Deportes

Argentino Junior se quedó con el Oficial 2021

“No tengo dudas, hay un año doce mío acá”

19|12|21 19:21 hs.

Siempre se dice que el básquet es un deporte lógico, donde los equipos que mejor juegan se imponen con mayor frecuencia, y donde las estructuras, programas, desarrollos e inteligencia para llevar adelante lo previsto, tienen sus ventajas. 

Argentino Juniors tuvo, como hace 11 temporadas, a Gabriel Colamarino como su técnico y cerebro de muchas de las cosas antes detalladas, y por eso es que no sorprende que manejando la calidad de un plantel con muchísima variantes, hayan conseguido otra corona en la ATB. 

Pero todo fue después de tiempos difíciles, el regreso tras la pandemia y tanto parate. “Se sintió fuerte eso, y pese a los problemas todo salió bien. Porque se trató de mantener a los chicos, que la gente volviera al club, regresar a la competencia; fue una situación amplia y muy compleja como para volver a poner en marcha la rueda”, entendió.

La marcha de Argentino Junior en el Oficial pareció no sentir ese parate, porque el equipo de Colamarino arrancó, siguió y terminó bien. “Tomamos el Ciudad quizás con más ganas que en otros años, pero sabíamos que teníamos que tener cuidado, no podíamos forzar ni exigir a los jugadores mayores que estuvieron tantos parado, porque no queríamos exponer a nadie a alguna lesión. Tratamos de manejar esos tiempos con mucho cuidado, no fue sencillo pero al conocer bien a los jugadores lo fuimos manejando con cuidado pero sabiendo que a fin de año íbamos a llegar bien, y llegamos bien, las lesiones nos respetaron y en el momento de definiciones estábamos a pleno, tanto en U21 como en Primera”, destacó el técnico campeón en referencia a la otra categoría ’superior’ donde había varios elementos de Primera, y donde se armó otro torneo de excepción, y con el cual el Bichito se adjudicó ‘la Doble Corona’ aunque este 2021 fue muy bueno para la entidad de calle Derqui, que en el Oficial repitió en U15, en el Ciudad se coronó en U16 y en el Extra fue monarca en U15. “Regulamos mucho el tiempo de juego de los chicos, porque sabíamos que a fin de año tendríamos una gran exigencia; salió todo bien en cuanto a resultados, pero fueron dos grandes y complicadas finales y podríamos estar hablando de otras cosas. No me agarro de los resultados, pero si entiendo que cuando hacés las cosas bien tenés más chances de ganar en este deporte que es lógico. Creo que con nuestra programación ayudamos a la fortuna, termina saliendo a nivel resultados pero si en U21 no entraba se triple final de Joaquín Gonzalía o en Primera Huracán, que nos fue ganando gran parte del partido, nos vencía, para mí, interiormente, el trabajo había estado bien hecho igual, pero entiendo que los resultados revalidan ciertas forma. Igualmente para mí no es que hay un campeón y el resto es un montón de perdedores, hay muchos equipos sin el título que también son ganadores”, confesó. 




Pero si bien Argentino fue armonizando todo, no perdía, en un solo juego fue vencido (por Quilmes en segunda fase). “En algún momento hay que perder, no podés estar siempre ganando, y las derrotas aleccionan, enseñan muchísimo para ver y aprender. A nosotros nos vino bárbaro, porque después entrenamos y en la charla le marqué un montón de cosas, y sabía que íbamos a salir y crecer porque tengo jugadores muy inteligentes; y salimos mucho mejor de esa derrota”, afirmó con el respaldo de la realidad. 

Colamarino manejó un equipo de experiencia al cual se le sumó Manuel Perticarari, regresó Maxi Montes y con el salto de calidad de los chicos Sandoval y Gonzalía, lo cual le permitió tener muchas variantes. “Yo sabía que tenía el mejor equipo pero nunca les generé esa presión a mis dirigidos, recién en el momento crítico de las definiciones se los dije porque debíamos hacernos responsables de eso, y me respondieron como yo esperaba”, confesó. 

La final de Primera ante el Globo fue una muestra del buen nivel de básquet que hay en Tres Arroyos. “Se jugó un buen básquet, fue atractivo, parejo y emocionante. Hubo buenas cosas de los dos equipos, pero como siempre sucede en todas las ligas del Mundo, cuando empieza a cerrarse el partido aparecen los jugadores de experiencia o los que pueden marcar la diferencia. Pero lo lindo fue que jugamos a estadio lleno, y llegamos creo que los dos mejores del año”. 

Colamarino lleva once años en la ciudad, y la pregunta de muchos es saber si habrá un año doce en Tres Arroyos. “Si, no hay ninguna duda; estoy en un club ideal para trabajar, donde puedo desarrollar mis ideas. Eso, sumado a que me gusta mucho la ciudad, me encanta Tres Arroyos. Entonces, ante esa pregunta, no tengo dudas, hay un año doce mío acá”, afirmó convencido y orgulloso de la respuesta el DT campeón y súper estratega.