Marcelo González sufrió inconvenientes mecánicos durante todo el fin de semana

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Debut negro para González

16|03|21 09:59 hs.

El debut de Marcelo González en el Turismo Regional no tuvo el desarrollo ni el final deseado. Con muchos y distintos problemas en el flamante Ford Fiesta N° 101, el tresarroyense no pudo largar la final que el domingo puso en marcha el campeonato 2021 en el Autódromo Aldea Romana de Bahía Blanca. 


La victoria, de esta divisional que puso en pista 38 máquinas, quedó para el piloto de Pigüé Manuel Alaux, escoltado por Gastón Abbate y Juan Perugini. La segunda fecha se disputará el 17 y 18 de Abril en Pigüé. 

En su regreso al automovilismo, González comenzó el mismo sábado a desandar el tortuoso camino de los problemas, ya que al momento de salir a la única tanda de entrenamientos apareció uno eléctrico, que hizo imposible que la máquina fuese puesta en marcha.

“La verdad que fue una pena, el auto es nuevo, el equipo viajó con muchas ilusiones, lo mismo que yo, pero aparecieron estos sobresaltos propios en una unidad flamante” acotó, aunque inmediatamente recordó los ensayos que hace un par de semanas llevó a cabo en Pigüé: “Ahí dimos 15 vueltas y no sucedió nada de esto, pero bueno, esto es automovilismo y ya sabemos lo que puede pasar”, reconoció. 

Este problema eléctrico trajo consigo otro, “se nos quemó el cuenta vueltas, así que en la serie corrimos sin ese elemento indispensable, porque si bien uno puede conocer el motor y tras la prueba tuve un buen acercamiento con el auto, 200 vueltas más o 200 vueltas menos marca una gran diferencia en el rendimiento”, acotó.

En ese desarrollo se aprecia que no se habla de la clasificación. “Ahí tuvimos otro inconveniente, cuando abrí la vuelta rápida se me salió la varilla de la caja de cambios, quedó ‘loca’, así que nada pudimos hacer…”.

Pero en la serie, al menos hubo dos vueltas para ilusionarse porque después de superar a dos autos en la largada, su ritmo fue bueno y se acercaba al pelotón de adelante, pero en el tercer giro otra vez las dificultades. “Comenzó a vibrar la caja, al auto iba muy mal; sin duda había un problema grave y debimos ir a boxes; ante esta situación y la imposibilidad de superarlos fue que no pudimos ser de la partida en la final. Una pena por el equipo que tantas ilusiones tenía en este auto nuevo y que tanto había trabajado para intentar ser protagonistas; y obviamente, desde lo personal yo también deseaba otra cosa, pero sabemos bien como es el automovilismo y que esto puede suceder”, aceptó González. 

Pero este sinsabor potenció un desafío, no sólo en él, sino en su equipo con asiento en Pigüé: trabajar y ser protagonista en la próxima fecha, para la cual se estima que habrá una prueba previa. 

En otros aspectos, el piloto tresarroyense se sintió “muy cómodo en la categoría, que tiene un gran nivel con buenos autos y un gran parque, me recibieron de maravilla; hay mucha gente conocida y el ambiente es ideal. Ahí se respira la pasión y el amor por las carreras, como en toda categoría zonal; eso hace que todo sea más cordial, y la convivencia mucho más amena y amable; ya estamos pensando en la segunda fecha y en ser competitivos”, resaltó González.