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Carta de Lectores

Psicoanálisis

Algunos destinos de la sexualidad en las parejas (IV)

31|12|17 10:42 hs.

Por Daniel Alfredo Gago (*) 


En esta serie de notas, hemos arribado al último punto propuesto como destino posible de la sexualidad en las parejas. Fue mencionado como "el mantenimiento de la erotización a través de la puesta en escena de la fantasía inconsciente en una formulación variable." 

Esta posibilidad, a diferencia de las anteriores, implica el mantenimiento de la erotización en la relación en el tiempo a través de una repetición y de un cambio. Se repite el encuentro con algo desconocido por cada sujeto singular que produce efectos en el cuerpo, que hace aparecer esa conmoción, ese "ser llevado" que excita los cuerpos y lleva al orgasmo. 

Se cambian algunas maneras de poner en escena eso desconocido que arrastra a los sujetos, se inventan maneras nuevas de encontrarse en los cuerpos, en los juegos, en las fantasías compartidas. Se inauguran novedades propias y novedades en el otro... se entra en nuevas maneras, en nuevos lugares, se arriesga algo de si... 

Es decir que, en este caso, algo de lo producido por el vínculo, sirve de sostén para que sus integrantes se animen a la novedad de encontrarse con aspectos propios y del otro, desconocidos hasta ese momento. Paradojalmente se podría decir que el vínculo sostiene el cambio, el juego de una intimidad donde se puede dejar de "ser correcto" para ser sexual, ser "otro"... descubrir y descubrirse. 

La dificultad y el logro parecen estar allí, en esa capacidad de una pareja para producir una "institución" que sostenga dos aspectos contradictorios y complementarios como son la "efectividad social" y el "goce sexual". La "efectividad social", tiene que ver con el marco cultural, con las reglas de funcionamiento colectivo, con la sociabilidad. 

El "goce sexual", por el contrario, transcurre por fuera de la cultura, por fuera de lo colectivo y lo social, entra en el marco de la pulsión del sujeto. De allí lo contradictorio y lo complementario de ambos aspectos... Son contradictorios porque oponen lo social, lo educado, lo cultural... a lo íntimo, lo pulsional, lo desbordado. Son complementarios, porque solo el balanceo entre ambos aspectos permite a la pareja cumplir con ambos objetivos... 

El fin de lazo social, de encuentro con los otros y el fin de goce sexual, donde los terceros sobran... A diferencia de lo que plantea la canción "Corazón loco", donde el autor propone jugarlo con dos personas diferentes, aquí la apuesta es jugarlo con la misma persona en diferentes posiciones. Una en alianza para ser mutuamente diques para lo pulsional y otra en alianza para la apertura de esos diques... 

Es decir que entonces, "la pareja", la conformación de la misma tendrá un doble rol, opuesto y complementario... será dique para lo pulsional y apertura a lo pulsional. Por un lado, servirá para contener el desborde y por otro lado lo hará posible. 

Esta "manera" requiere un permanente trabajo de elaboración psíquica donde el "uno" y "el otro" son dos conocidos desconocidos que sorprenden y son sorprendidos con las "novedades" del deseo inconsciente y sus formulaciones, con lo desconocido e incomprensible que nos habita y nos conforma... con las preguntas sin respuesta que se nos formulan... con lo contingente de la vida.


Daniel Alfredo Gago

(*) El autor es licenciado en psicología (UNMDP). 
Matrícula provincial 40238. Analista vincular (AAPPG)