Caruso habló de las cualidades del teatro, de su trayectoria y del futuro

Sociales

Juan Carlos Caruso y sus más de 30 años de trayectoria

El teatro y su posibilidad de “sanar”

03|04|22 11:48 hs.

El Club Español de Tres Arroyos ya lanzó su agenda de actividades para este 2022. Entre las propuestas oficiales de la entidad se encuentra Comedia-Musical, la cual comanda, desde hace varios años, Juan Carlos Caruso. 


Con una gran cantidad de años de experiencia a cuestas y de cara a un nuevo comienzo, Caruso se reunió con La Voz del Pueblo para dialogar de todo. 

 Los últimos años de la actividad han sido difíciles, como todos, ya que la pandemia dificultó la continuidad y el despliegue de los ensayos. “En el 2019 hicimos la última obra, que presentamos en el teatro. Después de 2020 y la pandemia, estuvimos haciendo seis meses más o menos por Zoom, en agosto pensamos que íbamos a poder empezar pero no pudimos. En el 2021 iniciamos las clases en marzo y al poquito tiempo se cortó, así que realmente hace dos años que no hacemos nada” se sinceró Juan Carlos, aunque se esperanzó que lo que viene ya que en este 2022 apuestan al regreso total. 

Para ello ya abrieron las inscripciones, esperando se sume alguien nuevo. “Tengo un grupo bastante fijo, vamos a abrir la inscripción un poco como para darle oportunidades a esa persona que quiera hacer teatro, pero en realidad tengo un grupo estable, que se ha mantenido. Vamos a empezar con ese grupo con las inscripciones abiertas para sumar gente” explicó.

El grupo de Comedia-Musical actualmente está integrado por alrededor de 25 personas y la idea, si llegan más, es darle oportunidades a aquellos que quieran probar suerte. “Este año abrimos la inscripción para esa gente que siempre nos dice 'me gustaría empezar' y siempre le decimos 'cuando se abra la inscripción te damos la oportunidad' y no la abrimos. No es necesario tener experiencia para sumarse, al menos tiene que gustarte”.

El teatro… 
El grupo se llama Comedia-Musical, aunque desde hace unos años trabaja específicamente obras habladas. “La primera obra que hicimos de este estilo fue ‘Bodas de sangre’ y partir de ahí seguimos… la última obra que pusimos en escena la escribí yo y se llamaba ‘Tu cuna fue un conventillo’” expresó. 

La apuesta para este año continuará por esa senda ya que nuevamente trabajarán sobre un guión escrito por Caruso. “Es una obra nueva” señaló, para luego explicar que “yo escribo sobre las personas, como ya conozco qué puede hacer cada uno, les escribo personajes”.


Una imagen de una de sus obras. El objetivo de este 2022 es volver a las tablas


Este trabajo es la continuidad además, de lo que comenzaron a preparar durante el 2020 y 2021. “Ya la tenía armada y la terminé de hacer. Tiene mucha comedia. Creo que la gente tiene la necesidad de reírse, me parece que es algo que nos ha dejado la pandemia”. 

… es más que teatro
“El teatro es sanador” aseguró Caruso. “Es la posibilidad que tiene todo el mundo de poder desdoblar su personalidad, poder ser el otro y en ese otro por ahí descargar lo que a lo mejor como tu yo personal no lo podes hacer. Es liberador”.

En ese sentido, la disciplina cumple una función mucho más profunda que la meramente recreativa. “Yo siempre le digo a mi grupo que no es un grupo terapéutico, donde uno hace terapia para sacar sus inseguridades, sino que la idea es hacer teatro para presentar pero, en el fondo, el teatro tiene mucho de sanador porque te permite muchas cosas, incluso les permite hasta a los tímidos ser extrovertidos, que eso es lo bueno”.

Es que en teatro, los asistentes aprenden “incluso hasta cuando hacen improvisaciones, que te sirven para resolver situaciones. En ese inventar uno aprende a tener velocidad para las respuestas, un poco entender al otro, trabajar mucho la agilidad mental y lo gestual, porque con el cuerpo uno habla: vos poder pensar una cosa y expresar otra”. 

Juan Carlos continuó desarrollando su idea y ejemplificando. “Hay gente que dice estar bien y su cuerpo dice que no, vos ves la estructura de su cuerpo y es la de una persona vencida, que tiene su eje vencido. Esas cosas uno las va descubriendo en las propias clases y el teatro te ayuda mucho a eso, a descubrir que vos podes”. 

Muchos aspectos se trabajan dentro del grupo, como las energías, su manejo y su proyección, y el positivismo, todas herramientas que Caruso asegura sirven “para la vida”. “Trabajo mucho en la positividad de las personas, hay gente que es muy negativa y todo está mal, todo es difícil, y tiene ese discurso de ‘yo no voy a poder...’ todo eso nosotros lo trabajamos mucho porque estamos convencidos que todo lo que alguien pudo haber hecho vos también lo podes hacer, te costará más quizás, o tendrás que adaptarte a determinadas situaciones… pero lo podes hacer”. 

