Chaves

Desde joven, Oscar Peloni se desempeña como techista

Un techo que da tranquilidad

25|10|20 19:20 hs.

Oscar Peloni es un techista de Adolfo Gonzales Chaves con una amplia trayectoria. Se comenzó a dedicar a este oficio hace muchos años y da continuidad a una tarea en la que se ha especializado. 


En un diálogo con La Voz del Pueblo, afirmó que “comencé con este trabajo cuando tenía 24 años, con el señor Juan Agüero en 1974 y por el año 1980 empecé a hacerlo por mi cuenta. Esto sucedió cuando Don Juan (Agüero) se fue a La Plata a poner una maderera, un tiempo me desempeñé con mi tío Delfino Peloni en un criadero de pollos y luego ya me dediqué a llevar delante de manera personal esta práctica”. 

Realizó un análisis sobre todo este tiempo y dijo que “el oficio ha ido teniendo evolución. Cuando me inicie con Agüero era prácticamente hacer todo techo de tejas con todo armazón de maderas, luego se pasó a techos con chapas de color y ahora estamos mucho con perfiles metálicos y aislantes con cobertura de aluminio, chapas pre-pintadas o comunes, si bien todavía hay trabajos que se hacen con tirantes de madera, principalmente son arreglos. El resto está hecho de esa manera”. 

Entre otros aspectos, valoró que “es una actividad en el que siempre estás aprendiendo. Salvo que sean casas de un barrio, no hay dos techos iguales, las pendientes son distintas, los cortes también y otras cosas”. 

También destacó que “prácticamente nunca me faltó trabajo, me han llamado mucho en De la Garma, como también en San Cayetano donde sigo teniendo ocupación. Allí incluso me desempeñé en mejoras que realizó el municipio, por ejemplo cambiando el techo de la escuela de Ochandio”. 

Comentó que “hace unos años dejé de ir a Tres Arroyos, porque no me da el tiempo. Pero trabajé mucho con la empresa Zurita. Además he hecho trabajos en Saladillo, Monte Hermoso, La Plata, como también en Necochea, dado que hay vecinos de nuestra ciudad que tienen propiedades allí”. 

Del mismo modo, indicó que “hubo oportunidades que realicé también techos en viviendas de barrios en Tres Arroyos y nuestra ciudad”.

“A conciencia” 
En la etapa actual, con los vaivenes económicos y los efectos negativos que provoca la pandemia, se registran algunas dificultades para conseguir materiales.

 Al respecto, observó que “ahora, quizás por la pandemia, hay fabricas que no trabajan a pleno, está complicado para conseguir chapas y perfiles metálicos”. Consideró que es fundamental cuidar los detalles y agregó: “Es un trabajo que se debe hacer muy a conciencia. Los errores saltan rápidamente cuando llueve”. 

No se arrepiente de la elección laboral cuando era joven. Al contrario, manifestó que si tuviera que volver atrás en el tiempo haría lo mismo, porque siempre le gustó desde que comenzó y nunca perdió el interés. 

 “No es solo clavar una chapa, sino que también el trabajo tiene que quedar bien, fundamentalmente cuando el techo va a la vista donde los cortes tienen que ser hechos de una buena manera para que quede prolijo”, explicó. 

Por supuesto, requiere de esfuerzo y dedicación. “Eso da satisfacciones, hace que el cliente te vuelva a contratar para otro trabajo, hasta en algunas oportunidad sin preguntar el precio y eso es muy bueno para uno”, señaló. 

En el cierre de la entrevista, planteó que no será prolongado el período en que continuará en el oficio. “No creo que siga mucho tiempo más. Llevo muchos años. Mientras pueda lo haré, porque también es una ayuda económica, pero es la etapa final en esto que me gusta mucho hacer”, concluyó.