La Ciudad

El 11 de marzo se conmemoró el Día Mundial del Rinón

“Viviendo bien con la enfermedad renal”

13|03|21 10:06 hs.

Este año, el lema del Día Mundial del Riñón es “Viviendo bien con la enfermedad renal”. Se conmemora cada 11 de marzo y es una fecha que busca crear conciencia sobre la importancia de nuestros riñones 


Es muy importante el empoderamiento de los pacientes a través de la educación sobre el manejo eficaz de los síntomas y de la participación activa en la vida cotidiana, para mejorar la calidad de vida propia y de sus familiares. 

La Sociedad Argentina de Nefrología (SAN) -la sociedad científica argentina por excelencia de esta especialidad- conmemora el Día Mundial del Riñón, una fecha que tiene como objetivo crear conciencia sobre la importancia de los riñones para la salud en general y reducir la frecuencia y el impacto de la enfermedad renal y los problemas de salud asociados en todo el mundo.

¿Cuál es la función de los riñones? 
“Los riñones sanos limpian la sangre eliminando el exceso de líquido, minerales y desechos. También producen hormonas que mantienen sus huesos fuertes y su sangre sana. Pero si los riñones están lesionados, no funcionan correctamente. Pueden acumularse desechos peligrosos en el organismo. Puede elevarse la presión arterial. Su cuerpo puede retener el exceso de líquidos y no producir suficientes glóbulos rojos. A esto se le llama insuficiencia renal”, especifica el doctor Roberto González, nefrólogo y coordinador del Centro de Diálisis del Centro Municipal de Salud. 

Si los riñones fallan, necesitarán tratamiento para reemplazar las funciones que hacen normalmente. Las opciones de tratamiento son diálisis o un trasplante renal. Cada tratamiento tiene sus beneficios y desventajas. Independientemente del tratamiento que necesite, deberá hacerle algunos cambios a su estilo de vida, incluyendo el tipo de alimentación y planificar sus actividades. 

González explica que “con la ayuda del equipo de salud, la familia y los amigos, la mayoría de las personas con insuficiencia renal puede llevar una vida plena y activa”. 

Este año, llama a todos a promover y avanzar en la prevención de la enfermedad renal, centrándose en un enfoque renovado en la atención primaria, la sensibilización y la educación y el empoderamiento del paciente. 

¿Por qué es importante hablar de salud renal? 
En Argentina, una de cada 8 personas padece algún grado de enfermedad renal crónica (ERC), lo que equivale a más de 5 millones de argentinos. Este panorama vuelve fundamental el control de los riñones, ya que la mayoría de las enfermedades renales no se manifiestan (es decir, que no presentan síntomas) hasta muy avanzada su situación, lo que disminuye las chances de recuperación. 

“Desde la SAN estimamos que 1 de cada 5 hombres y 1 de cada 4 mujeres de entre 65 y 75 años y la mitad de los mayores de 75 años padecen algún grado de deterioro del filtrado renal. En niños la enfermedad renal es menos frecuente pero hay casos”, indica el doctor Rosa Diez, presidente de la Sociedad Argentina de Nefrología, según se informa en los dossiers de difusión que envía a los centros de salud municipales. 

De acuerdo al Registro Argentino de Diálisis Crónica, en diálisis hay más de 30.000 pacientes y más de 10.000 trasplantados renales. 

González señala que “las enfermedades renales no transmisibles pueden prevenirse y también se puede retrasar la progresión a la enfermedad renal en etapa terminal con el acceso a diagnósticos básicos precoces y el tratamiento temprano”. 

Puntualiza que “incorporar chequeos renales básicos a los análisis de rutina es la base de la prevención en salud”. 



Reglas de oro
Para cuidar la salud de los riñones y vivir bien con enfermedad renal es necesario llevar un estilo de vida saludable que incluya realizar actividad física, mantener un bajo consumo de sal, controlar el sobrepeso, controlar regularmente la presión arterial y la azúcar en sangre, consultar al médico de cabecera como rutina al menos una vez al año y solicitarle que el chequeo general de rutina incluya los análisis de monitoreo renal. 

Además, si el paciente tiene diabetes mellitus y/o hipertensión, ambos factores de riesgo de enfermedad renal, hay que abordar su tratamiento para prevenir su incidencia en los riñones. 

Una vez detectada la enfermedad renal, ¿qué puede hacer el paciente para mejorar su calidad de vida? 

Como guía básica, se siguen las recomendaciones que se conocen como las “10 reglas de oro de la salud renal”, avaladas por la Sociedad Internacional de Nefrología: 

1- Realizar actividad física de forma habitual, para mantenerse en forma y activo. El ejercicio ayuda a reducir la presión arterial y, por lo tanto, reduce el riesgo de enfermedad renal crónica. 

2 - Controlar el nivel de azúcar en sangre. Aproximadamente la mitad de las personas con diabetes desarrollan algún grado de daño renal, por lo que es importante que las personas con diabetes hagan exámenes regulares para chequear y monitorear el funcionamiento renal. 

El daño renal por la diabetes puede reducirse o evitarse si se detecta a tiempo. Es importante mantener el control de los niveles de azúcar en la sangre con la ayuda de tratamiento médico y fármacos. 

3 - Controlar la presión arterial. Pocos saben que es la causa más común de daño renal. Asociada a otros factores como diabetes, colesterol alto y enfermedades cardiovasculares, la presión arterial es peligrosa para el riñón. 

4 - Seguir una alimentación saludable, rica en vegetales y controlar el peso, tratando de mantenerlo en los parámetros adecuados según indicación médica; esto ayuda también a controlar la diabetes y otras enfermedades cardíacas que acompañan el daño renal. 

5 - Reducir el consumo de sal. 

6 - Hidratarse. El consumo de agua, alrededor de 1.5 o 2 litros por día, puede reducir el riesgo de deterioro de la función renal. Es importante tener en cuenta que el nivel adecuado de ingesta de líquidos para cualquier individuo depende de muchos factores como el género, la actividad física, el clima, las condiciones de salud, embarazo y lactancia. Beber más agua facilita la eliminación de sodio y elementos tóxicos por los riñones, lo cual disminuye notablemente los riesgos de desarrollar enfermedad renal. 

7 - No fumar. El tabaquismo altera la circulación renal y potencia fuertemente a los otros factores de riesgo de insuficiencia renal (como alteración de grasas en la sangre, hipertensión arterial y diabetes), además de aumentar el riesgo de cáncer de riñón. 

8 - No utilizar fármacos que puedan dañar los riñones. Hay medicamentos que pueden dañar los riñones si se toman de forma habitual o prolongada, como los antiinflamatorios no esteroides, sobre todo si hay una enfermedad renal de base. 

9 - Realizar chequeo de sangre y orina para analizar el funcionamiento renal si presentan los siguientes factores de “alto riesgo”: diabetes, hipertensión arterial, obesidad. 

Se debe tener en cuenta si hay miembros de la familia que padezcan una enfermedad renal y/o antecedentes familiares de enfermedad renal. Estar atento a cuánto orina, esto va a depender de las causas y comorbilidades que lo llevó a la insuficiencia renal. 

10 - Tener presente que todo lo que afecta al corazón también afecta a los riñones. 

Y por supuesto, la consulta médica ante cualquier duda o para un monitoreo habitual. No hay que olvidar que si el paciente avanza a una terminalidad en su evolución renal, no hay forma de retroceder.