Rodríguez (Carolina Mulder)

Claro, Reta y Orense

María del Carmen Rodríguez es la directora del jardín

El nivel inicial, una necesidad ligada al crecimiento del pueblo

09|11|20 14:03 hs.

En el comienzo de la década del 70’ la comunidad de Claromecó se movilizó fuertemente para complementar sus servicios de educación. Desde 1929 se contaba con la primaria, pero no había niveles inicial ni secundario. 


Fueron las integrantes de la Liga de Madres de Familia quienes trabajaron para poner en marcha el jardín de infantes Maris Stella, que en un predio perteneciente al arzobispado de Bahía Blanca nació y se proyectó hasta el día de hoy. 

“Al jardín lo fundó Liga de Madres de Familia en 1972. Surgió como una necesidad de la comunidad al no haber nivel inicial. Esas mujeres salieron casa por casa a buscar los chicos y formaron una sala”, contó la directora María del Carmen Rodríguez que antes de ingresar al jardín trabajó en un supermercado. Llegó a Claromecó desde Tres Arroyos, donde se había formado como docente. 

Dijo que “si bien a los pocos meses el Estado subvencionó los sueldos de los docentes, la Liga de Madres de Familia sostuvo a la institución hasta –se podría decir- la estatización”. 

Instantes después aclaró que “diría que hasta un par de años antes porque durante los últimos dos liga desapareció y fuimos las docentes quienes durante ese tiempo lo sostuvimos. Ya la liga no existía”, afirmó. 

Según la directora del único servicio de nivel inicial que hay en Claromecó, el tiempo y el desgaste generaron un efecto determinante para que la entidad de bien público se diluyera. 

“Desde 1972 al 2017 las mujeres de la liga trabajaron -y bastante- para pagar los gastos de las cargas sociales, la luz el gas y el teléfono”, dijo. También indicó que se encargaban de un arduo trabajo social para asistir a familias desamparadas. 

De hecho Rodríguez se manifestó “agradecida” con sus empleadoras por permitirle trabajar en el jardín, y también porque hayan confiado en su trabajo. También agradeció a las docentes por el apoyo recibido. 

Administrar cambios 
 Desde 2008, año en el que ingresó en la función, María asegura que muchas de las cosas que generaban tensión, se fueron acomodando mientras el tiempo fue haciendo su trabajo. 

Luego se expresó con un alivio notable en el tono de su voz cuando habló del efecto que generó la reciente estatización de la institución. 

Los dos años en los que además de ser docentes, debieron encargarse de reunir fondos para el pago de cargas sociales y servicios, llevó el nivel de sus preocupaciones a tener que priorizar “juntar la plata y después ser docentes”. 

“A la persona que limpiaba había que pagarle porque el jardín tenía que estar limpio, la luz había que pagarla, vendíamos pizzas, fideos, empanadas”, describió María que -junto a sus colegas- ahora recuperaron tiempo para sus familias. 

“Independientes” 
En su trayectoria de 12 años en la institución, María resaltó el compromiso de las familias con el jardín. 

“Yo la he pasado muy bien con el apoyo de la familia, veo que es una institución muy querida; y los alumnos son chicos muy inquietos porque viven al aire libre”, expresó. 

De hecho contó las particularidades que tiene la enseñanza de nivel inicial en Claromecó. “No es lo mismo dar clases en un jardín donde los chicos están acostumbrados a estar sentados en un departamento, encerrados, quietos; que con chicos que son totalmente independientes”, contó.

Para el futuro, desde la dirección se proyecta sumar la sala de dos años con lo cual el servicio en general y con salas de 4y 5 años podría desdoblarse entre mañana y tarde, cambios con los que muchas familias podrían verse beneficiadas. La solicitud ya fue hecha ante la Provincia.