va a ser sumamente efectivo”. 

Y sostuvo esperanzada: “Yo quiero creer que ahora vamos a alcanzar una solución, aunque sea en forma transitoria como para palear esta crisis”. 

Aunque aseguró “ésta sería una solución transitoria, ya que nosotros necesitamos una solución de fondo para la continuidad, ya que el ICN ha sido siempre una institución de acceso gratuito y vamos a bregar por seguir siéndolo, ya que perderíamos nuestra identidad si en esta escuela la educación no fuese gratuita y de calidad”. 

En todos lados dicen ‘cierra el Ceferino, pero nosotros les decimos que no va a cerrar, porque vamos a hacer lo imposible, desde nosotros y desde toda la comunidad educativa para que esto siga de la mejor manera posible”. 


Gratificante
Iribe relató hay mucha preocupación por la situación. “Los padres se han movilizado para juntar firmas con un petitorio específicamente para los papás del colegio, otro petitorio se va a hacer llegar con el apoyo de las instituciones intermedias y, un tercer petitorio va a salir para pedir el apoyo generalizado de toda la población, porque no solamente está involucrado quien ha pasado por las aulas del Ceferino, como alumno o como docente, sino toda la población, porque el Ceferino es parte de la idiosincrasia de este pueblo”, resaltó la directora del establecimiento. 

En este sentido, manifestó que “la semana que viene tenemos una posible reunión con Juan Cruz Rodríguez, que es el director de Diegep”. 

En reiteradas ocasiones durante la entrevista, las directivas del ICN aprovecharon a agradecer las muestras de apoyo de todo el pueblo de Oriente, de la comunidad educativa, como también lo hicieron diversos actores políticos que a pesar de las diferencias se unen en el respaldo a las gestiones. 

“No dejamos de recibir ayuda de todos los partidos políticos, que eso es muy importante, porque aunar criterios cuando hay tantas diferencias en muchas otras cuestiones es gratificante”, opinó Iribe, quien agradeció a las legisladoras de Oriente Nidia Moirano y Rosío Antinori, de Cambiemos, como a Pablo Garate del Frente Renovador y a referentes de otros partidos políticos. 

“Yo quiero creer que ahora vamos a alcanzar una solución, aunque sea en forma transitoria como para palear esta crisis”. 


Historias 
Más allá de los números, a los que muchos funcionarios se aferran fríamente a la hora de tomar decisiones, el Ceferino tiene personas de carne y hueso que lo sienten parte de su vida. Pilar Andem señaló que “hace muchísimos años” que está trabajando, pero también recordó que fue alumna del Instituto, sus dos hijos estudiaron en la institución y en parte gracias a ella pudieron formarse y recibirse en la universidad y son profesionales. 

“Más allá de que estoy en la recta final de mi carrera en la escuela, el Ceferino es mi segunda casa, es mi corazón. Mis hijos estudiaron acá, pudieron seguir gracias al Ceferino estudios superiores y los dos están muy bien ubicados gracias a la base que tuvieron desde el Ceferino, mi esposo Horacio también se ha involucrado mucho, es el representante legal de la escuela, o sea, está muy inserto en nuestra familia el Ceferino Namuncurá”. 

“A mí esta situación, más allá de preocuparme y muchísimo como institución del pueblo, realmente me hace mella muy hondo, porque ver a una institución que ha brindado tanto a tantas personas acá en Oriente, verla así en estos momentos que requiere ayuda, es una situación triste, pero nos carga las pilas para decir esto lo vamos a sacar adelante”, expresó. 

En el mismo sentido, Carmen Iribe afirmó: “Yo también, como todos los de mi generación -hasta la creación de otra escuela- fuimos alumnos del Ceferino Namuncurá y ese sentimiento que hay entre los que fuimos miembro del ICN se demuestra a cada momento. “Hoy si entran a las redes sociales, la emocionalidad que hay entre todos los que pasaron por esta escuela, por querer ayudar de una u otra forma, da mucha fuerza”.   

Por la continuidad 
Pilar Andem reiteró que “es increíble ver el apoyo que tenemos, no solamente acá, sin en la calle, de padres de estudiantes, pero también de gente que no tiene ningún tipo de relación con la escuela, que se ofrecen para ayudar, que se muestran preocupados, esto lo queremos agradecer y nos ayuda a aunar fuerzas entre todos juntos. 

En todos lados dicen ‘cierra el Ceferino, pero nosotros les decimos que no va a cerrar, porque vamos a hacer lo imposible, desde nosotros y desde toda la comunidad educativa para que esto siga de la mejor manera posible”.