Los jueces que conformaron el TOC de manera excepcional: Brandolín, Rico y D’Emapire (archivo)

Policiales

Fue condenado por el Tribunal Oral de Tres Arroyos

Nueve años de prisión por abusar de su sobrina de 8 en De La Garma

17|12|20 08:50 hs.

Un tresarroyense que estaba radicado en De La Garma fue condenado a la pena de 9 años de prisión tras haber sido hallado penalmente responsable del delito de “abuso sexual con acceso carnal agravado” en perjuicio de una sobrina suya de 9 años, hija de su hermano. 


El juicio se llevó a cabo durante una única jornada el pasado miércoles 9 de diciembre, cuando se ventilaron los hechos ante el Tribunal Oral Criminal Nª1 de Tres Arroyos, conformado en esta oportunidad, por la doctora Fabiana Brandolín y los magistrados bahienses Eduardo D’Empaire y María Mercedes Rico, quienes completaron el órgano judicial para este caso que fue impulsado por la fiscal Natalia Ramos (originalmente a cargo de José Bianconi) sobre un sujeto identificado como Néstor Daniel P. (su identidad no puede brindarse ya que la víctima es familiar directa suya), de 44 años, quien fue representado en el juicio por la Defensoría Oficial, a cargo de la doctora Laura Pereyra. 

Según informaron fuentes tribunalicias, el debate se desarrolló con la totalidad de la presencialidad de los funcionarios, a excepción de tres testigos que declararon por videocoferencia. 

Tal como quedó establecido en la resolución en primera instancia de la causa que llevaba el número 1197, el imputado cometió el abuso a su sobrina en el año 2012, cuando por cuestiones personales, debió mudarse temporariamente a la casa de su hermano, quien le facilitó el alojamiento en una habitación con sus hijas que en aquel entonces tenían 6, 8 y 10 años de edad. 

Justamente, la nena de 8 años fue víctima del accionar de este sujeto que aprovechó su relación de convivencia para cometer el delito en una oportunidad. Dos años más tarde, la nena le confesó los vejámenes a su madre y, cinco después, cuando tenía 15, pudo declarar ante una cámara Gesell, el procedimiento de prueba considerado más eficaz por los investigadores para constatar la existencia de este tipo de delitos.

“Relato sin fisuras” 
De acuerdo a lo dictado por los jueces en su sentencia del martes, el testimonio de la víctima en la cámara Gesell fue “un relato cabal, conciso, llano, sin fisuras, y que fue en todo momento acorde, en su contenido, a las testimoniales que lo sucedieron, así como con el resto de probanzas incorporadas por lectura a la causa”. 

La defensa, por su parte, había cuestionado la materialidad del ilícito al observar, “poca solidez de la prueba testimonial y contradicciones u omisiones” en el relato de la víctima. 

Al mismo tiempo, consideró que no había elementos que respalden el acceso carnal a la víctima, ya que entendíó que no estaban acreditados “rasgos evidenciables al examen físico”. Por ello, solicitó de manera subsidiaria que se lo condene por “abuso sexual simple”. 

No obstante, los magistrados votaron por condenar al imputado a la pena de 9 años de prisión de efectivo cumplimiento por “abuso sexual con acceso carnal” y continuará detenido en la misma unidad penitenciaria en la que se encuentra alojado.