Para el profesor, “la vida es un teatro”. “Nosotros nos ponemos máscaras... la máscara de amigo, la máscara de hijo, es decir, en la vida actuamos. El arte es la expresión de la realidad de alguna manera... un pintor pinta porque conoce los colores, porque hay algo que lo motiva y de la misma manera el que escribe o el que actúa”. 

- Se puede decir entonces, que son más que clases de teatro; es la oportunidad de ir y desprenderse de todo… 
- Sí claro, si vos hablaras con el grupo verías que muchas personas lo tienen como eso, como una salida para no ser quien es, por un ratito. A veces es muy pesado ser el que soy, como por ejemplo ser el padre de familia con todas las obligaciones que implica y con todo lo lindo que es. Tal vez eso te genera angustias que dejas de lado por un rato con la actuación. 

- Creo que se valora más aún entonces, que quienes vayan lo hagan sin el objetivo principal de presentarse en vivo… 
- Nosotros hacemos un teatro amateur, uno hace las presentaciones un poco para que nos vean y a su vez para ese feedback que uno necesita con el público, pero en el fondo no es teatro profesional, es teatro amateur. Las personas que van por primera vez, van con ese pensamiento de 'voy a probar, yo no quiero ir al escenario' pero cuando empiezan a hacer producciones y cuando se empiezan a dar cuenta que lo que hacen llega al otro y te dice 'mirá que bien' o tu director o directora te dicen 'vas por el buen camino' uno ya lo quiere llevar al escenario, ya no se quiere quedar con la sala de ensayo, ya uno lo quiere proyectar. En el fondo todos queremos de alguna manera, eso que hacemos, trasladarlo a lo externo, llevarlo a la práctica. 

Un director no tradicional 
“Yo no soy un director que viene de la Escuela de Arte Dramático” aseguró Juan Carlos. A pesar de ello, se definió meticuloso con su forma de trabajo. “Yo soy muy sincero, hasta que el producto que estamos preparando no pasa primero por mi convicción de que está bien, no se presenta en el escenario. Primero me tiene que convencer a mí... si a mí me convence, después yo me expongo porque puede ser que el producto para vos sea un bodrio”. 


El poder sanador, las energías, las proyecciones, la positividad y la respiración son las aristas que Caruso toca en sus clases


Caruso sostuvo que trabaja, además de desde la convicción, desde el amor. “Yo le pongo todo el amor posible para poder llevar a la práctica con convicción todo aquello que aprendí y vi. Yo soy productor del trabajo; a vos te va a salir pero vas a tener que trabajar horas y horas y horas, nosotros somos producto del trabajo, al menos mis espectáculos son así”. 

Metódico es una palabra que definiría su forma de trabajar. “Yo no improviso nada” dijo, y luego enumeró todos los detalles que tiene en cuenta a la hora de llevar adelante una función: desde la apertura de las puertas en la boletería hasta los minutos previos en bastidores debe estar guiñado al detalle. 

Trayectoria 
Más de 30 años de trayectoria avalan a Juan Carlos Caruso. Profesor nacional de danza, sus primeros pasos se dieron, justamente, en el Club Español. “Empecé dándole clases a un grupo de niños. En ese momento fui alguien que rompió con el esquema de la danza tradicional ya que la transformaba en leyenda, buscaba historias detrás y trabajaba con mucha proyección, mucha espectacularidad... cambiamos un poco el ritmo y así terminé haciendo cosas muy buenas ya con adultos hasta que me retiré en el 84' del Club Español”. Antes de irse, dejó espectáculos como ‘La Misa Criolla’, “de mucha jerarquía y mucha repercusión”. 

Pero el destino le traía otras ideas. “En el 85' armo la Banda Coreográfica con la cual estuve 22 años, muchos de todos esos años hicimos espectáculos en teatro y ahí también hice montajes muy importantes como ‘Alegría en el Mundo’ y ‘Musicalisimo’. Además hacíamos el Pesebre en la Plaza España donde manejábamos muchísima gente... hice cosas que hoy parecieran medias locas. En una oportunidad hicimos una escenografía que ocupaba 50 metros de la plaza, era la ciudad de Belén... subimos un ángel arriba de un árbol… hoy la tecnología ha evolucionado y hay otro tipo de cosas, pero fui pionero en poner proyecciones también, que no se hacían mucho”. 

De todos estos años, Caruso aprendió. “Lo último grande que me tocó dirigir fue la apertura del Polideportivo” relató, aún sorprendido de semejante hazaña, una más de las tantas que resguarda en su vasto historial. 

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Inscripciones
Las inscripciones para integrar la Escuela de Comedia-Musical que dirige Juan Carlos Caruso en la Sociedad Española se encuentran abiertas.

Los interesados en sumarse –con un límite de edad de 15 años en adelante-, podrán inscribirse de lunes a viernes de 18 a 20 en la secretaría del club. “Los ensayos comenzarán el 6 de abril a las 20 horas. Son cuatro clases por mes, con la posibilidad de que sean ocho si empezamos con una obra”. 

Vale destacar que estas clases, son gratis. “Nosotros trabajamos por amor al arte, por lo tanto nosotros no cobramos por la enseñanza que es totalmente gratuita. La sala, calefacción, luz y espacio, tiene un costo, ese costo se divide entre los integrantes y se cobra nada más que eso. El que es socio de la institución, tiene un descuento”.