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La Ciudad

La investigación judicial del violento desalojo

Los informes de llamadas al 147 debilitarían el testimonio de Loza

08|01|18 09:50 hs.

“En ese horario nadie hizo una llamada al 147, no hay ninguna llamada”, afirmó una fuente segura a LA VOZ DEL PUEBLO en referencia al violento desalojo que se produjo en Rondeau 1570, donde se encontraba la familia Estrup en una humilde vivienda. 


El informe con el detalle de llamados se habría incorporado a la causa en forma reciente y mostraría que no se habría registrado tal comunicación al menos en el rango de horario en el que Catalina Loza, ex directora de Prevención Ciudadana, declaró haber recibido una denuncia por ocupación del mencionado terreno. 

Tal fue el motivo que adujo la entonces funcionaria de la Secretaría de Seguridad para activar el operativo, para lo cual se comunicó en forma telefónica con la Estación de Policía; el subcomisario Gabriel Blanco, desafectado por este motivo, estaba a cargo de la dependencia, mientras que el comisario Pablo Rigo, también separado con posterioridad, dirigía la Policía Comunal. 

El lunes 2 de octubre, ocho policías desalojaron con violencia el lugar donde residía la mencionada familia, según se comprobó, sin una orden judicial. El expediente por esta causa se encuentra en la Fiscalía Nº6 y sumó elementos, con la intervención del doctor Iparaguirre.

Declaración 
El viernes prestó declaración Karen Estrup, hermana de Ezequiel Estrup, afectado por el desalojo en su casa. Un informe completo de las llamadas que se recibieron al teléfono 147 demostraría que en el día y horario que Catalina Loza alude haber recibido una denuncia por la usurpación de los terrenos de Rondeau al 1570 no hubo tal comunicación. 

Otra fuente confirmó que el informe que surge a partir de la hoja de ruta con los llamados recibidos al 147 había ingresado en la causa el viernes pasado. 

En su declaración, Loza dijo que el llamado fue realizado por un ciudadano de apellido Swaels, quien –pudo averiguar este diario- se desempeña en la Patrulla Urbana. Asimismo, también se supo que serán citados a declarar todos los vecinos del lugar que se encuentran viviendo allí desde hace meses.

Se excusaron, pero… 
 “La primera vez que mi cuñada hizo la denuncia la tomó Natalia Ramos. En la declaración la nombró a Catalina Loza, pero la instructora lo pasó de largo”, aseguró Karen Estrup. Señaló que cuando recibieron la copia del acta de la declaración no figuraba el nombre de Catalina Loza en ningún momento, no obstante haberla sindicado como la que dio la orden para que se realizara el desalojo. 

Dijo que lo que escribió Ramos “fue cortito y no lo especificó bien, además omitió el nombre de Catalina Loza”, y agregó, “nada que ver con la declaración que hice ayer (por el viernes) ante Iparraguirre que me tomó la denuncia como corresponde con detalles y todo”. 

También prestó declaración Catalina Loza, quien reiteró haber recibido una llamado al 147 por parte de Swaels advirtiendo que “estaban usurpando un terreno que por eso ella le avisó a Blanco para que manden los efectivos y hagan el desalojo”. 

Otras fuentes consultadas por este diario informaron que la Patrulla Urbana que maneja el inspector Swaels tiene un sistema de GPS llamado Infotrap, que permite determinar si el vehículo estuvo en la zona en la fecha y horario declarado por Loza.

Según datos preliminares, no habría ningún registro que pueda comprobar la declaración de Loza en este sentido. En una segunda oportunidad, Ezequiel Estrup asistió a la Fiscalía y declaró ante la instructora Natalia Dello Russo. 

El damnificado por el desalojo violento estuvo acompañado de su hermana, quien se refirió en diálogo con este diario a otra parte más de la causa. “Dello Russo me dijo ‘acá extraoficialmente, para vos ¿quién dio la orden?’. Y yo le digo ‘Catalina Loza. Eso ya lo sabemos’ . 

