La Ciudad

Por una carta presentada en 2017

Enfermeros absueltos por la Justicia tras ser querellados por una ex doctora del Pirovano

29|03|22 10:22 hs.

Un grupo de trabajadores del Centro Municipal de Salud de nuestra ciudad, enfermeros en su mayoría, fue absuelto días atrás por la Justicia, tras ser querellados por la doctora María José Alvarez a raíz de la publicación en medios de comunicación en el año 2017 de una carta enviada por el grupo de trabajadores al director del Hospital Pirovano en aquel entonces, Dr. Gabriel Guerra, en la que exponían situaciones que ocurrían cuando la Dra. Alvarez trabajaba en la guardia. 

En la carta, y a modo de resumen, exponían que tanto la mencionada profesional como otra colega que decidió no presentar cargos en la Justicia, "tenían muy pocos días favorables para trabajar. Insoportablemente altaneras, criticonas, conflictivas, siempre hablando y criticando a todo el mundo. Comienza a ser una guardia muy difícil en todos los sentidos”.

La audiencia del debate oral se llevó a cabo el pasado 21 de marzo en nuestra ciudad, en el Juzgado Correccional local, subrogado por el doctor Gabriel Giuliani. Los imputados eran Rosana Acuña, Carlos Fabián Almirón, Vanesa Capandegui, Gladys Barraza, María José Espinal, Marianella Aberastegui y Juan Cruz Frapiccini, representados por los abogados Matías Moya y Daniel Delgiorgio. Los imputados fueron querellados por injurias por la Dra. María José Alvarez, quien fue representada por las doctoras Flora Alvarez Pereyra y María Victoria Bayón.

En su planteo, Alvarez entendió que el grupo de trabajadores "en forma totalmente intencional, maliciosa y públicamente difundieron ante los medios periodísticos locales y regionales una nota escrita y firmada por las personas detalladas, totalmente injuriante y maliciosa en la cual se expresan cuestiones, situaciones y conceptos totalmente falsos y despectivos, vinculados con su persona y su actuación profesional como Médica Clínica desde hace más de 20 años del Centro Municipal de Salud del Partido de Tres Arroyos, Dr. Ignacio Pirovano, que atentan gravemente contra su honor, dignidad y su buen prestigio personal y profesional, generándole un perjuicio emocional, económico y profesional totalmente grave". 

Se agrega que "los términos de la nota no fueron los adecuados, se ha demostrado la lesión al honor y buen nombre de la Dra. Alvarez. Se ha probado la afectación que tuvo tanto en lo laboral, lo económico y en lo personal", aludiendo a la posterior renuncia de la doctora a sus funciones en el Hospital Pirovano y al trabajo que tomó en Gonzales Chaves, "por la mitad del sueldo" que cobrara en Tres Arroyos.

En su defensa, los enfermeros alegaron que la finalidad de la carta presentada era "recomponer la relación laboral", y defendieron su derecho laboral a expresarse de tal modo. Agregaron, además, desconocer como la nota llegó a los medios de comunicación.

Absueltos
En su fallo, el juez Giuliani explicó por qué no considera que se halla cometido el delito de Calumnias, argumentando que en la carta "no existe imputación concreta de una acción ilícita que de lugar a un delito de acción pública".

En ese mismo sentido, tampoco consideró que haya existido el delito de Injurias, dado que la Dra. Alvarez no pudo probar que lo expuesto en la carta haya tenido implicancias en su reputación profesional ni en la demanda de sus pacientes.

Por último, consideró que los querellados ejercieron un legítimo derecho al peticionar a las autoridades sobre una situación que consideraban afectaba el trabajo diario.

Sentencia Querella Alvarez.pdf

La sentencia completa




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