Mariana, Matilde y Rocío descansando luego de una jornada de trabajo en el local

La Ciudad

La editorial tresarroyense, con espacio propio

Un viaje en Caravana

18|07|21 11:55 hs.

Por Isabel López


Hace poco más de tres años que un grupo humano de artistas, escritores y de gente de diversas profesiones, a partir de iniciativas personales que luego se volvieron colectivas, decidió iniciar un proyecto que nadie había imaginado que podía llegar a existir en la ciudad: una editorial en Tres Arroyos, que luego se llamaría Caravana.

El origen de la historia se remonta a año 2018, cuando este grupo de personas dio a conocer el proyecto en la fiesta por los 17 años de la Radio Cooperativa Indie Rock, como una especie de convocatoria para sumar a los interesados. 

En el mismo evento además se presentó la primera producción (“Juana en la frontera”, de Diego Slagter), mostrando de forma tangible cuál era la intención y ya sentar bases. Fue transcurriendo el tiempo y diferentes personas fueron bajando y subiendo de este colectivo.

Hoy en día son cinco los miembros estables: Diego Slagter, Mariana Fernández, Matilde Zúcaro, Rocío Josefina Rubio y Juan Pablo Salvaneschi. 


Diego Slagter en el proceso de armado


Juan Pablo Salvaneschi trabajando en los libros


La Voz del Pueblo dialogó con tres de ellos y contaron que funcionan como un equipo interdisciplinario, que cada uno tiene su especificidad por su profesión y experiencia personal, pero a su vez, todos hacen un poco de todo. “Nos constituimos como una cooperativa y tratamos de hacer lo que nos gusta más. Pero todos hemos ido aprendiendo diferentes cosas a partir de las necesidades que fueron surgiendo”, indicó Mariana y Juan Pablo agregó que “más allá de la especialidad, la profesión o la trayectoria que tenemos, siempre el trabajo es poner a funcionar nuestros pensamientos en conjunto y construir nuevas cosas”. 

Además, siempre cuentan con el apoyo y el trabajo de distintos artistas para sus producciones. “Nosotros tenemos la intención política de solicitarles que trabajen en conjunto con nosotros porque sentimos que es una fuente laboral necesaria para un sector que está tan golpeado históricamente”, expresó Diego.

Puertas abiertas 
Una de las peculiaridades de la editorial es que la producción se hace de forma artesanal por sus miembros, cosiendo hoja por hoja, característica que vuelve a cada libro una experiencia única. 

Ellos manifiestan que son una editorial a puertas abiertas y siempre reciben los trabajos. “Nos fuimos dando cuenta con el tiempo que había mucha gente interesada en publicar con nosotros porque vieron una posibilidad. Recibimos los materiales y ahí comienza el proceso de trabajo bastante grande e intenso, que da por resultado estas producciones que tenemos que todos coincidimos que son libros que hacían falta publicar, que no lo estaban porque no habían encontrado el canal apropiado”, dijo Juan Pablo. 

En principio, uno de los objetivos de la editorial era publicar a sus propios escritores, ya que en su mayoría habían pasado por otros lugares. “A partir de esas experiencias empezamos a pensar qué nos gustaría a nosotros, cómo nos gustaría que nos traten, y eso es el resultado de cómo trabajamos”, comentó Mariana. 

Para ellos siempre van a ser prioridad las producciones locales y regionales, pero “empezó a suceder que autores de otras localidades o provincias se sumaron al catálogo de la editorial, y eso tiene mucho que ver con el trato que tenemos con ellos”, agregó Diego. 

Modelo económico 
Editorial Caravana siempre busca que la publicación sea posible en términos económicos. “A cada uno de los autores le solicitamos en principio el dinero para los insumos iniciales. Cuando nos preguntan cuándo cobramos, siempre decimos que lo vamos a hacer cuando los lectores se lleven ese libro, es decir, que los lectores van a pagar el trabajo de la editorial”, puntualizó Diego. 


Las ocho obras que hasta el momento llevan publicadas


Al mismo tiempo, Juan indicó que “el trabajo del autor y de todo lo que hace falta para hacer un libro es difícil de valorar porque es difícil de ver. Nuestra idea es mostrar ese proceso, que no quede en que la editorial es la que imprime el libro, porque también los cosemos, los encuadernamos, los editamos. Y primero, creemos en la posibilidad de que ese libro circule”. 

Ponerle el precio final a una obra siempre es una cuestión de mucho debate entre los miembros de Caravana y el autor. “Intentamos en lo posible que sean un poco más económico. También el precio tiene que ver con los patrones vinculados a los insumos, al trabajo editorial y al valor real que se le debe dar a una producción artesanal, que son manos y no máquinas las que trabajan”, sostuvo Diego. 

Y siguiendo esa línea, Mariana agregó: “es importante revalorizar lo artesanal, lo local, el trabajo de la creación y lo artístico. Vamos a contramano de un montón de discursos y es una postura ideológica que tenemos. No es la idea que tiene el mundo en general, pero nosotros creemos que tiene que sea así y por eso intentamos que ocurra, y así nos funciona también. En esta caravana hay gente que se suma, que se baja y vamos por distintos lugares, conociendo gente diversa que también te hace sentir cómodo porque te das cuenta que no estás tan equivocado, que no sos el único que quiere que el mundo sea más justo”. 

Desafíos
Para los miembros de Editorial Caravana uno de los mayores desafíos que se presenta a la hora de trabajar es lograr el consenso. “Lleva mucho tiempo y tenemos que tener la paciencia suficiente para lograrlo. Acá no hay jefes, no hay líneas de acción que las determine una persona en particular”, comentó Diego.