Y después me entero que son amigas y que habían viajado juntas. Por eso Ramos y Dello Russo se excusaron de la causa, pero después de haberle tomado declaración a mi cuñada, a mi hermano y haber actuado. Sólo cuando el expediente volvió de Bahía Blanca se excusaron no antes y es más, no incorporaron nunca el nombre de Catalina Loza a las actas de declaración que se hicieron. 

“Incluso Dello Russo nos dijo que no podía escribir ‘supuestos’ en la declaración”, manifestó Karen. Las fotos incorporadas en Facebook que dan cuenta de la amistad entre Natalia Dello Russo y Catalina Loza, así como otros testimonios, fueron aportados por la familia Estrup ante Asuntos Internos, antes que las dos instructoras –Dello Russo y Ramos- se excusaran. La familia subraya que ambas son amigas de Loza. 

LA VOZ DEL PUEBLO en ocasión de tomar conocimiento de las denuncias realizadas en la UFI N °6, consultó a la doctora Dello Ruso por su “supuesta incompatibilidad” para tomar las declaraciones a la familia Estrup en la que se denunciaba como autora de emitir la orden de desalojo a Loza, pero negó rotundamente la situación y afirmó que la unía una amistad con Loza, pero que separaban bien las tareas y responsabilidades. 

En cambio, Estrup insistió en que “desde el primer momento nombramos a Catalina Loza y nunca incorporaron su nombre al expediente”.   

Ante Iparraguirre 
 Karen Estrup fue citada a declarar y contó todo lo ocurrido desde las 17 horas del día que se produjo el desalojo, momento en que –indicó- “la policía empezó a dar vueltas en la casa de Ezequiel Estrup hasta las 18.30, cuando se acercaron al rancho y le pidieron que se fuera bajo amenaza que si no lo hacía lo sacaban por resistencia a la autoridad”. 

A las 19.30, Ezequiel Estrup fue a la casa de su hermana a buscar al resto de su familia que se encontraba allí y les contó que la policía le había pedido que se fuera del rancho por lo que había llevado algunas cosas a la casa de Leandro Herrera, un vecino que también fue llamado a declarar. 

Cuando Estrup todavía estaba en la casa de su hermana, la policía entró y empezó el desalojo; ya era de noche. Entonces ya a las 20 horas, toda la familia se dirigió hacia la casa de Rondeau 1570, la esposa de Estrup, su hermana y esposo, una hija de estos-que también fue citada a declarar- y los hijos menores del matrimonio desalojado. 

Al llegar estaban los móviles, dos autos particulares y tres vehículos policiales. “En las patrullas habían cargado la cama, el colchón, la cocina y ya estaban sacando todo de adentro y no dejaron ingresar a nadie”, recordó Karen Estrup. 

Karen relató que “me acerqué a Zaragoza (oficial subayudante Diego Michael), me ignoró. Le pedí que mostrara una orden del desalojo, hasta que apareció oficial inspector Leandro Edgard Cerna ‘a quien obedecían todos’”. 

La mujer comentó que “este policía (por Cerna) se comunicaba por teléfono con alguien y lo único que dijo en ese momento es que ‘era una orden de arriba’”. Así consta en la causa, a partir de su declaración del día viernes. 

El mismo Cerna habría dado la orden de tirar abajo el rancho a pesar de las súplicas de Karen, que le pedía tiempo para averiguar qué pasaba, le dijo que su hermano había comprado el terreno, que estaban las criaturas viendo todo lo que ocurría. 

En este sentido, indicó que “Cerna repetía ‘la orden vino de arriba’ y mientras amenazó en ‘llevar a todos por resistencia a la autoridad’”. El propio Cerna -al que Blanco no incluyó en la lista del sumario que elevó a Asuntos Internos como parte del procedimiento- fue quien habría solicitado la linga con la que tiraron parte del rancho. 

De acuerdo a los testimonios, fue provista por dos mujeres policías que la acercaron al lugar en un patrullero. Cuando la familia comenzó a grabar el operativo los policías apagaron las luces de las patrullas que alumbraban el lugar. 

Fue un miembro de la Patrulla Urbana que se acercó al día siguiente al lugar del desalojo y habló con las familias, a las que les dijo que “Catalina Loza fue la que dio la orden”.