La Ciudad

Comunicado

La “vuelta” a la idea de las FF.AA. en seguridad interior preocupa a la APDH

01|06|18 11:49 hs.

La filial Tres Arroyos de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos señaló en un comunicado de prensa que “quiere expresar su preocupación por la vuelta, a la agenda del Gobierno de Cambiemos, de la posibilidad de dar intervención a las Fuerzas Armadas en cuestiones de seguridad interior". 


"Mencionamos precisamente el retorno a esta idea porque los mismos funcionarios macristas vienen barajándola, tal como manifiestan públicamente en sus redes sociales y otras vías de comunicación, desde su asunción, pasando por alto que esta intervención está expresamente vedada por leyes que fueron fundamentales para la reconstrucción del Estado democrático argentino”. 

En este sentido, mencionó: “Recuerda el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) que la Ley 23. 554 de Defensa Nacional fue sancionada en 1988 por el gobierno de Raúl Alfonsín, producto del acuerdo entre las distintas fuerzas políticas representadas en el Congreso. Un arco similar se estableció en 1991 para la aprobación de la Ley 24.059 de Seguridad Interior, sancionada por el presidente Carlos Menem. 

Finalmente, la de Inteligencia Nacional fue aprobada también con gran acuerdo, en 2001, en los últimos días de la presidencia de Fernando de la Rúa. Las tres normas precisaron el marco regulatorio, y establecen que la defensa nacional es el ámbito exclusivo de injerencia de las Fuerzas Armadas y desarticulan el conjunto de prerrogativas que tenían en materia de seguridad interior. Años más tarde, en 2006, el armado legal se completó con el decreto reglamentario de la Ley de Defensa, firmado por el presidente Néstor Kirchner”. 

La APDH expresó que “adherimos, asimismo, a lo que postula el CELS en torno a que ‘en los países de América Latina en donde las Fuerzas Armadas juegan un papel en cuestiones de seguridad interior, en general, justificado con la retórica de la ‘lucha contra el narcotráfico’, las consecuencias solo han sido negativas: los problemas de seguridad no se han solucionado y las violaciones a los derechos humanos se han incrementado’”. 

Por último, afirmó que “en un marco de creciente violencia ejercida incluso por las propias fuerzas habilitadas para intervenir en seguridad interior, que queda de manifiesto con actividades represivas contra manifestantes en distintos reclamos, jóvenes, vendedores ambulantes, comunicadores populares, entre otros, la ‘idea’ del Gobierno nos parece particularmente peligrosa e invitamos al resto de las organizaciones de DD.HH. a pronunciarse en este mismo sentido”.