“Estamos acostumbrados a vivir en una sociedad tan individualista, que triunfa uno, que esta idea de los cooperativo no es la que prima. El mundo en el que vivimos es totalmente unidireccional en un montón de cosas, entonces requiere de mucho debatir y pensar para poder argumentar qué es lo que cada uno quiere, y muchas veces aceptar que uno no tiene la razón. Uno tiene que estar dispuesto a aprender del otro”, argumentó Mariana. 


Las puertas de Alsina 42 pronto se abrirán


Otro desafío “quizás es que estamos caminando por primera vez este camino, entonces todo resulta desafiante porque no sabemos por dónde hay que ir. Eso te lleva a veces a ir por un lugar que no es, y tenés que aguantar y darle soporte a la caravana para que pueda seguir avanzando”, agregó Juan. 

Publicaciones 
Hasta este momento han hecho un total de ocho publicaciones y planean de acá en adelante hacer una por mes, durante este año y el que viene. Les ocurrió que debido a la pandemia y a la digitalización, se fueron acercando autores de otros lugares del país, como Capital Federal, La Plata, Mar Del Plata o Chaco. 

Cada escritor nuevo que llega, abre también las puertas de su localidad, por lo que los libros de Editorial Caravana se encuentran distribuidos por muchos rincones del país. “Nosotros nos preocupamos mucho por el acompañamiento una vez que el libro sale a la calle. A los autores nunca les va a llegar una caja de libros embalada a la casa. Van a estar siempre ubicados, en el taller o ya en la mano de los lectores”, indicó Diego. 

En ese sentido, Juan expresó que “el libro no es sólo del autor, es nuestro también y lo llevamos a todas partes porque es algo que no podemos evitar, y que también nos define”. 

El Estado en lo cultural 
En este momento, Editorial Caravana está teniendo diálogos constructivos con el municipio y con la Dirección de Cultura “para de alguna manera fomentar este tipo de proyectos que nosotros intentamos que sean políticas públicas, porque en definitiva estamos discutiendo la forma en que los estados trabajan e invierten en la cultura”, manifestó Diego. 

“Para nosotros el Estado tiene que formar parte de la cultura, porque es como la educación. Y que también estos proyectos cooperativos sirven como una cuestión productiva, porque es trabajo para las familias de Tres Arroyos”, comentó Mariana. 

Continuando con lo dicho, Juan indicó que “todas las dimensiones que hacemos -podemos analizar- tienen una cartera de Estado que se dedica a esa cuestión en particular y que tiene mucho que ver con nosotros. Nosotros hacemos cultura, producción, entonces la relación es directa, y tiene que suceder”. 

Desde su lugar de actores sociales, “pensamos que hay que motivar eso y luchar para que ocurra, porque el Estado queda ahí como un lugar al que uno no accede, pero hay que ir a por ello, y la verdad que nos hemos encontrado con una buena recepción y estamos tratando de seguir trabajando y construir cosas más tangibles”, sostuvo Mariana. 

Para concluir, Diego reflexionó sobre el futuro de la editorial: “Siempre cuando estamos en reuniones pensamos en cómo será el día en que veamos la Caravana sin nosotros, y empezamos a pensar que va a trascender nuestras propias individualidades y que el día de mañana sean otros los que estén. Eso sería un logro”. 

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Plantar bandera
Editorial Caravana se encuentra ultimando detalles para inaugurar a fin de mes o principios de agosto su propio espacio, ubicado en calle Alsina 42. “Es una idea que la veníamos planificando desde hace ya un tiempo porque es necesario tener un lugar para poder trabajar y para que la gente pueda ver también de alguna forma cómo hacemos los libros. Además, tener un espacio de biblioteca donde estén nuestras producciones y las de editoriales hermanas”, contó Diego. 


La bandera que siempre acompaña a la editorial ya está colgada en su espacio


A su vez, uno de los objetivos de tener un local al público es, en cuanto la situación sanitaria lo permita, que haya la posibilidad de generar un espacio de debate, de arte y de talleres. “Va a ser un lugar tremendamente abierto para poder ver la producción, hacer encuentros, y además para que haya exhibiciones o las mismas presentaciones de los libros”, agregó Diego.

"Es una idea que veníamos planificando. Va a ser un lugar tremendamente abierto"


Otra idea es darles la posibilidad a artistas o productores locales que tengan alguna relación con el arte de que utilicen el lugar. “Como venimos recorriendo este camino tan difícil de lo autogestivo, sabemos que las vidrieras son difíciles de alcanzar y queremos brindarle esa posibilidad a los que hacen lo mismo, que por ahí mucha gente no los conoce y hacen un laburo interesante”, sostuvo Mariana. 

Agregó que “en principio sería un lugar para poder venir, comprarte un libro y si querés quedarte a leerlo. Siempre la idea es tener las puertas abiertas, sumar lo que se pueda que tenga que ver con lo artístico”.

Juan puntualizó que “queremos abrir esa puerta para gente que no nos conoce. Nosotros estamos acá y hablamos de comunidad, pero hay un montón de personas que no saben lo que estamos haciendo ni qué es lo que estamos pensando, y queremos que este espacio sirva para eso”. 

Finalmente, los miembros de Caravana adelantaron que en la inauguración habrá varias sorpresas, siempre respetando los protocolos vigentes, porque “es una forma de agradecer”.